Homenaje Brotes de Olivo

La Diócesis de Huelva realiza un homenaje al matrimonio onubense Vicente Morales y Rosi Escala, padres del emblemático grupo de música católica Brotes de Olivo e iniciadores de la comunidad Pueblo de Dios, situada en Niebla (Huelva). En el contexto del post-congreso de laicos «Hacia un nuevo Pentecostés» y del Año Extraordinario «Familia Amoris Laetitia», cuando se celebran en este 2021 los 60 años de matrimonio de Vicente y Rosi (15 de abril), los 50 años de Brotes de Olivo (3 de junio) y los 40 años de la comunidad Pueblo de Dios (8 de octubre). Será el sábado 22 de mayo a las 10.15h puedes seguir a través de YouTube:

Jornada de Formación para Laicos

La Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida de la CEE organiza una jornada de formación para Laicos sobre el Discernimiento Comunitario con el título “Un camino para escuchar a Dios en la historia” . El ponente será el jesuita D. José García de Castro, profesor de Teología Universidad Pontificia de Comillas. Será el sábado 5 de junio a las 10.30h de la mañana, con modalidad online y abierta a todo el mundo que quiera participar: laicos de cualquier edad, sacerdotes, religiosos…  Es necesario inscribirse aquí para participar. Puedes descargar aquí el cartel.

Comienza la peregrinación de Madre Ven por España

“Madre, ven”, una iniciativa formada por laicos y sacerdotes, comienza la peregrinación por 200 santuarios Marianos de España con la imagen de la Virgen María llegada desde Éfeso. De mayo a octubre, los peregrinos recorrerán los principales santuarios marianos, saliendo del Pilar y con final en el Cerro de los Ángeles, pasando por Santiago en el Año Compostelano.   Un grupo de laicos y sacerdotes han puesto en marcha, bajo el lema “Madre, ven”, una peregrinación que llevará por toda España una imagen de la Inmaculada Concepción llegada desde Éfeso por avión expresamente para este evento. Éfeso, en la actual Turquía, es el lugar donde la Virgen María vivió sus últimos años en compañía de San Juan Evangelista. Su casa fue descubierta en el siglo XIX y es hoy lugar de culto y devoción. La peregrinación “Madre, ven” saldrá 1 de mayo desde la basílica del Pilar de Zaragoza y recorrerá los lugares más significativos de la espiritualidad mariana en España. A su paso será recibida por diversos obispos que ya han comprometido su participación. La imagen visitará la catedral de Santiago de Compostela en el Año Jubilar, y concluirá su camino en el santuario del Cerro de los Ángeles el 12 de octubre. “Queremos rememorar la visita de la Virgen María al Apóstol Santiago peregrinando una imagen de la Inmaculada desde Zaragoza hasta Compostela y por los lugares más significativos de la espiritualidad mariana en España”, explica Jaime Bertodano, vicario de Apostolado Seglar de la diócesis de Getafe (Madrid). Fue donde comenzó a fraguarse el proyecto: “Somos un grupo de laicos y sacerdotes que queremos llevar a la Virgen a nuestros hermanos para pedirle consuelo y esperanza en Cristo. Y también la renovación de esos santuarios como lugar de gracia, y la de España como Tierra de María».  El sacerdote recuerda que consuelo y esperanza fue lo que la Virgen le dio a Santiago Apóstol cuando se le apareció en carne mortal en el Pilar de Zaragoza. La finalidad de la peregrinación es “enraizarnos de nuevo en la fe en Jesucristo”: “A nivel social, espiritual y eclesial necesitamos y pedimos la ayuda de María para esta situación y para el reto de la reevangelización de España. España es tierra de María y no ha dejado de serlo”. Loyola, Santo Toribio de Liébana, Covadonga, Guadalupe o el Rocío son algunos de los santuarios que acogerán la imagen peregrina, y varios obispos ya han anticipado su disposición a recibirla. La peregrinación durará aproximadamente seis meses, de mayo a octubre, en dos partes.  Primero, a pie y a caballo desde Zaragoza a Santiago de Compostela, donde se llegará el 25 de julio, festividad del Apóstol.  Y luego, desde allí, la imagen recorrerá de agosto a octubre distintos santuarios marianos que lo soliciten, culminando con la celebración de Nuestra Señora del Rosario en Alcalá de Henares el 7 de octubre, y la del Pilar, el 12 de octubre, en el Cerro de los Ángeles. Quienes lo deseen podrán apuntarse como voluntarios para la organización o hacer la peregrinación junto a la Virgen. “La idea es que sea acompañada en el trayecto por los fieles de las diócesis por donde pase y que puedan organizarse los momentos litúrgicos y de oración”, explican los laicos responsables de la organización: “Es un camino de fe. Cada peregrino se organiza para caminar el día que quiera. Se procurará la Misa diaria y una Vigilia cada noche si fuera posible”. Toda la información sobre “Madre, ven” y la forma de apuntarse como voluntario pueden encontrarse en su página web y en el siguiente vídeo:    

Segundo encuentro de diálogo de Laicos en Jaén

SEGUNDO ENCUENTRO DE DIÁLOGO DE LAICOS EN LA DIÓCESIS DE JAÉN, TRAS EL CONGRESO DIOCESANO DE LAICOS El pasado sábado, 24 de abril, tuvo lugar el segundo de los cuatro Encuentros de diálogo proyectados después del Congreso de Laicos diocesano de Jaén, que se celebró el pasado mes de enero. Este primer Encuentro estuvo centrado en el tema del primer anuncio y este segundo, en el acompañamiento. Se desarrolló online a través de la plataforma Zoom. La preparación del encuentro se hizo personalmente y en los grupos parroquiales a partir del libro «Hacia un renovado Pentecostés. Guía de trabajo para el poscongreso de laicos». El Encuentro comenzó a las 10.00 de la mañana con la oración compartida. En un segundo momento se presentaron a todos los asistentes cuatro experiencias concretas de acompañamiento a distintos niveles: 1) Acompañar personalmente, por María Cecilia Appendino, Misionera Eucarística de Nazaret. 2) Ser acompañado personalmente, por Antonio José Campos, Coordinador de Movimiento y Asociaciones de Apostolado Segar en la Diócesis de Jaén. 3) Acompañar en los momentos últimos, por Mercedes Moreno, Directora Médica de la Clínica Cristo Rey de Jaén. 4) Acompañar en las periferias, por Sonia Quirós, Animadora en el Territorio de Cáritas Diocesana de Jaén. Después de un breve descanso se sucedió el momento más largo de la mañana, el más demandado por quienes participaron en el Congreso Diocesano de Laicos: el diálogo en grupos pequeños. El Encuentro concluyó un poco más allá de as 12.30 horas. Los asistentes se despidieron hasta el tercero, que tendrá lugar el sábado 22 de mayo, y cuya temática será los procesos formativos. Los testimonios se grabaron y están disponibles a continuación: Testimonio 1: Acompañar personalmente, María Cecilia Appendino Testimonio 2: Ser acompañado personalmente, Antonio José Campos Testimonio 3: Acompañar en los momentos últimos, Mercedes Moreno Testimonio 4: Acompañar en las periferias, Sonia Quirós

Retiro de Pascua para Laicos en La Rioja

El pasado 17 de abril la Delegación de Apostolado Seglar de Calahorra y La Calzada-Logroño organizó un retiro de pascua bajo el lema: “Id a Galilea, allí le veréis”. Dolores García Pi, presidenta del Foro de Laicos de España, les ofreció una propuesta de reflexión orante a quienes participaron -forma presencial u online- desde la diócesis y otros lugares. Tras la oración inicial y acogida, Dolores se acercó a los participantes con un discurso ligero, sencillo y profundo a la Resurrección de Cristo y el momento posterior, desde el texto bíblico; conectándolo con el sentido del Congreso Nacional de Laicos y sus 4 itinerarios a trabajar: primer anuncio, acompañamiento, formación y presencia en la vida pública. Hizo una invitación clara a no estar parados, que se resume en ese “ID” para caminar, para encontrarnos con el Señor y con los hombres y mujeres de hoy. Enfrentándonos a nuestros miedos y a la globalización de la indiferencia que nos amenaza. También destacó: GALILEA. Descubriéndonos 3 posibles significados o fases: 1.- Primer encuentro con Jesús y llamada a los apóstoles –Mateo 4, 18-20 Todos somos incorporados a Cristo y a la Iglesia, por el bautismo. Todos hemos sido llamados y algunos en varias ocasiones; pero no siempre nos paramos para recuperar este momento vital de encuentro. Volver a Galilea significa volver a la presencia del Dios que nos cuida, nos llama por nuestro nombre, nos guía y nos salva. Esta primera Galilea se relaciona pues con el primer anuncio. 2.- Nacimiento de la primera comunidad creyente –Mateo 2, 21-23 Después vino Galilea como un lugar de continuidad, la comunidad cristiana. Y, desde las primeras comunidades nos acercó a la necesidad del cuidado; a los servicios sencillos; las relaciones personales y proximidad con el hermano; comunión de vida… y aterrizamos en nuestras propias comunidades que están llamadas a ser comunidades maduras y acogedoras que puedan acompañar “con empatía, capacidad de escucha y comunicación”. 3.- Lugar periferia y frontera –Mateo 4, 12-17 Por último, la Galilea como lugar fronterizo y confín. Ese lugar de gente sencilla, lejos de lujos, con diversidad de orígenes y creencias… allí donde Jesús manda ir a sus apóstoles. Y que el Papa Francisco nos recuerda cuando nos invita a salir de nuestra zona de confort e ir a las periferias para ser Iglesia en salida y apóstoles en misión, llamados a la santidad. (Cf. Evangelii Gaudium 49). Este “ser en salida” conecta con nuestro itinerario personal de presencia en la vida pública y a su vez con la formación que nos ayuda a superar los retos.   Después se dio paso a un rato de silencio personal orante, abiertos a Dios para soñar como Iglesia riojana sobre la presencia como laicos en la sociedad. Finalmente se reunieron como comunidad orante ante el Santísimo para dirigirle una acción de gracias y poner en su presencia algunas reflexiones. Puedes ver el encuentro completo en el siguiente vídeo:

Conmemoración D. José Díaz-Rincón

El pasado viernes 16 de abril de 2021, falleció D. José Díaz-Rincón, laico de la archidiócesis de Toledo. Su vida ha sido todo un testimonio de vocación laical al servicio de la archidiócesis de Toledo y de la Iglesia que peregrina en España. Por ello desde la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida de la CEE hemos querido dedicarle unas palabras, ya que también colaboró con la preparación del Congreso de Laicos «Pueblo de Dios en Salida», haciendo llegar nuestro pésame a su familia. A continuación compartirmos un escrito de Isaac Martín, colaborador de esta comisión y delegado de Apostolado Seglar de la archidiócesis de Toledo:   UN GIGANTE DEL LAICADO   Hay personas –la inmensa mayoría– que se mueven en el tiempo en el que viven sin rumbo fijo, en función de las circunstancias que les acontecen en cada momento; algunas otras, comprometidas con la realidad, buscan realizar sus ideales tratando de intervenir en ella; solo unos pocos elegidos poseen la capacidad de adelantarse a su tiempo y hacer de su vida un anticipo de lo que está por venir. Uno de ellos, sin duda, ha sido José Díaz Rincón, conocido por muchos como Rincón; Pepe, para los amigos; José para San Juan Pablo II. Nacido en El Romeral en 1930 en el seno de una familia muy humilde, tuvo una infancia carente de grandes alegrías. La guerra civil y sus terribles consecuencias, el hecho de tener que trabajar desde muy pequeño, la débil salud de su madre y el ser el mayor de entre sus hermanos le obligaron a renunciar a una de sus grandes pasiones: estudiar. Ello no le impidió, sin embargo, hacerse a sí mismo de la mano de algunos de los mejores maestros de la vida. Aprobó simultáneamente tres oposiciones. Oírle hablar en público era una delicia: la fuerza de su voz, la combinación con los gestos de sus manos, el manejo del lenguaje, la precisión en la expresión, el profundo conocimiento de la Biblia y de los textos del Magisterio de la Iglesia eran propios de un erudito. Leer los artículos que publicaba periódicamente en diferentes revistas y sus cartas, que seguía escribiendo incansablemente, no dejaba indiferente. Profesionalmente fue inspector técnico de servicios del Ministerio de Industria. Casado con María –su apoyo constante, sin la cual no se entiende ni hubiera sido posible su inmensa figura–, fue padre de cuatro hijos. Si hubiera que elegir una palabra para calificarlo y definir su trayectoria vital sería la de apóstol. Desde muy pequeño comprendió con profundidad la esencia de la fe cristiana: la persona de Jesucristo y el misterio de la Iglesia. Y a uno y otra dedicó su vida. Presidente diocesano de los jóvenes de Acción Católica, Presidente Nacional del Movimiento Rural Cristiano, Vicepresidente de la Federación Internacional de Movimientos de Adultos Rurales Católicos, miembro del Pontificio Consejo para los Laicos durante 9 años con Pablo VI y Juan Pablo II, son solo algunos datos que permiten comprender su servicio a la Iglesia, reconocido con la Medalla Pro Ecclesia e Pontifice. Podría afirmarse, en definitiva, que fue, de hecho, la encarnación del concepto de apóstol seglar del que hablan el Evangelio y los textos del Magisterio sobre el laicado que inspiraron su vida. Su entrega y testimonio público le trajeron no pocos problemas e incluso alguna purga a nivel profesional, pero ello no le impidió encontrar el modo de seguir adelante ni mermó su firmeza en la defensa de la fe. Publicó en 2012 un pequeño libro con sus memorias –“Me sedujiste, Señor”, Experiencias y convicciones de un seglar­­­– en el que, a través de diferentes anécdotas y recuerdos, construye un discurso certero sobre qué es y qué implica la vocación laical. En su prólogo, Monseñor Francisco Cerro, Arzobispo de Toledo, lo define como “uno de los laicos más conocidos y representativos de la Iglesia española”. Efectivamente, Pepe fue un prototipo de laico, una persona que se anticipó a lo que después el Concilio Vaticano II definiría como una auténtica vocación: la vocación laical. Catequista desde los 10 años hasta el final de su vida, no dejó nunca de formar en la fe a cuantos le eran encomendados. Tampoco de hacer todo lo que se le pedía para la promoción del laicado. De hecho, fue una de las personas elegidas para articular parte de los contenidos del Congreso de Laicos celebrado en febrero de 2020, que tanto impacto ha generado en la Iglesia española. Su sonrisa perenne, la alegría que rebosaba, la pasión que transmitía en todo cuanto hacía y decía permanecerán siempre en nuestra memoria. Pero eso no basta. En el mencionado libro escribió que “la corresponsabilidad de los laicos está más afirmada que realizada”. Él dedicó su vida a esta misión; seguir su legado es responsabilidad nuestra. San Juan Pablo II se refirió en distintos escritos al laicado como el gran gigante dormido de la Iglesia. El laicado, a su vez, tiene sus propios gigantes. Uno de ellos, el nuestro, fue Pepe Rincón.   Isaac Martín