Reunión de la Comisión General de la HOAC

Durante el fin de semana del 31 de octubre y 1 de noviembre, se reunió por videoconferencia la Comisión General de la HOAC, órgano de dinamización de la vida comunitaria, integrada por las presidencias diocesanas e interdiocesanas junto con los miembros de la comisión permanente. Una importante reunión en la vida y misión de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), y de sus militantes, que abordó algunos diálogos esenciales para impulsar las tareas comprometidas, teniendo en cuenta los acuerdos de la última asamblea general y el plan de trabajo del bienio para este periodo, donde se enmarca la comunión de vida, bienes y acción con el mundo obrero y del trabajo. En esta reunión se comparte además la vida comunitaria en las diócesis. XIV Asamblea General El proceso y la realización de la XIV Asamblea General, convocada para agosto de 2021 es uno de los asuntos de mayor relevancia de la reunión. La comisión general abordó un diálogo para concretar una propuesta de celebración. Diálogo que vino precedido de la última reunión del Pleno General de Representantes, en relación a las medidas de seguridad que se derivan de la situación pandémica. En la reunión se concretaron los tres materiales preparatorios de la asamblea general, realizados en clave de ver, juzgar y actuar, sobre los que debatirá toda su militancia. Además, se concretará el Plan de Difusión y la celebración del Día de la HOAC 2021. 75 aniversario de la HOAC Se definieron las orientaciones sobre la celebración de esta efeméride. El 3 de noviembre de 1946, se sitúa la fecha de nacimiento de la HOAC, el proyecto que los obispos españoles encargaron a Guillermo Rovirosa para impulsar una Acción Católica especializada para la evangelización del mundo obrero. Ese mismo día de 2021, este movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos celebrará con gozoso agradecimiento estos setenta y cinco años de existencia, de fidelidad eclesial, de entrega incondicional de las vidas de tantos hombres y mujeres militantes, y de comunión con la vida de nuestras hermanas y hermanos del mundo obrero. Publicaciones Se realizó el seguimiento del Presupuesto de Publicaciones del actual ejercicio así como la propuesta para el ejercicio 2021. Las revistas Noticias Obreras y ¡Tú!, junto con los libros y cuadernos de reflexión de Ediciones HOAC tienen un papel fundamental para la misión de la HOAC. Fondo de Solidaridad Internacional  Se presentó un informe sobre los proyectos en desarrollo y la propuesta de los previstos para 2021. Este fondo apoya y financia proyectos de formación para militantes obreros cristianos en África, Asia y América Latina. Sus aportaciones son realizadas por militantes y diócesis, así como por alguna institución eclesial. Elecciones a la Comisión Permanente de la HOAC En la reunión se dialogó sobre la propuesta de apertura del proceso de elecciones a la Comisión Permanente de la HOAC, órgano que ejecuta y dinamiza los acuerdos y ostenta la representa general del movimiento. De los seis miembros que lo componen, se abre el periodo de renovación de las responsabilidades de Formación, Difusión y Presidencia.

Comunicado final Jornadas Generales de Pastoral Obrera

Con el objetivo de conmemorar el XXV aniversario de la publicación del documento de la CEE “La Pastoral Obrera de toda la Iglesia”, hacer balance del camino que se ha recorrido, y concretar el proceso a seguir en la misión de la Pastoral obrera en el mundo del trabajo y en la Iglesia hoy, se han celebrado las XXV Jornadas Generales, en El Escorial, del 29 de noviembre al 1 de diciembre de 2019, presididos por Mons. Antonio Algora, obispo responsable del Dpto. de Pastoral Obrera de la CEAS, con asistencia de Luis Manuel Romero, director del Secretariado de la CEAS, y participación de más de 150 asistentes de más de 34 diócesis. Acogemos con agradecimiento esta historia de fidelidad evangélica y presencia samaritana en el mundo del trabajo. Nuestra celebración y nuestra misión quieren ser, como dice el papa Francisco, “memoriosa”, por eso lo primero ha de ser el agradecimiento a hombres y mujeres que desde su compromiso de fe han decidido a lo largo de estos años acompañar la vida del mundo obrero. Este es el punto de partida. En las vidas entregadas de tantos militantes junto a sacerdotes, religiosos, obispos, reconocemos agradecidos el don del amor y la misericordia de Dios para todos, especialmente para quienes son víctimas de la precariedad, el empobrecimiento y la deshumanización que sigue sufriendo, también hoy, el mundo obrero y del trabajo. Hoy se ha intensificado y se recrudece esta situación de inhumanidad. Los retos de la nueva revolución industrial, y de la robotización del empleo, siguen reclamando la presencia de la Iglesia. Reconocemos el trabajo como lugar humano, como lugar eclesial, como lugar teologal, y por eso el trabajo humano como principio de vida ha de seguir estando en el centro de la misión de toda la Iglesia. La Iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente” fruto de este camino recorrido, manifiesta la necesidad de seguir siendo Iglesia en el mundo obrero, y nos pide una apuesta decidida por el trabajo decente, también al interior de la Iglesia, como exigencia de la fe. Para poder realizar nuestra misión eclesial, es necesario afrontar el reto que la individualización en la vida personal y social, supone para la dignidad de la persona. Es necesario construir un proyecto de humanización con todos los trabajadores y trabajadoras que plante cara a la desigualdad y el empobrecimiento creciente, aportando el valor y el sentido del trabajo como principio de vida: Somos urgidos a vivir una nueva etapa evangelizadora, que proclame que el trabajo es para la vida, que reclame un trabajo decente que permita construir una sociedad humana; que denuncie las agresiones normalizadas e invisibilizadas de la siniestralidad laboral; que plante cara a la inequidad que genera violencia, y para ello hemos de posibilitar el nacimiento de un nuevo orden económico y social, donde junto a la lucha contra la pobreza y sus causas, contra la precariedad vital, seamos capaces de cambiar personal y globalmente nuestra relación con la creación, porque convertimos nuestras prácticas cotidianas y nuestros estilos de vida. Para ello hemos acordado poner en marcha un proceso sinodal de mirada a la realidad, que ponga rostro a esta situación, desde el que habremos de concretar, junto a nuestros obispos, las respuestas pastorales que como Iglesia estamos llamados a ofrecer. Somos urgidos por el amor de Cristo, a acompañar como Iglesia la vida las trabajadoras y trabajadores empobrecidos, a generar una nueva manera de pensar, sentir y vivir; una nueva mentalidad que haga que las instituciones vuelvan a estar al servicio de las personas y de sus necesidades humanas, y para ello, somos enviados a construir otra manera de vivir con nuestro testimonio. El Escorial, 1 de diciembre de 2019. Primer domingo de Adviento. (Conferencia Episcopal Española)