PROSAC, los laicos en el trabajo

Hoy os presentamos una asociación laical que hace visible el papel de los laicos en el mundo del trabajo. Es PROSAC, la Asociación de Profesionales Sanitarios Cristianos. Es una asociación pública eclesiástica, interpersonal e interterritorial, vinculada a Pastoral de la Salud, con una Comisión Nacional integrada por nueve miembros. Está constituida por: Profesionales sanitarios: Médicos, personal de enfermería, celadores, trabajadores sociales, administrativos, y demás profesionales que trabajan en el campo de la salud; Cristianos: Discípulos y seguidores de Cristo; Laicos: Con vocación laical de hacer presente en el mundo de la salud y la enfermedad, la fuerza humanizadora, sanante y salvadora de Jesucristo. Trabajan unidos a los demás miembros de la Iglesia presente en el mundo sanitario. Nace en el interior del Departamento de Pastoral de la Salud y en 1993, la Conferencia Episcopal Española, aprueba sus estatutos. Los objetivos que perseguimos son los siguientes: Promover un laicado comprometido en el mundo de la salud que dé testimonio cristiano en su quehacer profesional. Crear cauces y ámbitos de encuentro, reflexión y compromiso entre los Profesionales Sanitarios cristianos. Ayudar a los agentes sanitarios en su desarrollo humano, espiritual y religioso y en su Formación en Bioética Colaborar en la promoción de la salud, la atención integral al enfermo y en la humanización de la asistencia sanitaria. Contribuir a la defensa de los derechos de las personas, en la salud o la enfermedad, sin discriminación alguna por cualquier circunstancia. Nacho Bermúdez, fisioterapeuta, nos cuenta su experiencia en Prosac: Formar parte de Prosac me ayuda a ser testigo de Jesús y Su evangelio en mi ambiente de trabajo como sanitario. Tener contacto con otros cristianos que trabajan en el mundo de la salud me da fuerza para continuar con la labor desde la óptica del Evangelio. Para mí es importante como parte de mi compromiso cristiano y para ser continuador de la labor de Jesús, que pasó por el mundo haciendo el bien y curando a los enfermos.

Testimonio de Jesús Cabello

Parafraseando a Machado, podría afirmar que mi infancia son recuerdos del cuarto de un hospital y una familia unida donde maduraba la fe. Sin embargo, no tengo ningún tipo de trauma por esto, ya que con la mejor intención mis padres y hermanos me hicieron sentir desde primer momento que todo aquello era algo más que normal, aunque no lo fuera en absoluto. Años más tarde, cuando discernía en mi adolescencia quién quería ser, mi hermana mayor desveló el misterio que desde la más simple ingenuidad había ignorado mi cabecita hasta entonces. Había sufrido leucemia. En ese momento todo cambió. A continuación, llegaron las preguntas, las respuestas de mis padres, el reconocimiento de un valor a la vida y a la salud que antes no veía, y la extraña sensación de que tenía una segunda oportunidad para dar mucho de mí. Ciertamente Dios fue encendiendo luces en todo este camino hasta hoy. Mi único hermano saltó un día con que quería ser cura y eso nos dejó con gesto de un asombro del que todavía nos queda la mueca. No es que antes no tuviéramos una vida de fe, pero aquello personalmente me desbocó la curiosidad. A los diecisiete años tuve mi primer encuentro con Jesús en unos ejercicios espirituales y no pude parar de contar a unos y otros esa experiencia. Paralelamente llegaron la música, las canciones, los viajes cortos y los viajes largos; la certeza de que si no cantara y contara lo que Dios ha hecho en mi vida lo hablarían las piedras.

El Encuentro Nacional de Laicos de la Acción Católica General, un “previo” al Congreso Nacional del 2020

David Roces es el responsable de la sección de juventud de la Acción Católica en la diócesis de Oviedo. Con otros compañeros, además, participará en el Encuentro Nacional de Laicos, organizado por la Acción Católica General, que tendrá lugar en Ávila del 1 al 4 de agosto, y que lleva por título “Haciendo realidad el sueño de Dios”. Acaba de finalizar el campamento diocesano que, como todos los años, la Acción Católica General organiza en Sena de Luna (León). El último domingo, el día de las familias, además, con una visita especial. Sí, tuvimos la sorpresa de recibir a nuestro querido arzobispo don Jesús, que compartió con nosotros la eucaristía y se quedó a comer con los miembros de la comisión diocesana y con los monitores del campamento. Fue un momento muy bonito que agradecieron las familias. En el campamento se reúnen todos los veranos un buen número de chicos. Este año se juntamos en torno a 70 chavales de diferentes parroquias de la diócesis, no sólo de la Acción Católica, ya que también vinieron de San Pedro Apóstol (Pola de Siero), y San Julián de los Prados (Oviedo). Es un campamento abierto a la diócesis y lo que pretendemos es trabajar un tema concreto. Este año se trabajó el tema del amor desde el compromiso como laicos, en este caso niños, pero también tienen un compromiso. El tema de la coherencia y de esa amistad con Jesús a través de la oración. Este año has podido participar como miembro de Pastoral Juvenil y Vocacional en varios encuentros, en Valladolid y también como miembro de la Acción Catolica, en Roma. Sí. En Valladolid participé como encargo de la Delegación de Pastoral Juvenil y Vocacional, y en Roma en un encuentro internacional de la Acción Católica. Comenzaba el Sínodo sobre los jóvenes, y pudimos estar presentes en la misa inaugural del Sínodo y en el encuentro del Papa con los jóvenes. Fueron momentos muy enriquecedores donde pudimos comprobar la diversidad de carismas de la Iglesia y tener la oportunidad de vivir con otros jóvenes todo lo que supone este tipo de encuentros de apertura a otras realidades. En Roma tuvimos una conferencia para la presentación de un libro de la Acción Católica italiana donde me tocó hablar sobre el discernimiento, y lo hicimos en la sede internacional. El encuentro del Papa con los jóvenes fue también muy interesante, hubo bailes, estuvo muy dinamizado, y pudimos escuchar testimonios de realidades duras en las que algún joven que había alcanzado la fe después de superar problemáticas muy difíciles como las drogas o la explotación sexual. Allí, el Papa nos recordó que los jóvenes no éramos el futuro, sino el hoy de la Iglesia y eso tenemos que creérnoslo. Nos cuesta dar ese paso y es fácil caer en eso de decir “son los adultos los que tienen a responsabilidad”. Creo que tenemos que analizar nuestra vida y ver cómo hemos de comprometernos. Hace falta un rejuvenecimiento de la Iglesia, donde lo importante no sea sólo el hecho de ser joven, sino hacer las cosas en clave juvenil, atractiva, y que eso sirva para atraer a esa gente que está más alejada de esta realidad. En tan sólo unos días, del 1 al 4 de agosto, comenzará el Encuentro nacional de Laicos en Ávila. ¿En qué va a consistir y quién va a participar? Puede participar todo el mundo, niños, jóvenes y adultos, está dinamizado en esas tres claves, con momentos diferentes para cada realidad. Los niños trabajarán cosas adaptadas a su edad, pero todo girará sobre el mismo tema: la presencia pública. Lo mismo para los jóvenes, y los mayores de 18 años y adultos compartirán espacios. Este tema principal se abordará en cuatro caminos: la familia, la política, la cultura y la presencia pública. Además, se celebrarán varios actos públicos, para que no se quede sólo en nosotros, sino que tenga visibilidad de cara al Congreso Nacional de Laicos que tendrá lugar en Madrid en febrero de 2020, y que Apostolado Seglar está trabajando fuertemente. La Conferencia Episcopal considera este encuentro como un previo, y está así respaldado. Desde este tema de la presencia pública y la participación de los jóvenes ¿Cómo ves tú el compromiso de los jóvenes en la Iglesia hoy? La verdad que con tristeza. Me gustaría que fuéramos muchos más los que apostáramos por esto, pero también es que hay veces en las que me planteo si de verdad ofrecemos cosas atractivas. Lo que estamos tratando ahora también desde la Delegación de Pastoral Juvenil es impulsar el trabajo de los jóvenes y que estos colaboren y participen en la vida de la diócesis y que lo descubran como algo importante porque de ellos depende el “ahora” de la Iglesia. (Agencia SIC)

Propuesta de Esquema Común para el Encuentro Diocesano de Laicos

Tal y como se explicita en el Documento-Cuestionario preparatorio del Congreso Nacional de Laicos, éste ha sido concebido no como un acontecimiento aislado, sino como un proceso continuado en el tiempo que nos permita dinamizar el laicado en España e ir dando pasos hacia una auténtica Iglesia en Salida. Dentro de las distintas fases del mismo –y, más en concreto, en la fase precongresual– está prevista la celebración en cada Diócesis de un Encuentro Diocesano de Laicos que sirva para hacer partícipes a todos de esta importante iniciativa, para reflexionar sobre la vocación laical y para recoger las aportaciones al cuestionario. En este documento, desarrollado por la comisión de contenidos, se ofrece un posible esquema de Encuentro, ciertamente sencillo, con el ánimo de ofrecer algunas pistas que puedan ayudar a determinar sus contenidos. Como resulta evidente, en cada Diócesis se determinarán de la forma que se entienda oportuna tanto las fechas como el ritmo del mismo. Se trata, por tanto, de una mera propuesta. [flipbook pdf=»https://laicos.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2019/07/Diptico_esquema-encuentro-diocesano_completo_final_FINAL.pdf»] Descarga PDF Descarga PDF (letra grande)

700 laicos españoles se reúnen en Ávila con la Acción Católica General

Del 1 al 4 de agosto de 2019 se celebrará el Encuentro de Laicos de Parroquias de la Acción Católica General con la presencia de 700 personas entre niños, jóvenes y adultos. Con el lema “Haciendo realidad el sueño de Dios” este Encuentro tendrá lugar en Ávila, en la Universidad de la Mística (CITES) y en el Seminario Mayor. Afirman que “Recogiendo esta llamada de la Iglesia en boca del Papa Francisco, sentimos que nuestra vocación y misión, en el momento actual, tiene como reto el salir de nuestras parroquias, sentirnos enviados desde ellas a participar en la construcción de una sociedad acorde al Plan de Dios, a tener una presencia más significativa en la vida pública. Para que esto sea una realidad necesitamos crear espacios donde formarnos, compartir con otros y sobre todo discernir las llamadas que el Señor nos hace para dar testimonio en los diferentes órdenes del entramado social: familia, trabajo/economía, cultura y mundo sociopolítico.” Como conclusión de este encuentro celebrarán el X Aniversario de la Acción Católica General. 10 años de esta nueva andadura que, tras un proceso de reconfiguración acogieron, en un clima de esperanza y alegría cristiana, los Estatutos que los obispos españoles aprobaron de forma colegiada en su XCIII Asamblea Plenaria. Están convocados todos los laicos de parroquia de cualquier edad, que quieran caminar juntos; y todos los miembros de Acción Católica General, de sus tres sectores: Infancia, Jóvenes y Adultos. Objetivos: Ofrecer un espacio de reflexión donde se expongan los contenidos fundamentales desarrollados en el Magisterio de la Iglesia acerca de la presencia pública del laicado Profundizar en la vivencia de la misión evangelizadora como fruto del discernimiento y vocación a la que el Señor llama a cada uno. Propiciar el trabajo y la convivencia conjunta entre niños, jóvenes y adultos. Celebrar el X aniversario de la nueva andadura. Además de las ponencias, los participantes van a transitar por un camino de vida elegido: familia, mundo de la cultura, trabajo, mundo socio-político y asociación, donde habrá experiencias, testimonios, coloquios y reuniones de grupos. Todas las dinámicas están adecuadas a las distintas edades, personas en edad infantil, joven y adulta. “Haciendo realidad el sueño de Dios”, es el anuncio esperanzado de que la Acción Católica General es una realidad activa, apostólica, que está trabajando en el “aquí y ahora” de su historia por hacer presente el Reino de Dios. Porque el “sueño de Dios” es hacer un mundo de hijos y hermanos.   Más información en http://www.accioncatolicageneral.es/ y en el dossier informativo (adjunto)

La diócesis de Valencia acogerá el 9 de noviembre un Encuentro Diocesano de Laicos

La fase diocesana del Congreso nacional de Laicos de Madrid en 2020 se celebrará en Valencia el próximo 9 de noviembre con un encuentro diocesano de laicos. La celebración de este encuentro previo diocesano “permitirá recoger las reflexiones de los grupos y llevar a cabo una síntesis de aportaciones que servirán de referencia para la elaboración de un Instrumento Laboris del Congreso de Madrid” que se desarrollará del 14 al 16 de febrero 2020. Así, la Comisión de Apostolado Seglar (CEAS) de la Conferencia Episcopal Española ha elaborado un documento-cuestionario bajo el título de “Un laicado en acción” como preparación de esta fase diocesana del Congreso de Laicos de Madrid 2020 “Pueblo de Dios en Salida”. Este cuestionario “está pensado para trabajarlo en grupos de jóvenes, familias, catequistas, profesores de religión, Cáritas, hermandades y cofradías, movimientos y asociaciones”. De esta manera, la diócesis de Valencia ha comenzado la preparación del Congreso nacional de Laicos, de Madrid, de ámbito nacional, que se celebrará “propiciado por el papa Francisco y organizado por la Conferencia Episcopal Española (CEE) como una de las iniciativas más importantes de renovación de la Iglesia en España con el objetivo de que el laicado asuma una nueva responsabilidad”, según señala el obispo auxiliar de Valencia monseñor Javier Salinas. El Congreso nacional de Laicos lleva por lema “Pueblo de Dios en salida” y aunque se celebrará del 14 al 16 de febrero de 2020 “ya está en marcha porque la idea del movimiento, del camino, es la que queremos transmitir, y una actitud y participación más activa de los laicos, con una mayor corresponsabilidad, porque todos somos Iglesia por el Bautismo”, según monseñor Salinas, presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (CEAS) de la CEE, que organiza el Congreso. Se trata de una “iniciativa que nunca antes se había organizado con estas características ya que no quiere ser un Congreso más que empieza y termina, tendrá un camino, un itinerario, y ése es el reto que nos proponemos para despertar en el laicado una nueva conciencia de su responsabilidad y de su misión en la Iglesia y en el mundo”. En la misma línea, el Congreso “tendrá el marcado carácter sinodal, es decir, de caminar juntos, y de discernimiento que el papa Francisco quiere imprimir en la Iglesia y una de las finalidades será hacer efectivo el paso de un laicado concebido como consumidor de actividades eclesiásticas a un laicado corresponsable”. Tercera etapa (post-Congreso), a nivel diocesano de nuevo En la línea del Congreso como camino “después de su celebración se llevará a cabo la tercera etapa, a nivel diocesano de nuevo, para, a la luz de todo lo escuchado y compartido, tomar decisiones, elegir propuestas y hacerlas realidad a través de movimientos y asociaciones, para impulsar la misión de los laicos”. Por todo ello, el Congreso “es un camino de renovación que supone primero escuchar, en la fase previa; después interpretar, en el encuentro de todas las diócesis; y por último elegir el camino, aplicar nuevos modelos de evangelización”.