«Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida»

El presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida y obispo de Bilbao, Mons. Mario Iceta, presenta el miércoles 4 de diciembre de 2019 el documento “Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida”. Le han acompañado en la rueda de prensa en la sede de la Conferencia Episcopal Española  el médico Jacinto Bátiz y la enfermera Encarnación Isabel Pérez. Ha ofrecido también su testimonio como enfermo, Ángel Pérez. «Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida” Introducción I. El debate social sobre la eutanasia, el suicidio asistido y la muerte digna II. Ética del cuidado de los enfermos: dignidad, salud, enfermedad III. La medicina paliativa ante la enfermedad terminal IV. La ilicitud de la obstinación terapéutica V. La eutanasia y el suicidio asistido son éticamente inaceptables VI.Propuestas para fomentar una cultura del respeto a la dignidad humana VII. La experiencia de fe y la propuesta cristiana Epílogo INTRODUCCIÓN   «Quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado» (Ex 3, 5), dijo Dios a Moisés ante el fenómeno de la zarza que ardía sin consumirse a los pies del monte Horeb. Si entrar en la vida de una persona constituye siempre caminar en terreno sagrado, con mayor razón cuando esta vida se encuentra afectada por la enfermedad o ante el trance supremo de la muerte. Ante el debate que últimamente se ha reavivado acerca de la vida humana, la eutanasia y el suicidio asistido, queremos proponer en este documento una mirada esperanzada sobre estos momentos que clausuran nuestra etapa vital en la tierra. Con este documento pretendemos ayudar con sencillez a buscar el sentido del sufrimiento, acompañar y reconfortar al enfermo en la etapa última de su vida terrenal, llenar de esperanza el momento de la muerte, acoger y sostener a su familia y seres queridos e iluminar la tarea de los profesionales de la salud. El Señor ha venido para que tengamos vida en abundancia (cfr. Jn 10, 10) y en Él hemos sido llamados a ser sembradores de esperanza, misioneros del Evangelio de la vida y promotores de la cultura de la vida y de la civilización del amor. La alegría del Evangelio debe alcanzar a todos, de modo particular a quienes viven en el sufrimiento y la postración. Queremos reconocer y agradecer a quienes dedican tiempo y esfuerzo a transmitir esta alegría y esperanza del Evangelio a los enfermos y sus familiares. De modo particular queremos mostrar nuestra gratitud a los equipos de pastoral de la salud en los diversos ámbitos, a los capellanes, personas idóneas, profesionales y voluntariado en hospitales, residencias e instituciones, a las congregaciones que tienen como carisma propio el cuidado de los enfermos y ancianos. Quien sufre y se encuentra ante el final de esta vida necesita ser acompañado, protegido y ayudado a responder a las cuestiones fundamentales de la existencia, abordar con esperanza su situación, recibir los cuidados con competencia técnica y calidad humana, ser acompañado por su familia y seres queridos y recibir consuelo espiritual y la ayuda de Dios, fuente de amor y misericordia. El suicidio asistido y la eutanasia, que consiste en la acción u omisión que por su naturaleza e intencionadamente causa la muerte con el fin de eliminar cualquier dolor, no aportan soluciones a la persona que sufre. La Tradición de la Iglesia y su Magisterio han sido constantes en señalar la dignidad y sacralidad de toda vida humana, así como la ilicitud de la eutanasia y el suicidio asistido. En la Iglesia se ofrecen variados caminos y formas de acompañar a los enfermos y a quienes sufren, plasmándose en muchos carismas que han suscitado múltiples instituciones y congregaciones dedicadas a su cuidado, además de la respuesta generosa de los fieles que hacen suyas las palabras de Jesús: «Estuve enfermo y me visitasteis» (Mt 25, 36) y ejercen la caridad a ejemplo del buen samaritano (cfr. Lc 10, 25-37). El texto que presentamos pretende ser pedagógico y de fácil lectura para todos. Por eso, hemos evitado cargarlo de referencias y notas al pie. A quien desee profundizar en el Magisterio de la Iglesia que trata sobre estos asuntos, le remitimos principalmente a los siguientes documentos: Pío XII, Discurso sobre las implicaciones morales y religiosas de la analgesia, 1957; san Juan Pablo II, Carta Apostólica Salvifici doloris sobre el sentido cristiano del sufrimiento humano, 1984; Encíclica Veritatis splendor, 1993; Encíclica Evangelium vitae, 1995; Benedicto XVI, Encíclica Spe salvi, 2007; Francisco, Discurso a los participantes en la Asamblea plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, 2018; Audiencia a la Federación italiana de los colegios de médicos cirujanos y odontólogos, 2019; Congregación para la Doctrina de la fe, Declaración sobre la eutanasia, Iura et bona, 1980; Respuesta a algunas preguntas de la Conferencia Episcopal Estadounidense sobre la alimentación y la hidratación artificiales, 2007; Consejo Pontificio para los agentes sanitarios: Cuidados paliativos, situación actual, diversos planteamientos aportados por la fe y la religión ¿qué hacer?, 2004; Nueva Carta a los Agentes Sanitarios, 2017; Catecismo de la Iglesia católica, nn. 2276-2283; CCXX Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, Declaración con motivo del proyecto de ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida, 2011. El 28 de octubre de 2019 se publicaba la Declaración conjunta de las religiones monoteístas abrahámicas sobre las cuestiones del final de la vida. En ella se afirma que «el cuidado de los moribundos representa, por una parte, una forma de asumir con responsabilidad el don divino de la vida cuando ya no es posible tratamiento alguno y, por otra, nuestra responsabilidad humana y ética con la persona que (a menudo) sufre ante la muerte inminente. El cuidado holístico y respetuoso de la persona debe reconocer como un objetivo fundamental la dimensión específicamente humana, espiritual y religiosa de la muerte. Este enfoque de la muerte requiere compasión, empatía y profesionalidad por parte de todas las personas involucradas en el cuidado del paciente moribundo, especialmente de los trabajadores de la salud responsables del bienestar psicosocial y…

La «Laudato Si» en la cumbre del clima de Madrid

El Papa Francisco tiene “esperanza” en la Cumbre del Clima de Madrid. Así lo ha manifestado el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, que ha viajado hasta la capital de España para participar en la sesión inaugural de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) que ha arrancado hoy. El mensaje que la Iglesia quiere llevar a esta cumbre del clima es el que recoge la Laudato Si’: “todo está conectado” y cuidar la Casa Común es cuidar a los pobres y las generaciones futuras. En este marco de la cumbre climática, las entidades que trabajan en el desarrollo, la justicia social, la educación y la incidencia política han puesto en marcha numerosas acciones conjuntas que se van a llevar a cabo durante estos días. Este jueves, 5 de diciembre, tendrá lugar en la sede de la Fundación Pablo VI el foro “La Cumbre del Cambio Climático y el cuidado de la Casa Común”, que reunirá a numerosos expertos en torno a tres grandes temas: Ecología integral y la Doctrina Social de la Iglesia; Inversiones éticas y cambio climático; y La educación, como motor del cambio social. Inaugurado por el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, en él participarán, entre otros, Tomás Insúa, Director Ejecutivo del Movimiento Católico Mundial por el Clima; Adriana Opromolla, Responsable de Seguridad Alimentaria y Cambio Climático en Cáritas Internacional; Irene Ortega, coordinadora del Área de Ciudadanía de Entreculturas; Javier Benayas, catedrático de Ecología de la UAM y miembro del consejo asesor de la Red Española de Desarrollo Sostenible (REDS), el P. Eduardo Agosta, O. Carm., investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de Argentina (CONICET); Luis Aranguren, formador, conferenciante y asesor en organizaciones de voluntariado en España y América Latina. Para la convocatoria y organización de este acto, se han sumado los esfuerzos de organizaciones como la Fundación Pablo VI, el Movimiento Católico Mundial por el Clima, la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la CEE, Escuelas Católicas, Enlázate por la Justicia (Cáritas, Manos Unidas, CONFER, Justicia y Paz, Redes y CEDIS), CIDSE (entidad de cooperación internacional para el Desarrollo y la Solidaridad), la Comisión Diocesana de Ecología Integral de la Archidiócesis de Madrid, Entreculturas, el Movimiento Scout Católico y Comisión Interfranciscana de Justicia y Paz. Marcha por el Clima El día 6, bajo la pancarta con el lema “Católicos por el Cuidado de la Casa Común”, todas las entidades católicas que lo deseen podrán sumarse a la Marcha por el Clima que ha convocado Alianza por el Clima y que realizará a partir de las 18 horas el recorrido entre Atocha y Nuevos Ministerios. Previamente, a las 16,30 horas, tendrá lugar una oración en la Iglesia de San Jerónimo el Real, orientada a profundizar desde la fe en el sentido de esta cumbre. La marcha está organizada por entidades como la Delegación Episcopal de Infancia y Juventud de la Diócesis de Madrid, la JEC, Scouts Católicos Madrid, la Comisión de Ecología Integral y el Movimiento Católico Mundial por el Clima. Eucaristía con los representantes católicos en la COP25 El día 8 de octubre, a las 20 horas, se celebrará en la Basílica de San Francisco el Grande una Eucaristía para acoger a los líderes y representantes católicos que participen en la cumbre que estará presidida por el Presidente del CELAM, Mons. Miguel Cabrejos, y concelebrada por el Cardenal de Madrid Carlos Osoro. Será a las 20 horas y se espera la participación de numerosos delegados de la COP25 de diferentes instituciones y países del mundo. Más información e inscripciones: https://fpablovi.org/foroCOP25 (Fundación Pablo VI)

Mons. Barrio invita a los laicos «a vivir con espíritu alegre»

El arzobispo, monseñor Julián Barrio, invitó este sábado a los laicos a vivir su compromiso de fe con “espíritu alegre”, animándoles a desempeñar su tarea en la Iglesia como “cooperadores en la tarea evangelizadora” y no como “meros consumidores de actividades eclesiásticas”. El arzobispo pronunció estas palabras en la asamblea convocada por la Delegación de Apostolado Seglar para valorar el itinerario diocesano de preparación al Congreso de Laicos que, con carácter nacional, se celebrará el próximo mes de febrero en Madrid. En la preparación diocesana para participar en este encuentro de Madrid han trabajado 27 grupos de distintas parroquias y movimientos, que debatieron sobre los temas propuestos para la reflexión. Monseñor Barrio celebró esta dedicación y señaló que después del congreso de Madrid queda pendiente un trabajo amplio de renovación en la Archidiócesis compostelana. En su intervención ante los asistentes a la cita que tuvo lugar en la Casa Diocesana de Ejercicios, don Julián comentó la importancia de “saber hacia dónde se camina” en un entorno nada fácil, tanto en lo cultural, como en lo social o en lo político. En este ambiente, indicó, “es necesario proclamar la gloria del hombre y advertir de las amenazas a su dignidad”, al tiempo que reclamó volver a Dios no como una forma de “escapismo” sino como oportunidad de volver a la persona. El arzobispo reconoció que “al cristiano se le tolera si transige con la cultura y la ideología dominante” y explicó que “en una sociedad necesitada de Dios y de humanidad verdadera”, el hombre ha de volver su mirada desde Dios hacia el mundo, la familia, el trabajo o la cultura. El arzobispo comentó, igualmente, que en estos momentos “el Espíritu de Dios está actuando fuertemente en su Iglesia poniéndose de relieve lo que se ha denominado “circularidad de la comunión”. Además, manifestó que los laicos han de vivir su fe de modo evangélico, con fidelidad y con esperanza. “Dios ha hecho de la historia, historia de salvación”, dijo don Julián. Por último, pidió a todos una apuesta decidida por “ser santos”,  “santos de la puerta de enfrente, santos de la puerta de al lado”, en clave de sinodalidad y de discernimiento. Para ello recordó el ejemplo de Áquila y Priscila, “que convirtieron su casa en una iglesia doméstica. Os invito a repasar este pasaje de los Hechos”, comentó. Un trabajo previo Previamente a la intervención de monseñor Barrio, el delegado de Apostolado Seglar, Javier Porro, había recordado cuáles son los objetivos de la delegación y sus acciones principales para este curso pastoral. Los subdelegados, Francisco Durán y Alfredo Losada, por su parte, informaron de los trabajos preparatorios del congreso de febrero. Expusieron las conclusiones de los 27 grupos de trabajo, destacando tanto los aspectos positivos como las dificultades que los laicos encuentran en su trabajo dentro de la Iglesia. También aludieron a los signos positivos y negativos que los laicos ven en su entorno, en el mundo, así como a las posibilidades de mejorar la formación de los laicos y su presencia dentro de la Iglesia, respondiendo a los desafíos actuales, creciendo en la vida comunitaria y asumiendo corresponsabilidad, al tiempo que aumentando el compromiso en el mundo con su testimonio evangélico. Archidiócesis de Santiago  

Comunicado final Jornadas Generales de Pastoral Obrera

Con el objetivo de conmemorar el XXV aniversario de la publicación del documento de la CEE “La Pastoral Obrera de toda la Iglesia”, hacer balance del camino que se ha recorrido, y concretar el proceso a seguir en la misión de la Pastoral obrera en el mundo del trabajo y en la Iglesia hoy, se han celebrado las XXV Jornadas Generales, en El Escorial, del 29 de noviembre al 1 de diciembre de 2019, presididos por Mons. Antonio Algora, obispo responsable del Dpto. de Pastoral Obrera de la CEAS, con asistencia de Luis Manuel Romero, director del Secretariado de la CEAS, y participación de más de 150 asistentes de más de 34 diócesis. Acogemos con agradecimiento esta historia de fidelidad evangélica y presencia samaritana en el mundo del trabajo. Nuestra celebración y nuestra misión quieren ser, como dice el papa Francisco, “memoriosa”, por eso lo primero ha de ser el agradecimiento a hombres y mujeres que desde su compromiso de fe han decidido a lo largo de estos años acompañar la vida del mundo obrero. Este es el punto de partida. En las vidas entregadas de tantos militantes junto a sacerdotes, religiosos, obispos, reconocemos agradecidos el don del amor y la misericordia de Dios para todos, especialmente para quienes son víctimas de la precariedad, el empobrecimiento y la deshumanización que sigue sufriendo, también hoy, el mundo obrero y del trabajo. Hoy se ha intensificado y se recrudece esta situación de inhumanidad. Los retos de la nueva revolución industrial, y de la robotización del empleo, siguen reclamando la presencia de la Iglesia. Reconocemos el trabajo como lugar humano, como lugar eclesial, como lugar teologal, y por eso el trabajo humano como principio de vida ha de seguir estando en el centro de la misión de toda la Iglesia. La Iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente” fruto de este camino recorrido, manifiesta la necesidad de seguir siendo Iglesia en el mundo obrero, y nos pide una apuesta decidida por el trabajo decente, también al interior de la Iglesia, como exigencia de la fe. Para poder realizar nuestra misión eclesial, es necesario afrontar el reto que la individualización en la vida personal y social, supone para la dignidad de la persona. Es necesario construir un proyecto de humanización con todos los trabajadores y trabajadoras que plante cara a la desigualdad y el empobrecimiento creciente, aportando el valor y el sentido del trabajo como principio de vida: Somos urgidos a vivir una nueva etapa evangelizadora, que proclame que el trabajo es para la vida, que reclame un trabajo decente que permita construir una sociedad humana; que denuncie las agresiones normalizadas e invisibilizadas de la siniestralidad laboral; que plante cara a la inequidad que genera violencia, y para ello hemos de posibilitar el nacimiento de un nuevo orden económico y social, donde junto a la lucha contra la pobreza y sus causas, contra la precariedad vital, seamos capaces de cambiar personal y globalmente nuestra relación con la creación, porque convertimos nuestras prácticas cotidianas y nuestros estilos de vida. Para ello hemos acordado poner en marcha un proceso sinodal de mirada a la realidad, que ponga rostro a esta situación, desde el que habremos de concretar, junto a nuestros obispos, las respuestas pastorales que como Iglesia estamos llamados a ofrecer. Somos urgidos por el amor de Cristo, a acompañar como Iglesia la vida las trabajadoras y trabajadores empobrecidos, a generar una nueva manera de pensar, sentir y vivir; una nueva mentalidad que haga que las instituciones vuelvan a estar al servicio de las personas y de sus necesidades humanas, y para ello, somos enviados a construir otra manera de vivir con nuestro testimonio. El Escorial, 1 de diciembre de 2019. Primer domingo de Adviento. (Conferencia Episcopal Española)

«La sinodalidad implica fortalecer relaciones»

El Foro de Laicos de España celebró su XXVII Asamblea General Ordinaria los días 23 y 24 de noviembre en la Residencia de las Operarias Parroquiales en Madrid. En el encuentro participaron 32 movimientos y asociaciones, que reflexionaron sobre el tema ‘El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio’. La jornada del sábado 23 comenzó con una breve oración, a la que siguió la intervención de la presidenta del Foro, Dolores García Pi, que destacó que “la sinodalidad implica fortalecer relaciones” y que no solo hay que vivirla sino “también formarse en ella”. A continuación se celebró la mesa redonda titulada ‘Sinodalidad y laicado en el mundo de hoy’, en la que intervinieron Carmen Peña García, profesora de Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Comillas, y Pedro Jesús Domínguez Domínguez, miembro de la Comisión Diocesana por la Comunión Eclesial de Madrid y de la Comunidad Brotes de Olivo, que fueron presentados por José Alberto Rugeles, vicepresidente del Foro. La profesora Peña destacó que la sinodalidad afecta a todo el pueblo de Dios y no solo a los pastores, ya que se fundamenta en la dignidad común de todos los bautizados. Además, explicó que la sinodalidad “no es un proceso asambleario sino un proceso de escucha y de consulta de la autoridad que, bien aplicado, ayuda a la comunión jerárquica”. Por su parte, Pedro Jesús Ruiz coincidió en destacar la importancia del bautismo y subrayó que “toda la Iglesia es apostólica”. El miembro de Brotes de Olivo animó a “seguir a Jesús como comunidad” y transmitir la alegría del Evangelio. Manifestó que “La sinodalidad es una llamada a la conversión personal y pastoral que todavía no ha sido digerida del todo” y animó a considerar la relevancia del sacerdocio común, compartido por pastores y laicos. Después del coloquio y de un breve tiempo de descanso, las realidades eclesiales presentes tuvieron la oportunidad de presentar sus reflexiones sobre el tema propuesto en una sesión coordinada por Ana Ayuga Toledano y Francisco Javier Alonso Rodríguez, miembros de la Comisión Permanente del Foro de Laicos. Tras la comida, dieron comienzo las sesiones de la tarde, con una mesa redonda de testimonios, dirigida por Fernando Jiménez también miembro de la Comisión Permanente del Foro, en la que intervinieron Mónica González Navarro, de la Institución Teresiana y directora de la editorial Narcea, y María Valencia, presidenta de la Federación de Entidades Cristianas de Tiempo Libre (Didania). También se leyó un testimonio sobre Roberto de la Cruz, miembro de la Comisión Permanente. A continuación se ofrecieron diversas informaciones sobre la preparación del Congreso de Laicos ‘Pueblo de Dios en salida’, que tendrá lugar del 14 al 16 de febrero de 2020. En esta sesión participaron el director del Secretariado de la CEAS, D. Luis Manuel Romero, y Jorge Botana, miembro de la Comisión de Contenidos del Congreso. La jornada concluyó con la Eucaristía, celebrada por D. Luis Manuel Romero. El domingo 24 se inició también con una oración y, a continuación, tras el saludo de la presidenta, se constituyó la mesa para la celebración de la Asamblea. Tras la lectura del acta de la Asamblea anterior y del Informe de gestión, por la secretaria de la Comisión Permanente del Foro, Pilar Gascón Langa, ambos documentos aprobados por unanimidad, se presentó a la Asamblea la solicitud de incorporación al Foro de Laicos de Encuentro Matrimonial. Tras la intervención de Jorge Santín Gutiérrez y Almudena Torrecilla Aznar en calidad de representantes de Encuentro Matrimonial, la Asamblea aprobó la solicitud de ingreso. A continuación, el tesorero del Foro, Pablo Pérez Gómez-Aldaraví, presentó el informe económico de 2019 y el presupuesto para 2020 y la presidenta, Dolores García Pi informó sobre los preparativos de la Asamblea de Estudio del Foro Europeo de Laicos, que tendrá lugar en Madrid el próximo mes de junio. Tras las informaciones de los miembros y el turno de ruegos y preguntas, la presidenta clausuró la XXVII Asamblea del Foro de Laicos de España. FORO DE LAICOS página web

El Congreso de Laicos 2020 estrena WhatsApp

Con el objetivo de acercar el Congreso de Laicos a cada uno de los rincones de nuestra sociedad, hemos creado una cuenta de WhatsApp para poder informarte más, mejor y con mayor rapidez. Para poder recibir esta información en tu teléfono móvil solo tienes que seguir estos pasos, ¡es muy sencillo! Guarda en tu lista de contactos el número 653 54 52 08 Abre la aplicación de WhatsApp y busca el número que has guardado Mándanos un mensaje con un “Hola” o “Deseo recibir información”   Y… ¡¡ya está!! Así de fácil, prometemos no agobiarte ni mandarte muchas notificaciones, solamente un par a la semana. Pero, de todos modos, si deseas dejar de recibir nuestros mensajes, solo tienes que enviarnos otro mensaje con “adiós” y dejaremos de enviarte nuestras notificaciones.   Este servicio se une al resto de canales de comunicación con los que disponemos desde el Congreso de Laicos como el Twitter, Facebook e Instagram además del correo electrónico info@pueblodediosensalida.com