La diócesis de Segorbe-Castellón arranca el curso pastoral con un llamamiento a transformar la vida pública «desde dentro»

La Diócesis de Segorbe-Castellón inauguró este sábado su nuevo curso pastoral con una Jornada Diocesana marcada por un contundente llamamiento al compromiso social de los católicos. El encuentro, celebrado en el Seminario Mater Dei, contó con la intervención de Raúl Tinajero, director del Secretariado de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE), quien instó a los creyentes a asumir su responsabilidad en la transformación de la vida pública «desde dentro».
Durante su ponencia, titulada “La misión de los laicos con el testimonio en la vida pública”, advirtió sobre el riesgo de vivir una fe aislada que se limita a la participación en la Eucaristía y desaparece en el entorno laboral, social o digital. D. Raúl subrayó que el mundo no es solo el lugar donde viven los cristianos, sino el ámbito al que son enviados, destacando realidades urgentes como la vivienda, la precariedad laboral, la soledad de los mayores o la inteligencia artificial.

Para hacer frente a estos retos en una sociedad plural y polarizada, el director del Secretariado propuso recuperar la «cultura del encuentro». En este sentido, defendió una participación basada en el diálogo, la razón y el servicio, rechazando cualquier postura de imposición. «No necesitamos ocupar el mundo, necesitamos amarlo. No necesitamos conquistar espacios, sino habitarlos evangélicamente», sentenció a modo de conclusión, reclamando a su vez una formación cristiana sólida y una adecuada preparación profesional.
Renovación espiritual y nuevo horizonte pastoral

Previamente a la conferencia, la jornada arrancó con una Eucaristía presidida por el obispo de la Diócesis, Mons. Casimiro López Llorente. En sintonía con el lema del curso, “Unidos en Cristo, presentes en el mundo”, el prelado recordó que cualquier impulso misionero o social requiere de forma ineludible una renovación espiritual previa. Frente al cansancio o el desaliento de algunas comunidades, el obispo animó a los fieles a «alzar la mirada» y a vivir la fe «sin miedos y sin complejos» en los distintos ámbitos de la sociedad.
El encuentro concluyó con la presentación de la Programación Pastoral 2026-2027 a cargo del Vicario de Pastoral, Miguel Abril. Este nuevo itinerario, estructurado en torno a cinco signos simbólicos (la Luz, la Cruz, la Virgen Peregrina, el Muro digital y el Libro Diocesano), recorrerá los distintos arciprestazgos a partir de octubre. El proceso culminará en un gran Encuentro Extraordinario Diocesano en junio de 2027, consolidando el trabajo de los últimos cuatro años para hacer efectiva esa presencia pública de la Iglesia que ha protagonizado el inicio del curso.

















