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Desde la Asociación Justicia y Paz presentan el proyecto: “Mi parroquia es verde” con el objetivo de “Respetar y cuidar la tierra que Dios nos regaló” para concienciar, sensibilizar y trabajar más la adquisición de hábitos de la comunidad parroquial.

Cuentan su experiencia en una parroquia de Tenerife donde llevan varios años desarrollando el proyecto:

 

Todo empezó, hace mucho tiempo, en el año 2014, con la presentación al párroco de un informe “Respetar y cuidar la tierra que Dios nos regaló” y la necesidad de la implicación de la parroquia para buscar conjuntamente nuevas formas de vivir la solidaridad ecológica y dar testimonio como creyentes cristianos de la tarea de cambiar el trocito de mundo que depende de nuestra implicación.

¿Por qué desde la parroquia? Entendimos que sería el lugar idóneo para poder tratar el tema de conversión ecológica ya que, a través de la comunidad, podíamos servir de ejemplo dando testimonio en nuestro entorno. “No basta con ser creyente, tenemos que ser creíbles” nos decía el gran profeta Pedro Casaldáliga.

Los primeros pasos fueron buscar información, leyendo todo lo que iba saliendo sobre este tema, de Manos Unidas, Justicia y Paz, Caritas, Entre culturas, Movimiento Católico Mundial por el Clima. Más tarde, llegó la Laudato Si’ (2015) y Enlázate por la justicia con su campaña Si cuidas el planeta, combates la pobreza” (2016).

A nivel individual, íbamos poniendo nuestro granito de arena, insistiendo mucho y no dejando de recordar, en todo momento, lo importante que es el cuidado de la Creación. A nivel comunitario, separábamos residuos en los ágapes y los llevábamos a los contenedores adecuados; elaborábamos algunas liturgias de los días que tienen que ver con el medio ambiente. Estuvimos dos años con este plan.

Elaboramos las liturgias que tenían que ver con la “Ecología Integral”: Día del Medio ambiente, Día del Agua, Día de las personas sin hogar, Jornada mundial de los pobres, Manos Unidas, Cáritas, Mes misionero, Domund…

Enviamos información a través de whatsapp en días significativos.

En las celebraciones de la parroquia, continuamos con la separación de residuos y el reciclaje en contenedores adecuados. Y, siempre, insistiendo y no dejando de recordar lo importante que es el cuidado de la Creación…

Este proyecto nos permitía dar una respuesta, algo tímida pero valiente, a los graves problemas que tenemos en nuestro planeta. Desde la parroquia queríamos no solo limitarnos a la recogida selectiva de basuras, reciclaje y reutilización de los materiales sino ir un poco más allá, animando a todas las personas que se acercan a la iglesia a que interiorizaran que nuestra misión, como signo de una fe comprometida, es la reconciliación con la Creación, preservándola y mejorándola.

Este curso estuvo cagado de actividades. Tuvimos siempre presente que la formación e información es la base de nuestro proyecto. Preparamos 4 folletos informativos destinados a la comunidad parroquial, entregándolos al mismo tiempo a otras personas que les pudiera interesar.

Colocamos en todos los lugares de la parroquia cubos apropiados para la selección de los residuos.

En los ágapes fraternos, que se llevan a cabo a lo largo del año: Navidad, Semana Santa, días especiales como son la obra de teatro, excursiones, encuentros, convivencias… fomentamos el uso de materiales que respeten el medio ambiente en lugar de los de “usar y tirar”, evitando así los excesivos envoltorios. Animamos a la gente a la elaboración casera de los alimentos compartidos: tortillas, pan con chorizo, sándwich de todo tipo, bizcochos, postres caseros…

El agua lo almacenamos en botellas de 8 litros, utilizando un dispensador, para que la gente se la pueda servir individualmente, evitando los refrescos.

La parroquia se dotó de platos y vasos reutilizables que se limpian en cada evento por un equipo de limpieza.

Se potenció la austeridad en la compra y la reutilización de materiales de la parroquia, ya que consideramos que la austeridad es la clave.

Organizamos un “taller de talegas” invitando a participar a todas las personas de buena voluntad: Cáritas, madres/padres de catequesis, amistades, familiares, vecinos. Se hizo una recogida de talegas, de gente que las donaba para venderlas más tarde y donar el dinero recogido a un proyecto.

En septiembre, participamos en la “Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación” preparando la liturgia y entregando el primero de los folletos, sobre Laudato Si’.

En noviembre, participamos en el “Día de la Iglesia Diocesana”, colaborando en la semana de las periferias, planteando una actividad que motivara al mayor número de gente posible, y se nos ocurrió hacer un “Taller de talegas” en cada una de las tres parroquias. La respuesta de la gente, fue espectacular. Trayendo de sus casas retales, sus máquinas y todo lo necesario para coser. Hablamos con el Mercadillo del Agricultor para que todo el material elaborado, se pudiera vender.

Nos propusimos como objetivos:

1. Respetar y cuidar la tierra que Dios nos regaló,

2. Tomar conciencia del uso de talegas, bolsos, cestas… para evitar el gasto innecesario de bolsas de plástico.

3. Dar testimonio como creyentes cristianos, del cuidado de nuestra “Casa común”.

En enero, las talegas se vendieron en el Mercado del Agricultor del Valle y el dinero que recaudamos se donó a “Infancia Misionera“. Fueron unas jornadas muy interesantes en las que participaron las costureras, que no pararon de hacer talegas; y un grupo de jóvenes, que atendió al público y explicó la finalidad del puesto en el mercadillo. Consideramos estas jornadas como una bonita expresión de comunidad, solidaridad y familiaridad entre las tres parroquias. La predisposición del Ayuntamiento y de los trabajadores del Mercadillo fue inmejorable, hasta tal punto, que nos ofrecen las instalaciones cuando las necesitemos.

En febrero, Justicia y Paz, en la persona de Santi Catalán, nos dio una charla sobre Laudato Si’. Colaboramos también en la organización de la “Cena del Hambre” de Manos Unidas en Buzanada.

El resto de los folletos informativos se fueron repartiendo entre enero y marzo y fueron publicados en la página de “Justicia y Paz”.

En Semana Santa preparamos el Vía Crucis del viernes Santo, dedicado al “El Cuidado de la creación”. Y en la obra de Teatro “Jesús”, organizamos un taller de costura.

Para el Corpus, por lo contaminante que resulta la sal con la que se hacen las alfombras, propusimos que en cada parroquia se hiciera una, con materiales reciclados, flores…

Las medidas de ahorro que planteamos, comenzaron a ser efectivas: el uso de platos y vasos reutilizables, la comida elaborada en casa para los ágapes, la sustitución de refrescos por fruta y limonadas caseras…

La campaña «Si Cuidas el Planeta, Combates la Pobreza» inicia una nueva etapa centrada en transformar actitudes, cambiando los estilos de vida.

Estamos llamados a ser una Iglesia pobre y para las personas pobres; por eso, nos hemos planteado como objetivos la austeridad y el no generar basuras. Vamos deshaciéndonos de los plásticos, utilizando pastillas de jabón, embelleciendo la parroquia con plantas y el ahorro de materiales, fotocopias…

El mes de octubre 2019 nos hemos centrado en el mes misionero y el Sínodo de la Amazonia. Y para recibir a los niños y niñas de catequesis preparamos una pequeña obra de teatro, basada en la Vigilia de oración de Enlázate por la Justicia, “Hacia un cielo nuevo y una tierra nueva”.

Llegó el COVID19 y aunque hay un parón en las actividades de la parroquia, todo lo expuesto se sigue respetando. Nuestra colaboración en la Semana Laudato Si’, del 16 al 24 de mayo, fue informativa, a través del whatsapp y facebook de la parroquia al igual que en el “Tiempo de la Creación”. Seguimos con nuestra aportación en las liturgias.

Grupo Interparroquial de Ecología integral (Alejandro, Anjara, Ani, Mónica, Tere, Sayo)

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