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El Encuentro Diocesano de Laicos, celebrado en el proceso abierto con motivo del Congreso Nacional de Laicos, tuvo como eje central la ponencia impartida por don José Francisco Serrano Oceja, doctor en Ciencias de la Información, quien señaló que “el futuro de España y de los españoles depende de la autenticidad y de la firmeza con la que la Iglesia actúe en tiempos de cambio e inseguridad”.

Con la oración ante el Santísimo Sacramento se inició el pasado 31 de mayo el Encuentro Diocesano de Laicos, que se celebró en el Seminario Mayor San Ildefonso de Toledo, presidido por el arzobispo de Toledo, don Braulio Rodríguez Plaza. Tras la oración tuvo lugar el saludo de don Braulio, quien recordó a los más de 150 laicos procedentes de toda la Archidiócesis que se puede “decir que cristiano es igual a laico y es una vocación fundamental” y animó a todos los presentes a “vivir la riqueza del amor de Cristo saliendo donde fuere”.

El Encuentro Diocesano de Laicos tuvo como ponente a don José Francisco Serrano Oceja, doctor en Ciencias de la Información y profesor de Periodismo en el CEU de Madrid, quien reflexionó sobre la presencia de los laicos en la Iglesia y en el mundo. Comenzó su intervención afirmando que “estamos en un momento donde lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer” y señaló que “estamos viviendo un profundo cambio”.

El objetivo de su conferencia, directamente conectada con los objetivos del Congreso Nacional de Laicos, era ayudar a “impulsar la conversión pastoral y misionera del laicado en el Pueblo de Dios, como signo e instrumento del anunció del Evangelio de la esperanza y de la alegría, para acompañar a los hombres y mujeres en sus anhelos y necesidades, en su camino hacia una vida más plena”. Así realizó una radiografía de la realidad social de España y reflexionó sobre el cambio que estamos afrontando. “Un cambio que es tan rápido y tan duro que resulta difícil de asimilar”.

En este sentido manifestó que “el futuro de España y de los españoles depende de la autenticidad y de la firmeza con la que la Iglesia actúe en tiempos de cambio e inseguridad”, preguntando a los presentes “si somos conscientes de que somos una Iglesia minoritaria, donde el catolicismo es sociológico”. Sin embargo, insistió en que, aunque existe un elevado índice de secularismo “el corazón del hombre busca la felicidad y el vacío tiende a llenarse”, “por lo que nosotros tenemos que dar respuesta a ese vacío”, anunciando el Evangelio, porque “el yo que ha producido el secularismo es un yo débil, insolidario, individualista”.

Dado que el objetivo del Encuentro era eminentemente motivador, concretó su reflexión con una pregunta dirigida a todos los asistentes: “¿qué podemos hacer nosotros?”, respondiendo que hay que acabar con el miedo y con la incapacidad de dar una respuesta real, animando a “visibilizar la realidad de un laicado que, a título personal y familiar, en movimientos, asociaciones y comunidades, desde la vivencia del Evangelio, se compartan experiencias y líneas de acción en la iglesia y en el mundo”.

Asimismo Serrano Oceja expresó que “en estos momentos a nadie se le permite ser mediocre y lo único que no nos hace mediocres es la experiencia profunda con Dios”, de tal modo que  “debemos tomar conciencia de la vocación bautismal, de la llamada universal a la santidad, y por tanto, de la responsabilidad laical en nuestras comunidades y en el transformación del mundo”.

Haciendo referencia a cuáles son las prioridades del cristiano en el mundo de la cultura, animó a ser “minorías creativas que interpelen a las mayorías acomplejadas”, con disposición (evangelización con las actitudes e ideas), decisión (anuncio explícito del Evangelio) y drama (proponiendo una narrativa con argumentos de nuestra fe).

Por último, comentó que los laicos “tenemos que ser espacio de comunión, como Pueblo de Dios, desde el cual promover nuevas dinámicas de trabajo pastoral en las Diócesis y a nivel nacional en lo que concierne al apostolado seglar, para llegar a los bautizados y alejados por cualquier causa”.

Grupos de Reflexión

Tras las preguntas los asistentes se dividieron en grupos –un total de ocho– donde reflexionaron y respondieron a las preguntas del Cuestionario para la Preparación del Congreso de Laicos, cuyas respuestas serán recogidas por la Delegación de Apostolado Seglar del Arzobispado de Toledo.

Finalizó este Encuentro, que se enmarcó dentro de la Jornada #DandoGracias organizada por el Arzobispado de Toledo, con una explicación detallada del proceso que se está siguiendo en relación con el Congreso Nacional de Laicos a cargo de D. Isaac Martín, Delegado de Apostolado Seglar, y con la invitación del Vicario Episcopal de Apostolado Seglar, don Emilio Palomo, a “ser discípulos misioneros en la Iglesia y en el mundo”.

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