Intervención de Isaac Martín
Palabras de Bienvenida de Isaac Martín, laico y miembro de la Comisión Ejecutiva del Congreso. Queridos hermanos, queridas hermanas: Bienvenidos al Congreso de Laicos “Pueblo de Dios en Salida” a todos y cada uno de cuantos nos hemos congregado en este Pabellón de Cristal o nos seguís en streaming o a través de televisión. Permitidme que me presente. Me llamo Isaac Martín Delgado, soy Profesor Universitario, casado y padre de cuatro hijos, miembro de la Parroquia de San Juan Evangelista de Sonseca, militante de Acción Católica General y Delegado de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Toledo. En definitiva, un fiel laico, como la inmensa mayoría de los que estamos aquí presentes, que trata de vivir su fe en medio de las realidades temporales y tiene un fuerte compromiso en la Iglesia. Me corresponde daros la bienvenida al Congreso en nombre de la Comisión Ejecutiva que, integrada por dos Obispos (D. Javier Salinas y D. Carlos Escribano), dos sacerdotes (D. Luis Manuel Romero y D. Raúl Tinajero) y una laica y un laico (Doña Pilar Rodríguez Carretero y yo), ha sido el órgano coordinador de todo el proceso que nos ha conducido hasta aquí. Digo bien, ha sido el órgano coordinador, no el órgano impulsor ni el órgano director. Porque los impulsores de este proceso hemos sido todos nosotros y cuantos se han comprometido con el mismo en Diócesis, Parroquias, Asociaciones y Movimientos durante la fase precongresual. Entre todos hemos logrado un objetivo importante: celebrar un Congreso histórico para reflexionar sobre la vocación y misión de los fieles laicos y para dinamizar el laicado en España; un Congreso que está dando ya frutos y está llamado a dar muchos más. Cuando, en junio de 2018, se nos planteó por primera vez esta idea a los Delegados diocesanos de Apostolado Seglar y Presidentes de Movimientos y Asociaciones, fueron muchas más las dudas que las certezas. Se dudaba, sobre todo, de los tres extremos siguientes: de la capacidad de organizar un Congreso relevante e influyente con tan poco margen de tiempo; de la sinceridad de la afirmación de que se quería que fuese, ante todo, un Congreso de laicos protagonizado por laicos; y de que realmente fuera a ir más allá de un evento que culminara en un libro de actas para poner en nuestras estanterías. Después de lo vivido en estos meses, podemos decir, con orgullo, que las dos primeras dudas han quedado disipadas y que superar la tercera depende de nosotros. Efectivamente, en primer lugar, es posible afirmar con rotundidad que los laicos hemos protagonizado este proceso. Lo hemos hecho desde la implicación en su preparación y desarrollo a través de las Comisiones de Logística y Organización y de Contenidos. Pero, sobre todo –y esto es lo más relevante– lo hemos logrado desde la implicación de las Diócesis españolas y de los diferentes movimientos y asociaciones. Más de 37.000 personas integradas en 2.485 grupos hemos participado activamente. ¿Somos conscientes de lo que esto significa? Solo había dos premisas acordadas: marco temporal –debía ser en febrero de 2020, coincidiendo con la finalización del Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española– y el tema central –la conversión pastoral y misionera del laicado–. El resto, que es casi todo, lo hemos hecho nosotros, los aquí presentes y otros miles de hermanos nuestros. Seguro que, al recordar interiormente lo que ha sido este proceso en vuestras respectivas realidades eclesiales, coincidiréis conmigo en esta afirmación: ha sido precioso trabajar mano a mano con tantas personas –laicos, religiosos, sacerdotes, Obispos–. Ha sido impresionante comprobar cómo se iban sumando al proceso las distintas Diócesis, alentadas por sus pastores. Ha sido en cierto modo sobrecogedor apreciar la mano de Dios en el proceso y en las personas que hemos participado activamente en él. Junto con ello, en segundo lugar, resulta también evidente que la vocación y misión de los fieles laicos es el tema central de este Congreso y el eje de todo el proceso. Las reflexiones compartidas con motivo del Documento-Cuestionario preparatorio, el trabajo del Instrumentum Laboris y el propio contenido del mismo, son muestra de auténtica sinodalidad y resultado de un ejercicio de discernimiento comunitario sin precedentes en la Iglesia española en los tiempos recientes. Nos reconocemos en el contenido de los documentos y en los resultados de la fase precongresual; nos identificamos con lo que vamos a vivir en estos tres días intensos. Todo este proceso es nuestro. Y con él queremos hacer realidad el subtítulo de ambos documentos: “Un laicado en acción: vivir el sueño misionero de llegar a todas las personas”. Pero sigue planeando en el aire la tercera duda, que es el verdadero reto de nuestro proceso: lograr la consolidación de esta nueva etapa que hemos abierto con motivo del Congreso de Laicos. La respuesta a la misma ya la hemos anticipado: depende de nosotros, que tenemos encomendada la tarea de ser puente entre lo vivido aquí y el resto de hermanos nuestros y, al mismo tiempo, de ser vasos comunicantes entre lo que somos y vivimos como Iglesia y los hombres y mujeres a los que somos enviados. A tal fin, es muy importante ser conscientes de por qué y para qué estamos aquí. Por ello dedicaré unas palabras a presentar el Congreso. Empezaré diciendo lo que no es. No es un acto reivindicativo del protagonismo de los fieles laicos, porque el protagonismo lo hemos tenido desde el principio, durante todo el proceso, y lo seguiremos teniendo en estos días y después, durante el post-congreso. Hemos actuado con libertad y con responsabilidad. Desde la libertad hemos hablado de nuestras preocupaciones e inquietudes, también de las fortalezas que vemos en nosotros; en un ejercicio de responsabilidad, hemos ofrecido pistas para asumir los retos que hemos identificado y nos hemos comprometido a abrir nuevos caminos para afrontarlos. No desviemos la atención y centremos nuestros esfuerzos en lo importante. Lo importante, en estos días, es cómo dar respuesta a las necesidades que hemos identificado y que se nos presentarán en las ponencias y…









