Cursillos de Cristiandad celebra su encuentro en Córdoba

Del 15 al 17 de noviembre, se celebró en la Casa de San Pablo de Córdoba, el Encuentro Interdiocesano de Cursillos de Cristiandad, con la participación de 500 representantes de las diferentes diócesis andaluzas. Las líneas de reflexión en este encuentro Interdiocesano han permitido revisar con profundidad el papel de Cursillos de Cristiandad en nuestros días; se ha puesto en valor la comunión entre los miembros y grupos del movimiento y se han establecido pautas para seguir mejorando la misión evangelizadora de Cursillos de Cristiandad. Tras el Encuentro Interdiocesano, el domingo tuvo lugar la II Ultreya Interdiocesana de Andalucía, con la participación de 500 asistentes. La ponencia estuvo a cargo de Rosa Murillo, de Cursillos de Cristiandad Plasencia. Murillo indicó: “hemos de hacer memoria agradecida de los que nos han precedido; contemplar sus historias con sentido de experiencias, para que aprendamos a colocar a Dios como lo más visible de nosotros mismos”. Murillo recordó que “la fidelidad mayor al carisma del movimiento es adaptarse a los tiempos, asumiendo riesgos, abriéndonos a nuevas sorpresas de Nuestro Señor, el único conductor y dueño de nuestra historia; por tanto, no se puede caer en el inmovilismo, la nostalgia o la rutina, ni perder la ilusión ni la perspectiva. Para la consecución de estos objetivos, ha de crecer la comunión dentro del movimiento; una comunión que ha de brotar de nuestra experiencia de encuentro con el Señor y esa experiencia, ha de ser la fuente que nos fortalece para poder expandir el amor de Dios a nuestros ambientes. Al ir juntos de la mano del Señor, seremos más creíbles y multiplicaremos nuestra potencia fermentadora.” Terminada la ponencia, se realizó un trabajo por grupos en los que cada cursillista manifestaba a sus compañeros su vivencia en el movimiento a raíz de lo que la exposición de Rosa Murillo había aportado a la Ultreya. A continuación todos los asistentes participaron en la Eucaristía presidida por D. Manuel Sánchez y concelebrada por D. Rafael Moreno, sacerdotes miembros de Cursillos de Cristiandad. La Ultreya finalizó con un almuerzo compartiendo. Cursillos de Cristiandad

Lugo se unió a la preparación del Congreso

El Encuentro Diocesano de Laicos  “Pueblo de Dios en salida”  tuvo lugar en la diócesis de Lugo el sábado 16 de noviembre, en el  Seminario desde las 10 hasta las 17 horas. Tras la acogida y un momento de oración, cuatro representantes de  diferentes realidades diocesanas expusieron comunicaciones relacionadas con los itinerarios del Congreso: primer anuncio (movimiento neocatecumenal), acompañamiento (pastoral de la juventud), procesos formativos (Acción Católica) y presencia en la vida pública (HOAC). A continuación se trabajó en grupos para después poner en común las experiencias  de cada ámbito.  Los participantes concluyeron concluyó con una celebración, que se realizó siguiendo  los sucesivos momentos del episodio de Emaús, lo  donde se visualizaron las aportaciones de movimientos y parroquias.

El cardenal Blázquez dedica un apartado del discurso de la Plenaria al Congreso de Laicos

El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Ricardo Blázquez Pérez,, en la sesión inaugural de la Asamblea Plenaria que se celebra del 18 de al 22 de noviembre, ha dedicado su apartado número 3 al Congreso de Laicos, en el que señala que «la convocatoria del Congreso nos afecta vitalmente a todos y por ello a todos nos interpela» y agradece el trabajo en las diócesis y en la CEE ante este encuentro. Ofrecemos íntegras las palabras del cardenal:   3. El camino hacia el Congreso de Laicos La palabra camino tiene aquí no solo el sentido de itinerario en la preparación de un acontecimiento importante de la Iglesia en España, sino trae también ecos de la “sinodalidad”. Expresamente se ha pretendido seguir la manera sinodal, haciendo camino juntos, como en los últimos Sínodos de Obispos ha tenido lugar. El Sínodo episcopal ha pasado de ser comprendido como un acontecimiento destacado en la vida de la Iglesia a ser entendido como un proceso sinodal con tres fases, de escucha, de asamblea y de recepción. Recordemos la preferencia del papa Francisco a abrir procesos, a movilizar eclesialmente hacia una meta diseñada como un foco que ilumina el paso de todos los participantes(1). Nuestro Congreso, que forma parte relevante del Plan de la Conferencia Episcopal para los años 2016-2020, ha concluido la primera fase en que han participado las diócesis y otras instituciones; con el material recibido de la etapa de escucha y consulta la Comisión de la Conferencia Episcopal elaborará un Instrumentum laboris (también se utiliza la expresión habitual en los Sínodos episcopales), que constituirá como la base del “orden del día”, con las claves mayores y las aspiraciones descubiertas previamente en las diócesis. La celebración del Congreso, que tendrá lugar en Madrid los días 14-16 de febrero de 2020, es la fase culminante en que desemboca la primera; será una Asamblea, que es «el Sínodo verdadero y propio» (Mons. Fabio Fabene, subsecretario del Sínodo de los Obispos) en que los participantes tendrán la libertad para hablar y la humildad para escuchar. Necesitamos que el Espíritu Santo actúe en todo el íter sinodal y de forma más intensa aún en el Congreso. De la Asamblea surgirán, así confiamos, orientaciones que serán recibidas, en la tercera fase, por nuestras Iglesias. ¡Que sea el Congreso un acontecimiento de comunión en la Iglesia de obediencia a la misión que todos obispos, presbíteros y diáconos, laicos y consagrados hemos recibido y compartimos! La serie de congresos que hemos tenido a lo largo de los decenios postconciliares han sido hitos importantes en el camino de la Iglesia en nuestro mundo. Recuerdo por el dinamismo suscitado el Congreso Evangelización y hombre de hoy (Madrid 1985), que fue una acción relevante asumida en el primer Plan de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española. La frecuencia de los congresos son también indicadores de los desafíos planteados incesantemente a la misión cristiana. Aunque el Congreso se centra en los laicos, es obvio que ni su naturaleza ni su misión pueden ser entendidas adecuadamente al margen de los pastores de la Iglesia de la vida religiosa. La constitución Lumen gentium, que es como la columna vertebral del Concilio Vaticano II, después de tratar sobre el Pueblo de Dios que comprende a todos los bautizados, desarrolla en sendos capítulos lo referente al episcopado, presbiterado y diaconado permanente, a los laicos y a los religiosos. La comunión y sinodalidad es inherente a la condición de todo cristiano, al laicado, al ministerio pastoral y otros estados de vida. Es razonable que después del sínodo sobre los jóvenes, de las peticiones y oportunidad de una nueva Acción Católica, de la necesidad de revitalizar en las diócesis y parroquias el apostolado de los laicos en la Iglesia y en el mundo, se haya afrontado la celebración de un Congreso de Laicos en la situación actual de la Iglesia y de la sociedad. Una de las necesidades más sentidas es la iniciación cristiana, la continuidad en la participación en la Iglesia y la formación en la fe, en la oración, en el seguimiento de Jesús y en la misión con toda su complejidad en nuestro mundo. He querido hacer referencia al Congreso de Laicos en la apertura solemne de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, en coherencia con la trascendencia de lo que se viene tratando y en los meses próximos nos ocupará con mayor intensidad. La convocatoria del Congreso nos afecta vitalmente a todos y por ello a todos nos interpela. Es una causa mayor, converjamos en la búsqueda de respuesta a los signos que el Espíritu de Dios emite. Quiero agradecer en nombre de la Conferencia Episcopal el trabajo, no es exagerado decir ímprobo, que están desarrollando la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y los colaboradores en esta casa de la Conferencia y en las diócesis. ¡Que el Señor nos aliente y bendiga nuestros trabajos!

“Sin los laicos la evangelización no será posible”

El  Seminario Mater Dei de Castellón acogió, el 9 de noviembre, el encuentro de la fase diocesana, del Congreso de Laicos 2020 que organiza la Conferencia Episcopal en febrero próximo.  Mons. Casimiro López Llorente abrió la sesión asegurando que “sin los laicos la evangelización de nuestra tierra no será posible. Así lo digo y así lo siento. Porque sois la mayoría y porque estáis en todas partes y ambientes”. En el encuentro se presentó la síntesis de las aportaciones de las diversas realidades diocesanas: 33 grupos de reflexión que representan a 275 perso- nas. También se han concretado los itinerarios y representación de la Diócesis en un evento que pretende promover un laicado en acción que viva el sueño misionero de llegar a todos. La Diócesis de Segorbe-Castellón participará con 16 personas en la fase del Congreso. Francisco Pérez, delegado diocesano de apostolado seglar, manifesto su satisfacción porque la participación en los cuestionarios previos ha implicado tanto a movimientos como a consejos pastorales parroquiales, laicos no aso- ciados, grupos de catequistas y grupos de formación de adultos. Los trabajos de reflexión de los grupos han servido para analizar el estado actual de la co- munidad y todas las aportaciones son el reflejo de la variedad y riqueza de carismas, así como de los desafíos que tenemos los laicos en la Iglesia espa- ñola. Durante el Congreso de Laicos 2020 se trabajarán cuatro itinerarios: El primer anuncio, el acompañamiento, los procesos formativos y la presencia en la vida pública. Los congresistas se repartirán entre un 20% de sacerdotes y vida con- sagrada y un 80% de laicos.   Diócesis de Segorbe-Castellón

Ya disponible el boletín de noviembre

El cuarto número del boletín de contenidos del Congreso de Laicos 2020 “Pueblo de Dios en salida” acaba de publicarse hoy, 15 de noviembre. En él se abordan temas propuestos para el trabajo en grupos con el tercer itinerario denominado: Procesos formativos. Procesos formativos, tercer itinerario El congreso, que tendrá lugar del 14 al 16 de febrero, está pensado, no solo como una celebración de fin de semana, sino como un proceso formativo que busca identificar los retos que tiene el laicado en la sociedad actual. En las páginas del boletín de contenidos de este mes de noviembre sobre el tercer itinerario de trabajo se pueden leer, además del Editorial que subraya que la importancia de la formación en los principales temas de trabajo en la Iglesia, diversos artículos «Ser cristianos en el corazón del mundo», «Vitalidad carismática», «¿Qué es MAG+S?», «La formación en 5 puntos» y la experiencia en el Movimiento «Encuentro matrimonial». A este boletín, con una periodicidad mensual, le sucederá el último número (5º) que se publicarán artículos con la temática sobre la presencia de los laicos en la vida pública.

16 de noviembre, encuentro pre-congreso en Lugo

El encuentro  diocesano de Laicos  tendrá lugar el 16 de noviembre, a  las 10 en la mañana en el salón de actos del Seminario. La jornada se iniciará con una oración y un saludo del obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco Rouco. A continuación tendrán cuatro comunicaciones de experiencia de los itinerarios del congreso: primer anuncio, Camino Catecumenal: acompañamiento, Delegación de Pastoral Juvenil Lugo; procesos formativos, Acción Católica Lugo; y presencia en la vida pública, HOAC Lugo. Después  reflexionarán mediante el  trabajo en grupos sobre las comunicaciones antes presentadas. La mañana concluirá  con una comida fraternal. Por la tarde expondrán el trabajo en grupos, donde se expondrán las conclusiones del trabajo de las parroquias y movimientos sobre el cuestionario pre-congreso a partir del texto bíblico de Emaús Lc  24, 13-35: 1.- Regreso a casa ……………………………………reconocer es lo primero. 2.- Iluminados por la Palabra…………………..interpreta a la luz del Espíritu. 3.- Entrar en comunión-ser enviados……….elegir caminos de resurrección. Diócesis de Lugo