Scouts MSC celebra el Congreso Vega 2026 para proyectar el futuro del movimiento

El evento, que tuvo lugar del 1 al 3 de mayo en Hoyo de Manzanares, reunió a todas las realidades de la organización más de una década después de su último gran congreso. El Movimiento Scout Católico (Scouts MSC) ha celebrado el Congreso Vega 2026, un gran encuentro llevado a cabo los días 1, 2 y 3 de mayo en la localidad madrileña de Hoyo de Manzanares. Este evento ha tenido como objetivo principal pensar, revisar y proyectar de manera conjunta el futuro de la organización. El acto de inauguración, contó con la presencia del director de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Defensa de la Vida, don Raúl Tinajero. El congreso ha nacido con la vocación de que todas las realidades del movimiento estuvieran representadas. Para ello, ha congregado a grupos, delegaciones diocesanas e interdiocesanas, responsables, voluntariado y equipos federales en un espacio común destinado a dialogar, proponer y construir. No se trata solo de un evento, sino de un momento clave para reforzar su identidad, actualizar su propuesta educativa y responder desde la unidad a los desafíos actuales. La agenda de estos días ha combinado espacios de encuentro en gran grupo, trabajo en equipos reducidos, talleres de fortalecimiento y momentos de oración para acompañar el discernimiento colectivo. El Congreso Vega 2026 supone un hito histórico para la entidad, ya que el último encuentro de esta envergadura fue el Congreso Polaris, celebrado en 2013. Más de diez años después, esta cita ha brindado una oportunidad única para analizar las necesidades presentes y preparar a Scouts MSC para las próximas generaciones. No se trata solo de un evento, sino de un momento clave para reforzar su identidad, actualizar su propuesta educativa y responder desde la unidad a los desafíos actuales. La agenda de estos días ha combinado espacios de encuentro en gran grupo, trabajo en equipos reducidos, talleres de fortalecimiento y momentos de oración para acompañar el discernimiento colectivo. El Congreso Vega 2026 supone un hito histórico para la entidad, ya que el último encuentro de esta envergadura fue el Congreso Polaris, celebrado en 2013. Más de diez años después, esta cita ha brindado una oportunidad única para analizar las necesidades presentes y preparar a Scouts MSC para las próximas generaciones. Asimismo, desde la organización se ha hecho especial hincapié en que el Congreso Vega ha sido concebido como un espacio inclusivo, de cuidado, buen trato y de tolerancia cero ante cualquier tipo de discriminación o agresión, poniendo a disposición de los asistentes un punto de escucha y un Canal de Denuncias para garantizar un entorno seguro.

24 de mayo, Día de la Acción católica y del Apostolado Seglar

La Iglesia celebra el día de Pentecostés, este año el domingo 24 de mayo, el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, este año bajo el lema «Pueblo de Dios que sale al encuentro». Los materiales han sido elaborados por la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida. En esta Jornada proponen conjugar en el horizonte del laicado en España dos elementos: la implementación del Sínodo y la reflexión sobre la presencia de los cristianos en la vida pública. Materiales para el Día de la Acción católica La Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida ofrece para la celebración de esta Jornada, junto con el mensaje de los obispos, materiales para la reflexión, subsidio litúrgico para el monitor y el celebrante, material para la celebración de la vigilia de Pentecostés, además de materiales de formación para adultos, jóvenes y niños. Mensaje de los obispos En el mensaje para este Día los obispos explican el contexto en el que se celebra la Jornada, que sigue la estela del  Congreso de Laicos «Pueblo de Dios en salida», celebrado en febrero de 2020.  En él se inició el proceso con las claves de trabajo  basadas en el discernimiento y la sinodalidad, confirmadas en el último Sínodo. Uno de los cuatro itinerarios propuestos en el Congreso fue la presencia en la vida pública, que ahora aborda este Día de la Acción católica. Por ello, al subrayar la importancia de la presencia en la vida pública por parte de los cristianos, «estamos hablando de querer potenciar una conversión a la dimensión social del Evangelio como inherente a la propia vocación bautismal y a promover que nuestras comunidades sean auténtica Iglesia sinodal en salida, que existe para evangelizar, se constituye en instrumento de anuncio, liberación y promoción de la dignidad de toda persona», indican los prelados. Carteles en castellano, catalán, gallego y euskera Descargar en castellano Descargar en catalán Descargar en gallego Descargar en euskera

Un fin de semana para recordar que el amor para siempre es posible: Encuentro Matrimonial ha celebrado 50 años en España

Cientos de matrimonios, junto a sacerdotes y personas consagradas, se han reunido en Alcorcón provenientes de distintas regiones este pasado fin de semana para celebrar el 50 aniversario de Encuentro Matrimonial en España. Bajo el lema “Es el momento”, el acto ha sido mucho más que una conmemoración: ha sido una experiencia viva, compartida y profundamente celebrativa de fe, comunión y esperanza en la vocación al amor. Durante tres días, personas que han participado en esta realidad eclesial a lo largo de medio siglo han compartido testimonios, oración y vida en un clima de alegría abierta, de encuentro real, de palabras que se dicen y se escuchan. El ambiente ha estado marcado por la gratitud y la celebración de quienes reconocen que forman parte de algo que les ha transformado. Como broche final al encuentro, se celebró una Eucaristía que contó con la destacada presencia de Monseñor D. Ginés García Beltrán (Obispo de Getafe) y Monseñor D. Vicente Martín Muñoz (Obispo auxiliar de Madrid), a quienes se les agradeció su cercanía y calidez. La celebración también estuvo arropada por el director de la secretaría de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, D. Raul Tinajero Ramírez, los presidentes nacionales de Equipos de Nuestra Señora y por representantes del Foro de Laicos. Su participación subrayó la importancia de este encuentro para el laicado y la vida familiar. Un amor que crece con los años Lejos de discursos abstractos, lo que se ha hecho visible en Alcorcón ha sido algo concreto: matrimonios que, tras décadas de vida compartida, siguen apostando el uno por el otro; sacerdotes y personas consagradas que renuevan su entrega con el paso del tiempo; historias reales donde el amor no solo ha resistido, sino que ha crecido. A lo largo del fin de semana, los participantes no solo escucharon, sino que también tomaron la palabra. Compartieron, desde su propia experiencia, las distintas estaciones del amor: las ilusiones frescas de la primavera, la confianza y el disfrute del verano, la nostalgia serena de lo que se va dejando atrás en el otoño, y también los inviernos —más exigentes— que, lejos de ser estériles, pueden fortalecer las raíces y dar profundidad al vínculo. En medio de una cultura marcada por la fragilidad de los vínculos, hemos asistido a la celebración de un “milagro cotidiano”: comprobar que el amor vive cuando no es solo un impulso inicial, sino una decisión que se renueva cada día, acogiendo, dialogando, perdonando, acompañando… y volviendo a elegir amar una y otra vez. En el trasfondo de la celebración resonaba con fuerza una intuición evangélica: la llamada de Cristo a ser sal de la tierra. Y lo vivido este fin de semana ha hecho visible esa sal. Para muchos, cuidar su matrimonio ha sido la forma más concreta de comprender la alianza de amor de Dios con la humanidad. De este modo, Encuentro Matrimonial aparece como una forma especialmente palpable de hacer Iglesia, una comunidad que cuida y vive el mejor de los tesoros: el Amor comprometido siguiendo el estilo de Cristo. Y así, uno de los momentos más significativos llegó con las palabras del obispo auxiliar de Madrid, quien desde su experiencia personal ofreció una clave de lectura especialmente sugerente: la buena noticia de estos 50 años no es solo que Encuentro Matrimonial haya tenido una misión, sino que la Misión —con mayúscula, compartida por la Iglesia— ha tenido y tiene a Encuentro. Memoria agradecida y esperanza renovada. El aniversario ha sido, ante todo, una acción de gracias. Gratitud hacia Dios, hacia quienes iniciaron este camino hace cinco décadas, hacia los que lo han recorrido a lo largo de los años y han hecho posible que esta realidad siga viva. Pero también ha sido una reafirmación de esperanza. Además de compartir los proyectos vivos en Europa y en otros continentes (el fin de semana para familias (Wefam), la participación en el proyecto Gepetto del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II…) el encuentro reavivó el compromiso de cada matrimonio y consagrado para que cada uno sepa cuidar la pequeña llama que le ha sido confiada. Porque es así —en lo concreto, en lo cotidiano— como el fuego del Amor de Cristo puede seguir iluminando el mundo. En un tiempo en el que tantas veces se duda de la posibilidad de compromisos duraderos, lo vivido en Alcorcón apunta en otra dirección. Cincuenta años después, Encuentro Matrimonial sigue recordando algo esencial: que el amor entre personas comunes e imperfectas puede ser extraordinario cuando lo vivimos con buen sentido. Y que, precisamente hoy, sigue siendo el momento.