Así fue el Congreso Diocesano de Laicos en Jaén

Jaén ha celebrado su Congreso Diocesano de Laicos online con más de 200 participantes La propuesta era arriesgada, reeditar el Congreso de laicos, “Pueblo de Dios en salida” que se celebró el pasado mes de febrero de 2020 en Madrid. Hacerlo de manera online, y crear distintos grupos con los diferentes itinerarios de trabajo para que, según las preferencias de los inscritos, pudieran formarse en los temas elegidos. El resultado ha sido fantástico, y a pesar de ser 100 por 100 online, se ha sentido la sinodalidad y la presencia del Espíritu que ha derramado sus dones entre los más de 200 jiennenses que a lo largo de la mañana del 30 de enero se sumaron al Congreso diocesano. El Obispo de Jaén, miembros del Consejo de Gobierno, párrocos, miembros de la Curia diocesana, pero sobre todo laicos comprometidos con la Iglesia de Jaén, convencidos de su labor indispensable dentro de la Iglesia y como fermento en la sociedad. Organizado por la Vicaría de Evangelización, a través de la plataforma digital Zoom, el Vicario, D. Juan Ignacio Damas ha creado una serie de salas de trabajo común y particular, cuyo engranaje ha funcionado como un perfecto reloj. El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, comenzó la jornada con una conferencia, manifestado su alegría por este encuentro virtual y recordado a los participantes que tienen una misión fundamental en la Iglesia, que a pesar de sus limitaciones es “una Iglesia viva”. A la vez, dirigiéndose a los laicos les animó en su labor, “a vosotros, los laicos, os digo, confiamos mucho en vosotros, en la acción del Espíritu en vuestras vidas, en la acción en una Iglesia sinodal, en la comunión del Señor, que quiere ser claramente misionera”. También recordó que el “Pueblo santo que camina tiene su lugar de acción en la calle, donde tenemos que anunciar, con alegría, a Jesucristo”. Para concluir su intervención, el Obispo pidió que “este Congreso apunte alto”, a la vez añadió que, “el Congreso tiene un toque divino, porque todo es de Dios, y todo tiene un líder, en nuestro caso, a Jesucristo que le da sentido a nuestras vidas”. (Puedes leer aquí la intervención completa de D. Amadeo Rodríguez) A continuación dos de los participantes en el Congreso de Madrid, Laura Pérez y Fernando Sanz compartieron la ponencia “en la línea del laicado español”. Los dos compaginaron su testimonio trasladando las conclusiones del Congreso de Laicos, en las que se habló de sinodalidad y comunión como las claves de papel de los laicos en nuestro país. Después de un repaso histórico de la labor laical desde el Concilio Vaticano II hasta nuestros días, se expresó la necesidad de espacios de participación en la Iglesia y en la sociedad para vivir “nuestra vocación laical siendo luz y sal del mundo”. Después, se abrió el tiempo de trabajo por itinerarios: Primer Anuncio; Acompañamiento; Procesos formativos; Presencia pública. Se expuso un testimonios que de cada itinerario se compartió en el Congreso Pueblo de Dios en salida, para, de nuevo, dividir en grupos más pequeños y crear un diálogo a raíz de testimonios diocesanos de cada uno de los ámbitos. Gran participación y poco tiempo para compartir cómo cada laico desde su trabajo, su parroquia, su familia… llevan, con sus vidas, el mensaje de Cristo. Antes de finalizar este encuentro, los participantes tuvieron un regalo: el concierto de los cantautores cristianos, Jose Ibáñez y Jesús Cabello. Y para concluir, el Vicario de Evangelización dió las gracias a todos los participantes por su aportación en el Congreso. Les animó a que esta experiencia sea el inicio de un compromiso más fuerte con la Iglesia y a seguir siendo cristianos comprometidos que viven en sinodalidad. Recordó que el Congreso no es el final sino el inicio de una aventura, con mucha esperanza, de nuestra Iglesia jiennense que camina dentro de la sociedad siendo testigo de Cristo resucitado.

Mensaje con motivo de la festividad del Corpus Christi

Los obispos de la Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social hacen público hoy, 11 de mayo, el mensaje con motivo de la festividad del Corpus Christi, Día de la Caridad, que se celebrará el domingo 14 de junio, bajo el título: “Sentado a la mesa con ellos (Lc 24, 18) ” . Os ofrecemos el mensaje completo: En la solemnidad del Corpus Christi, el Señor, compadecido de nuestra enfermedad pandémica, de nuestra desesperanza y soledad, nos invita a encontrarnos con Él en el camino y a sentarnos a comer a su mesa. Espera así que, unidos a Él, nos convirtamos en testigos de la fe, forjadores de esperanza, promotores de fraternidad y constructores de solidaridad en medio de esta situación tan dolorosa que estamos atravesando. 1.- En un singular ayuno eucarístico Hemos vivido semanas sin poder participar física y plenamente de la Eucaristía. Poco a poco vamos volviendo a una cierta normalidad al poder recuperar la participación del Pueblo de Dios en la mesa del Señor. Esta participación será progresiva y estará condicionada por el cumplimiento de las condiciones de aforo y de las normas. Muchos niños no han podido celebrar aún la Primera Comunión y no podrán acompañar a Jesús sacramentado por las calles de nuestros pueblos y ciudades el día del Corpus Christi. Quera el Señor que esta situación de ayuno eucarístico haya acrecentado en nosotros el deseo de la Eucaristía y la necesidad de profundizar en su ser y significado. 2. La tentación del abandono El Evangelio según san Lucas contiene un pasaje precioso que recoge la experiencia de dos discípulos que habían abandonado la comunidad, se habían sentido engañados y abandonados por Jesús, que no había cumplido sus expectativas. Desanimados y entristecidos, caminaban esa tarde de domingo hacía la aldea de Emaús. Atrás quedaban sus ilusiones y esperanzas, marchitadas por la incomprensible muerte de su Maestro. De pronto, el sombrío discurrir de sus pensamientos se fue llenando de luz al compartir su historia con un Peregrino que les alcanzó por sorpresa. Durante aquel encuentro, el Peregrino fue disipando sus dudas y tocando su corazón. Les cautivó de tal manera que ya no les importaba su noche, sino la de aquel buen hombre que quería continuar su camino; “quédate con nosotros”, le dijeron. Sentado a la mesa con ellos, al repetir los gestos de la última cena, mientras pronunciaba la bendición, partía el pan y se los iba dando, lo reconocieron. Al momento desapareció de su vista, pero les quedó clara una cosa: Cristo resucitado les había alcanzado para compartir con ellos sus oscuridades, abrir su corazón al sentido profundo de las Escrituras, compartir la mesa, alimentar su vida espiritual, edificar la comunidad e implantar el Reino. Ahora tocaba volver a Galilea para, juntos, comenzar la misión que el Maestro les había encomendado. En nuestros días, son muchas las personas que, como los discípulos de Emaús, caminan por la vida con desánimo, sin rumbo, desengañados por malas experiencias. En ocasiones, expulsados de la convivencia social, estos hermanos viven y mueren solos ante la   indiferencia de casi todos. Algunos fueron empujados a su Emaús particular por desengaños amorosos, por fracasos personales, por creerse autosuficientes o porque, sencillamente, no encontraron sitio en una sociedad tremendamente competitiva. Esta situación de muchos hermanos y hermanas nuestros se ha visto agravada por la reciente pandemia que venimos padeciendo desde hace meses. Dios necesita de cada uno de nosotros para hacerse presente a tantos caminantes de Emaús que avanzan sin rumbo y sin ánimo. Algunos, además, no cuentan con lo necesario para llevar una vida digna pues carecen de la acogida social, de un hogar adecuado y del alimento necesario para el sustento diario. Esta pandemia no solo nos está dejando dolorosas muertes, sino que está provocando además una grave crisis económica y social. Como consecuencia de la crisis, está creciendo el número de personas que sufren física, social, psicológica y espiritualmente. Muchas ya están experimentando la noche oscura de los discípulos de Emaús al pensar que todo está perdido. Sin embargo, en medio de tanto dolor y desánimo, al igual que los discípulos de Emaús, bastantes hermanos están descubriendo la presencia misericordiosa de Dios en aquellos que el Papa Francisco ha llamado “los santos de al lado”: el personal sanitario, las fuerzas de seguridad, los capellanes de los hospitales, los vecinos… han sido como estrellas de esperanza en el oscuro camino que nos ha tocado recorrer. Hoy, más que nunca, tenemos necesidad de muchas personas que puedan ser “santos de al lado”, de los que Dios se pueda servir para hacerse presente y ofrecer esperanza a quienes caminan perdidos y desesperanzados. En medio de tanto dolor, no podemos olvidarnos de aquellos hermanos nuestros que han fallecido por la infección del virus. Oramos por ellos para que participen por toda la eternidad de la victoria del Resucitado. Encomendamos también a sus familiares y amigos para que, además de experimentar la cercanía y el calor de los más cercanos, puedan también descubrir en Jesucristo el fundamento de su esperanza y el faro que ilumine su peregrinación por este mundo hasta el reencuentro futuro. La Iglesia, la familia de los hijos de Dios, imitando a su Maestro, quiere seguir ofreciendo el sustento material a quien lo necesita, el acompañamiento a quienes se sienten solos y el alimento espiritual, que nace de la Palabra y de los Sacramentos, a todos los que tienen hambre de Dios o necesitan encontrarse con Él para descubrir el verdadero sentido de su vida. Esta es la gran obra social que la Iglesia, nacida del mismo Jesucristo, quiere seguir realizando hasta el encuentro definitivo con el Padre. 3. Eucaristía: fuente del amor, de la comunión y del servicio El día antes de culminar su entrega a Dios y a los hermanos, muriendo en la cruz, Jesús, durante la última cena con sus discípulos, quiso dejar un memorial de su obra de salvación instituyendo la Eucaristía. Durante la celebración, pide a los discípulos que renueven aquel gesto y aquellas palabras…

Día de Acción Católica y del Apostolado Seglar

La Jornada Nacional de Apostolado Seglar prevista para el próximo 9 de mayo, mantiene su fecha de celebración para ese día, pero cambia la forma de su desarrollo debido a las circunstancias actuales. La jornada se celebrará de manera virtual a través de una aplicación digital desde las 11:00 horas hasta las 13:00 horas. Además de las ponencias, se presentará la evaluación de las conclusiones del Congreso de Laicos; los proyectos para los próximos meses y las perspectivas para el próximo curso. Se trata de un encuentro que va dirigido a todos los delegados diocesanos de apostolado seglar, los responsables de movimientos, asociaciones y otras realidades laicales. Programa: 11.00h: oración inicial y saludos del Presidente de la Comisión, Mons. D. Carlos Escribano y el Director de la Comisión, D. Luis Manuel Romero 11.15h: Ponencia: “Impulsos y desafíos pastorales para el Pueblo de Dios en salida”, a cargo de D. Carlos Loriente García, Doctor en Teología Fundamental, Profesor de Teología en el Instituto Teológico San Ildefonso, de Toledo.  12.00h: Descanso  12.15h: Comunicaciones-propuestas de la Comisión para el post-Congreso de Laicos y diálogo. 13.00h: Conclusión de la Jornada.   Por otra parte, el día 31 de mayo se celebrará el Día de la Acción Apostólica y el Apostolado Seglar, como todos los años, bajo el lema: “Hacia un renovado Pentecostés”. Materiales Cartel *español *euskera *gallego *catalán Materiales Vigilia de Oración Mensaje de los obispos Catequesis (adultos) Catequesis (niños) Fuente: CEE