Asamblea conjunta de jóvenes y agentes de Pastoral con Jóvenes en Valladolid

Durante el fin de semana del 24 al 26 de febrero de 2023, la Subcomisión de Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española convocó una Asamblea Conjunta en el Colegio “Ave María” de las Vedrunas de Valladolid. A este encuentro estaban convocados jóvenes representantes de distintas diócesis, movimientos y congregaciones de ámbito nacional junto con miembros del Consejo Nacional de Pastoral con Jóvenes. Tras un proceso de dos años de trabajo y reflexión por parte de agentes de pastoral con jóvenes y las más de 10.000 respuestas recogidas al documento preparatorio, el Consejo Nacional redactó un documento de trabajo sobre el que, con la metodología del discernimiento y en un clima de sinodalidad, los participantes han podido ofrecer, a la luz del Espíritu Santo, su mirada a la pastoral con jóvenes en la actualidad y de cara al futuro. El siguiente paso, será la elaboración de un borrador de Proyecto Marco de la Pastoral con jóvenes, que será entregado a la Comisión de Laicos, Familia y Vida, para que se inicie el proceso de estudio por parte de todo el episcopado español. En los distintos momentos de oración, celebración, diálogo y encuentro, Mons. Arturo Ros y D. Gonzalo Raúl Tinajero, presidente y director de la Subcomisión respectivamente, han escuchado y alentado a los jóvenes. Durante el encuentro, contaron con la visita del Sr. arzobispo de Valladolid, D. Luis Argüello.

Jornada Diocesana de Apostolado Seglar en Madrid

El arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, presidió el pasado sábado, 25 de febrero, la XXI Jornada Diocesana de Apostolado Seglar, que en esta ocasión llevaba por título Testigos valientes, anunciadores de Cristo en el mundo. Durante la Misa con la que se abrió el encuentro, el purpurado puso en valor el servicio de los presentes: «Estáis anunciando en las realidades sociales a Dios Nuestro Señor». Para ello es necesario, «escuchar y confiar en el Señor» y «sentir la alegría de seguirlo». En este mundo en el que vivimos «hay hambre de Dios, de la verdad, de lo eterno, de la vida». «La verdad del hombre —continuó—, la tiene Cristo, y la verdad la da también Cristo».                   Ante esto, «el Señor nos hace una llamada», como a Leví. El recaudador de impuestos no lo pensó, «lo dejó todo y lo siguió», «con todas sus consecuencias». En este punto el arzobispo recordó que «estáis en el mundo para ser levadura en el mundo». Y esta es, dijo, la clave del apostolado seglar, «ser sal y luz en este mundo». El cardenal Osoro hizo especial hincapié asimismo en la necesidad de vivir «en la alegría del Evangelio». «No seas llorón», pidió, y agregó la llamada a ser «testigos valientes» en medio del mundo «para poner bien lo que está mal». «Que sigamos anunciando el Evangelio en esta gran ciudad que es Madrid», concluyó.   Ardor apostólico José Antonio Cano, consiliario general de Acción Católica General, fue el encargado de pronunciar la ponencia inaugural. Del sacerdote se recogieron en la presentación unas palabras suyas: «La gracia del Espíritu Santo nunca nos va a faltar y nuestro ardor evangelizador hará posible que llenemos cada rincón de nuestro mundo con la luz de Jesucristo». El encuentro, que incluyó mesas de trabajo y otra ponencia sobre El desafío del primer anuncio, concluyó con una velada de música y testimonios a cargo de los jóvenes del movimiento de Cursillos de Cristiandad. Infomadrid / B. Aragoneses

Encuentro de Laicos en Sevilla

El pasado 25 de febrero se celebró el Encuentro Diocesano de Apostolado Seglar en la Diócesis de Sevilla. El primer anuncio en clave de sinodalidad ha sido el tema sobre el que han reflexionado los responsables de los movimientos y asociaciones laicales en el encuentro diocesano de Apostolado Seglar que ha presidido el arzobispo de Sevilla. Para monseñor Saiz Meneses, el encuentro “ha sido un auténtico regalo, al compartir vida y esperanza desde la riqueza y complementariedad de carismas, al servicio de una única misión, la que el Señor nos encomienda”. El encuentro fue moderado por el delegado diocesano de Apostolado Seglar, Enrique Belloso, que resaltó la importancia de acoger e impulsar el Plan Pastoral Diocesano en las acciones, actividades y proyectos de todas las realidades laicales de nuestra Archidiócesis, en colaboración con las parroquias y otras iniciativas pastorales diocesanas. Una amplia representación de los responsables de movimientos, asociaciones e instituciones eclesiales participaron en este encuentro del laicado asociado sevillano. El Arzobispo de Sevilla indicó la necesidad de que el Plan Pastoral Diocesano ‘Duc in altum’ sea concretado, en sus objetivos y acciones, en todas las realidades pastorales de la Archidiócesis, que ayude a construir la comunión y propiciar la corresponsabilidad de todos los bautizados para anuncia a Jesucristo. Indicó también que “el primer anuncio se da dentro del ministerio de la Palabra. Así, el kerigma nos anuncia que Cristo ha resucitado y es salvación para nosotros. Es difícil catequizar sin primer anuncio, sin un encuentro con Jesús. El bautismo nos ofrece una doble vocación a la santidad y a la misión, a dar la vida en la misión que nos toque. Es Jesús quien nos elige”, subrayó. Los jóvenes, una prioridad Se refirió especialmente a la misión evangelizadora entre los jóvenes, subrayando el importante papel de la pastoral juvenil y la pastoral universitaria, y la necesidad de que nuestras acciones tengan continuidad, que una vez realizado el primer anuncio acompañemos a los jóvenes, que viven en un mundo complejo y líquido, un tiempo difícil. Respecto al papel de los empresarios católicos indicó que “la mayor obra de caridad que pueden realizar es crear empleo y hacer que los jóvenes tengan futuro”. También resaltó la importancia de la llamada universal a la santidad, “que nos lo tenemos que creer”. A los jóvenes, indica, hay que “ayudarlos para que pasen de lo emotivo al compromiso, y busquen ideales de altura, sustentados en una fe cimentada en la razón y una buena formación”. El primer anuncio en nuestras familias tendría que ser la transmisión de la fe a nuestros hijos, tarea en la que hay que tener paciencia y perseverancia. “Hacer Sínodo es hacer evangelización” Luis Manuel Romero, director de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, fue el principal ponente del encuentro. Romero planteó el primer anuncio como escucha que se convierte en acogida. En primer lugar, hizo memoria de dónde venimos, haciendo referencia a los cuatro itinerarios apuntados en el Congreso Nacional de Laicos de 2020: el primer anuncio, el acompañamiento, la formación y la presencia en la vida pública. Respecto al primer anunció apuntó que “es una prioridad pastoral para conseguir la meta de la evangelización”. Recordó Evangelii Nuntiandi de San Pablo VI, que nos dice que “la Iglesia existe para evangelizar”. Y al papa Francisco, cuando se hace eco del Concilio Vaticano II y plantea una “Iglesia en salida”, una “Iglesia sinodal”, indicando que “hacer Sínodo es hacer evangelización”. “Francisco, a los jesuitas franceses les recordó cuál es la vocación de la Iglesia, que no son lo números, es evangelizar. El problema no es que seamos muchos o pocos es que evangelicemos. Pero sin comunión no hay evangelización, sin trabajar juntos, sin sentirnos Pueblo de Dios misionero no hay evangelización”, indicó. Seguidamente subrayó que “vivimos en un cambio de época, un contexto que está cambiando, donde la secularización y el pluralismo nos tienen que llevar a la confianza en Dios, donde el primer anuncio es el eslabón perdido de la evangelización. El primer anuncio nos invita a estar en el mundo para anunciar el Evangelio con un estilo de vida y con lenguajes adecuados; con nuestra palabra y nuestro testimonio, no como una estrategia de comunicación. El primer anuncio llega a los otros cuando lo sentimos en nuestra vida, narramos la fe. No es marketing. Es el encuentro con una persona, como recordaba Benedicto XVI”. “Sin esta conversión no es posible la evangelización” El ponente afirmó que “en la evangelización, lo primero es la conversión personal, y sin esta conversión no es posible la evangelización”, aunque apuntó que también la conversión comunitaria y de las estructuras son importantes. Para ello, se necesita que seamos “evangelizadores con esperanza”. Indicó también que “por el bautismo toda la Iglesia está llamada a evangelizar, la corresponsabilidad como bautizados nos lleva a la misión. Todos en la Iglesia, pastores, religiosos y laicos, hemos de evangelizar”. Apunto la conveniencia de tener cuidado con “el clericalismo -bilateral- de pastores y laicos, y huir del autoritarismo, así como de que el sacerdote se confunda con los laicos”. Afirmó que “los sacerdotes no pueden decidir sobre todo” y recordó una frase reciente del papa Francisco: “los laicos clericalizados son una peste”. Respecto a ámbitos específicos de primer anunció subrayó que las familias y los jóvenes son dos ámbitos esenciales donde actuar, y que “la renovación eclesial pasa por que el kerigma se encarne en nuestras estructuras y sus expresiones, en la música, el arte, nuevas realidades. Este sueño de evangelizar –añadió- deber ser compartido por toda la Iglesia”. El primer anuncio en la práctica En la segunda parte del Encuentro cinco responsables de organizaciones laicales plantearon diversos aspectos del primer anuncio en clave de diálogo. Casimiro Galán, presidente diocesano de Cursillos de Cristiandad, afirmó que “parece que cuando evangelizamos salimos a empatar el partido y hemos de salir a ganar el partido; la gente necesita encontrarse con Dios, tenemos que ser más testigos que maestros”. Mercedes Vidal, coordinadora diocesana de la Renovación Carismática, propuso “cinco…

Congreso Pastores y Fieles Laicos llamados a caminar juntos

Del 16 al 18 de febrero, promovido por el Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida, se ha celebrado en la Ciudad del Vaticano un importante Congreso titulado “Pastores y Fieles Laicos llamados a caminar juntos” sobre la corresponsabilidad entre pastores y laicos con el objetivo de sensibilizar a unos y otros sobre el sentido de responsabilidad que surge del bautismo y que nos une a todos, y sobre la necesidad de una formación adecuada para que esta corresponsabilidad sea vivida efectivamente. En él participamos 210 personas –107 laicos, 36 sacerdotes y 67 obispos– de más de 80 países de los diferentes continentes en representación de conferencias episcopales y de movimientos y asociaciones. Una auténtica experiencia de la universalidad de la Iglesia. Este Congreso ha coincidido con el tercer aniversario del Congreso de Laicos, celebrado del 14 al 16 de febrero de 2020, promovido desde la Conferencia Episcopal Española con el fin de dinamizar el laicado y de caminar corresponsablemente como Pueblo de Dios que peregrina en España hacia una auténtica Iglesia en salida. Y se ha celebrado justo una semana después de la asamblea continental europea organizada en el contexto del proceso sinodal convocada por el Santo Padre. Tener presente estas realidades no sólo permite contextualizar mejor el momento que estamos viviendo a nivel eclesial; ante todo, conduce a reforzar la sensación interior, tantas veces compartida, de que quizás todo esto no es casual, quizás es la Providencia quien nos está ayudando a comprender y tratar de poner en práctica, decididamente y en comunión, desde la complementariedad de las distintas vocaciones, lo que el Concilio Vaticano II señaló hace casi 40 años, y que vale la pena recordar:   (37)Los laicos, al igual que todos los fieles cristianos, tienen el derecho de recibir con abundancia de los sagrados Pastores los auxilios de los bienes espirituales de la Iglesia, en particular la palabra de Dios y los sacramentos. Y manifiéstenles sus necesidades y sus deseos con aquella libertad y confianza que conviene a los hijos de Dios y a los hermanos en Cristo. Conforme a la ciencia, la competencia y el prestigio que poseen, tienen la facultad, más aún, a veces el deber, de exponer su parecer acerca de los asuntos concernientes al bien de la Iglesia. Esto hágase, si las circunstancias lo requieren, a través de instituciones establecidas para ello por la Iglesia, y siempre en veracidad, fortaleza y prudencia, con reverencia y caridad hacia aquellos que, por razón de su sagrado ministerio, personifican a Cristo. Los laicos, como los demás fieles, siguiendo el ejemplo de Cristo, que con su obediencia hasta la muerte abrió a todos los hombres el dichoso camino de la libertad de los hijos de Dios, acepten con prontitud de obediencia cristiana aquello que los Pastores sagrados, en cuanto representantes de Cristo, establecen en la Iglesia en su calidad de maestros y gobernantes. Ni dejen de encomendar a Dios en la oración a sus Prelados, que vigilan cuidadosamente como quienes deben rendir cuenta por nuestras almas, a fin de que hagan esto con gozo y no con gemidos (cf. Hb 13,17). Por su parte, los sagrados Pastores reconozcan y promuevan la dignidad y responsabilidad de los laicos en la Iglesia. Recurran gustosamente a su prudente consejo, encomiéndenles con confianza cargos en servicio de la Iglesia y denles libertad y oportunidad para actuar; más aún, anímenles incluso a emprender obras por propia iniciativa. Consideren atentamente ante Cristo, con paterno amor, las iniciativas, los ruegos y los deseos provenientes de los laicos. En cuanto a la justa libertad que a todos corresponde en la sociedad civil, los Pastores la acatarán respetuosamente.   Precisamente una de las preguntas que ha resonado con fuerza, lanzada por el Cardenal Farrell, Prefecto del Dicasterio, en la ponencia inaugural es cómo resulta posible que, tanto tiempo después, estemos reflexionando aún sobre la cuestión de la corresponsabilidad y de la importancia de la comunión en la Iglesia para la evangelización del mundo. Parte de la respuesta puede estar en el hecho de que nos sigue costando ser fieles a nuestra propia misión, en un contexto de secularización creciente, cada vez más absoluta, en el que es vital la conversión personal, la auténtica vida de fe, la plena coherencia entre lo que vivimos en el día a día y lo que estamos llamados a ser. Tanto las diferentes ponencias (que tocaron distintos temas, desde el magisterio de la Iglesia sobre la vocación y la espiritualidad laical, hasta las claves del ordenamiento canónico sobre la participación de los laicos en la Iglesia y en el mundo, pasando por la formación), como las experiencias que se presentaron fueron muy buenas premisas para la reflexión y evidenciaron que son muchas las iniciativas en nuestras comunidades eclesiales que tratan de dar respuesta, desde la concreta realidad, a los desafíos que nos plantea como Iglesia el mundo actual. También los encuentros espontáneos entre los participantes durante las comidas compartidas o los tiempos para el café propiciaron diálogos muy valiosos sobre cómo estamos viviendo la fe en nuestros diferentes países. En su mensaje final, el Papa Francisco –quien quiso hacerse presente y saludar personalmente a cada uno de los congresistas– nos ofrece algunas claves importantes para seguir avanzando en el camino. Partiendo de las evidentes faltas de comunión que podemos observar en nuestras comunidades eclesiales –entre clero y laicos, consagrados y resto del Pueblo de Dios, élites intelectuales y religiosidad popular y otras muchas– insiste en la necesidad de ser Pueblo de Dios unido en la misión: laicos y pastores juntos en la Iglesia; laicos y pastores juntos en el mundo. Quienes, alejados de prejuicios, lo hemos experimentado en la fase diocesana del Sínodo sobre la sinodalidad sabemos que éste es el camino. Quienes participamos en el proceso abierto con motivo del Congreso de Laicos tenemos la certeza de que vivir la corresponsabilidad genera comunión y conduce a la acción evangelizadora de modo eficaz; quienes, desde nuestras Parroquias, asociaciones, movimientos, comunidades y grupos, tratamos de vivir la fe y…

Podcast para familias «Caminar juntos hacia el cielo»

La Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de la CEE, ha publicado un podcast sobre «La santidad en las familias del mundo». Este primer capítulo está dedicado a los Santos Luis Martín y Celia Guérin (padres de Santa Teresa de Lisieux), bajo el título «Caminar juntos hacia el cielo» con una duración 15 minutos donde los protagonistas nos cuentan su vida. A continuación puedes disfrutar del podcast en diferentes plataformas, también puedes acceder a través del apartado MULTIMEDIA de la App MatrimONio.    SPOTIFY: https://open.spotify.com/episode/1ASn89HOOtQV47JlAFFvco?si=NJIzjTyPQgedLlS6bb53Fw  AMAZON MUSIC: https://music.amazon.com/podcasts/8c17add9-a211-4909-bd07-9c08e0504bf6/app-matrimonio  RSS.COM: https://rss.com/es/podcasts/matrimonio/829024/  GOOGLE PODCASTS: https://podcasts.google.com/feed/aHR0cHM6Ly9tZWRpYS5yc3MuY29tL21hdHJpbW9uaW8vZmVlZC54bWw  APPLE PODCASTS: https://podcasts.apple.com/us/podcast/app-matrimonio/id1672439840

Congreso Internacional sobre el Laicado

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida convoca, del 16 al 18 de febrero, un Congreso Internacional en el que se van a encontrar, en el Aula Nueva del Sínodo, obispos y responsables de los laicos en las conferencias episcopales de todo el mundo con el lema, “Pastores y fieles laicos llamados a caminar juntos”. Está prevista la participación de 210 personas de 74 conferencias episcopales: 107 laicos, 36 sacerdotes y 67 obispos. En representación de la Conferencia Episcopal Española participan el presidente de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, Mons. Carlos Escribano Subías; el director del secretariado de esta Comisión, Luis Manuel Romero Sánchez, y el laico de la archidiócesis de Toledo, Isaac Martín Delgado. Entre los principales ejes en torno a los cuales se va a desarrollar el diálogo, figuran la corresponsabilidad laical en la Iglesia sinodal y la formación de los fieles laicos. También se dedicará un amplio espacio a compartir experiencias. Consulta el programa