PONER A CRISTO EUCARISTIA EN EL CENTRO DE LAS ACCIONES PASTORALES
Desde 2009, la Archidiócesis de Madrid desde la delegación de Apostolado Seglar impulsa una experiencia mensual de adoración y Eucaristía que une a diversos movimientos eclesiales en sinodalidad y discernimiento.
Con el deseo de poner a Cristo Eucaristía en el centro de la vida pastoral y pública de la Iglesia, el Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Madrid lleva a cabo desde octubre de 2009 una experiencia mensual de adoración y celebración eucarística en la Cripta de la Catedral de la Almudena. Esta iniciativa reúne a asociaciones, movimientos y realidades eclesiales para rezar juntos por las intenciones de la Iglesia diocesana, su acción evangelizadora y su presencia en la sociedad.
La experiencia, abierta a todos los fieles, se celebra los últimos jueves de cada mes con el siguiente horario:
- 17:30 a 18:30 h: Adoración al Santísimo
- 18:30 a 19:00 h: Celebración de la Eucaristía
Cada encuentro es preparado por un movimiento distinto, según su carisma, favoreciendo así una vivencia auténtica de sinodalidad, comunión y unidad eclesial. Entre los participantes habituales se encuentran grupos como la Adoración Nocturna Española, los Focolares, Talleres de Oración y Vida, el Movimiento de Schoenstatt, la Asociación de la Medalla Milagrosa, entre muchos otros.
Tres grandes objetivos
Este acto eucarístico tiene tres propósitos fundamentales:
- Amar, adorar, consolar y reparar a Cristo presente en la Eucaristía.
- Sostener en oración la acción pastoral de la Archidiócesis y sus responsables: el Arzobispo, delegaciones diocesanas, movimientos y asociaciones, intercediendo por sus frutos y proyectos.
- Ser testimonio visible de comunión y unidad, convencidos de que la eficacia evangelizadora nace de estar unidos en Cristo.
Impacto espiritual y eclesial
Esta experiencia ha generado un renovado impulso en la vida diocesana, promoviendo la santidad, el asociacionismo y nuevas vocaciones. Tal como expresaba la encíclica Haurietis Aquas, «la Eucaristía revitaliza la vida cristiana desde su mismo corazón».
También es fuente de esperanza y discernimiento. Como decía san Agustín: “Hay que llevar a los hombres a la esperanza de encontrar la verdad”, y esa verdad es Cristo. Además, como recordaba el Papa Benedicto XVI, la oración de intercesión puede ser un germen de bien en nuestras sociedades: una transformación profunda que empiece desde dentro.
Una invitación a todos
Esta experiencia mensual es una llamada a volver a poner al Señor en el centro, como pedía el Papa Francisco en su oración a la Virgen del Rosario en octubre de 2023:
«María… tómanos de la mano, guíanos a la conversión, haz que volvamos a poner al Señor en el centro.»
Todos los fieles están invitados a participar y vivir esta experiencia de Iglesia en oración, en sinodalidad, y en misión.
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