Asamblea Diocesana en Huelva

Lla Diócesis de Huelva está en plena marcha de cara a la preparación del próximo Congreso de laicos «Pueblo de Dios en salida», en la que las mayoría de las Delegaciones pastorales y los Arciprestazgos han enviado a la Delegación de Apostolado Seglar sus aportaciones y reflexiones correspondientes. Siete Delegaciones o secretariados y siete Arciprestazgos en grupos de trabajo que enriquecerán una puesta en común que celebraremos en una Asamblea Diocesana a celebrar el día 5 de Octubre en el Seminario Diocesano y que conjuntamente a nuestra aportación del Congreso, contribuirá a enriquecer el diálogo pastoral de nuestra Diócesis.

Reunión de las comisiones de trabajo del Congreso de Laicos

La tarde del jueves 27 de junio, las comisiones de trabajo del Congreso de Laicos tuvieron sus respectivas reuniones para seguir dando pasos en la preparación del congreso que se celebrará del 14 al 16 de febrero de 2020 en Madrid. La comisión de contenidos está compuesta por un grupo de teólogos y pastoralistas en apostolado seglar, familia, jóvenes… de diferentes diócesis, movimientos y asociaciones laicales de España, con Mons. D. Javier Salinas al frente junto con el director de la comisión, D. Luis Manuel Romero. Este grupo continúo con el trabajo de preparación de los cuatro grandes temas e itinerarios que se trabajarán durante el congreso: Primer Anuncio, Acompañamiento, Procesos Formativos y Compromiso Público. Por otro lado, la comisión de organización está compuesta por algunos delegados de pastoral juvenil, responsables de jóvenes de movimientos, asociaciones laicales y vida consagrada, con D. Raúl Tinajero como responsable y coordinador de esta área. Estuvieron trabajando sobre la parte organizativa de voluntarios, funciones y tareas, así como los diferentes espacios y distribución de los mismos.

Comisión Ejecutiva del Congreso de Laicos

La Comisión Ejecutiva del Congreso de Laicos se reunía, ayer jueves 27 de junio para seguir dando pasos y tomando decisiones de manera general.   Esta comisión está compuesta por dos obispos, dos sacerdotes y dos laicos: D. Javier Salinas, obispo auxiliar de Valencia y presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar D. Carlos Escribano, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño y obispo responsable del Departamento de Pastoral de Juventud Luis Manuel Romero, director de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y coordinador de la comisión de contenidos del congreso Raúl Tinajero, director del Departamento de Pastoral de Juventud y coordinador de la comisión de organización del congreso Isaac Martín, delegado de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Toledo y miembro colaborador de la comisión de contenidos. Dña. Pilar Rodríguez-Carretero, responsable nacional de jóvenes del Movimiento Cursillos de Cristiandad y miembro colaborador de la comisión de organización.

Preparación del Congreso en Cádiz

Ayer, lunes 24 de junio, se han reunido en la Parroquia de San José de Cádiz  para tratar la primera parte del cuestionario del Congreso de Laicos (14-16 de Febrero de 2020), que promueve la Conferencia Episcopal. Han trabajado las tres primeras preguntas del cuestionario: 1. ¿Que aspectos positivos observamos en nosotros y en nuestro entorno que nos indican que estamos en el camino hacia la tarea de ser una iglesia misionera? 2. ¿Qué dificultades hemos de superar aún en nuestra Iglesia? 3. ¿Qué signos positivos y negativos encontramos en el mundo de hoy y son una llamada para las comunidades cristianas? Como el grupo era muy numeroso, se han formado 4 grupos de 6 La lectura de la Evangeliun Gadiun del Papa Francisco nos puede ayudar a reflexionar.

Encuentro en Cuenca

El sábado 8 de junio, la delegación de Apostolado Seglar de la diócesis de Cuenca organizó un encuentro, con motivo de la celebración del Día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar, en él que se presentó el Congreso Nacional de Laicos que se celebrará en febrero de 2020. En él se trabajó el cuestionario reflexión remitido por la CEAS compartiendo en grupos inquietudes, desafíos, ilusiones y esperanzas del laicado. De esta manera la diócesis de Cuenca se suma con sus aportaciones en esta fase precongresual, a los preparativos del Congreso nacional de Laicos.

Mesa redonda en Vitoria

El pasado viernes, día 14, en vísperas de la celebración de Pentecostés, Día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar, el servicio Diocesano del Laicado convocó su encuentro anual, con el título «Mirad los signos de los tiempos». Alrededor de 60 personas se reunieron el Aula san Pablo (c/ Vicente Goicoechea 5) para reflexionar sobre los signos de los tiempos, en torno a una mesa de testimonios de hombres y mujeres, laicos y laicas de nuestra diócesis, que aportaron su visión sobre lo que podríamos definir como signos de los tiempos. En la segunda parte del encuentro se presentó el Congreso del Laicado «Pueblo de Dios en Salida» que se celebrará en febrero de 2020 en Madrid y para el que se abre la fase de aportaciones de las diócesis a través de un cuestionario que se entregó a los asistentes. Los signos de los tiempos son procesos, fenómenos de la vida colectiva que impactan , que interpelan a la libertad humana hacia formas de existencia más justas y más dignas. Son acontecimientos significativos, marcan la historia por su generalización y frecuencia, desencadenan una toma de conciencia,  indican que en cada uno de los seres humanos existen gérmenes de vida que mueven hacia el cambio positivo y hacia un fin común. Para los cristianos y cristianas leer los signos es profundizar la relación entre el anuncio del Evangelio y la condición histórica de los destinatarios del anuncio. Dios se expresa a través de los acontecimientos y los convierte en signos. Descubrir estos signos de Dios en los acontecimientos es el discernimiento. Necesitan un sujeto creyente que los interprete. Y esta interpretación  ayuda a descifrar una nueva comprensión del ser cristiano: ¿cómo ha de ser en este momento la presencia del cristianismo? ¿cómo renovamos nuestro testimonio y nuestro compromiso en los retos actuales? Marijose Rodríguez, delegada del Servicio Diocesano del Laicado acogió a los asistentes, trasladó el saludo del Obispo D. Juan Carlos Elizalde y el Vicario General, Carlos García Llata y agradeció la disponibilidad de Elena Arce (Hoac), Maxi Gutiérrez (Acción Católica General), Pilar Chasco (anterior delegada del Servicio del Laicado) y José Ignacio Eguizábal (comunidades CVX y director de Egibide), para participar en el panel de testimonios. La pregunta que se les planteó fue: ¿Cuáles son —a tu juicio— los fenómenos o acontecimientos significativos de nuestro tiempo que hemos de tener especialmente presentes, que no podemos ignorar, al anunciar el Evangelio en nuestro tiempo? y ¿por qué? Elena Arce, de HOAC abordó la cuestión fundamentalmente centrada en el mundo laboral, pues es donde le impulsó el Espíritu: «a estar con mis hermanas/os trabajadores que en este momento sufren precariedad, desigualdad, paro y descarte»— explicó. «El Evangelio y la riqueza de la Doctrina Social de la Iglesia, desde la Rerum Novarum a la Laudato Si, reafirman la centralidad de la persona humana y el derecho al trabajo decente con el reconocimiento, la promoción y la defensa trabajo digno». Destacó también la preocupación del Papa Francisco  por esta cuestión y sus constantes encuentros con agentes. «También, en nuestra sociedad, se promueve esta preocupación desde la OIT, los sindicatos y organizaciones sociales con la esperanza que se vaya construyendo una sociedad más igualitaria y justa. Los y las pensionistas estamos manteniendo movilizaciones en este sentido por unas pensiones públicas dignas, y la recuperación de derechos de laborales. Son signo de que el Espíritu sopla promoviendo encuentro, diálogo, compromiso y denuncia de la injusticia», afirmaba Elena. Maxi Gutiérrez, que además de acompañante de jóvenes en ACG es médico de familia de profesión, apuntó cinco signos de los tiempos. El primero, la sociedad violenta en la que vivimos y la alta tolerancia a la violencia en nuestras relaciones y en lo que ocurre. «Todos estos ámbitos requieren una actuación cristiana por nuestra parte, de pacificación, que se concreta en desaprobarla, en denunciarla y en comprometernos» afirmó. También explicó, en segundo lugar, cómo percibe que vivimos en una sociedad de personas solas. «La soledad, la falta de apoyos, redes y vínculos es un espacio donde las comunidades cristianas debemos estar. Salir al encuentro para encontrarnos con quienes lo necesitan». En tercer lugar Maxi destacó el carácter complejo y poliédrico de nuestra sociedad. Sin embargo a veces hacemos análisis simplistas, algo que, en su opinión, se comparte también en el seno de la propia Iglesia «A mí en la práctica diaria me cuesta saber qué es la verdad y qué es la voluntad de Dios… necesito juntarme con otra gente y hacer un análisis profundo de la situación. La Iglesia tiene el deber de ser espacio de diálogo, encuentro, análisis profundo acompañamiento y menos juicios»— explicaba. Por otra parte quiso destacar dos signos positivos de esperanza: la realidad de las personas que honestamente buscan caminos de realización  y razonaba: «ahí el encuentro con Dios y la Iglesia debe ser un camino razonable para encontrar la felicidad y esto solo podemos hacerlo desde el testimonio explícito, somos responsables de hacer propuestas de fe a quienes están buscando» . Y por otro lado, se reafirmaba en  el hecho de que vivimos en una sociedad de personas buenas y debemos verlo como una oportunidad. Pilar Chasco, delegada diocesana del laicado entre 2012 y 2018 llamaba la atención sobre dos signos de los tiempos generalizados y que le provocan preocupación. Por una parte el declive de la fraternidad, en una sociedad donde el ser humano  ha dejado de ser el centro , lo que provoca todo tipo de situaciones de injusticia y desigualdades entre los seres humanos. Para ella la clave está en que el Espíritu nos pone en sintonía con nuestro hermano, como la cita del Génesis «¿Qué has hecho con tu hermano?». Por otra parte la realidad eclesial que le preocupa la considera también un signo de los tiempos. Percibe a la Iglesia  alejada de la realidad, como institución poco democrática y con escasa o nula participación femenina a nivel institucional pero al mismo tiempo considera que lo nuevo que surja de esta situación no los construiremos…