El Consejo de Acción Católica Española aborda el Congreso de Laicos 2020

El pasado sábado 16 de noviembre, la Acción Católica Española (ACE) se reunió para celebrar su primer Consejo del curso, en el que tanto su rama general (Acción Católica General) como su rama especializada (Juventud Estudiante Católica, Juventud Obrera Cristiana, Movimiento de Jóvenes Rurales Cristianos, Movimiento Rural Cristiano, Profesionales Cristianos, Hermandad Obrera de Acción Católica y Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad), junto a su obispo consiliario, D. Antonio Gómez Cantero planificaron el curso y el camino a recorrer juntos. Una reunión en la que se compartieron los aspectos esenciales que cada movimiento quiere cuidar durante este curso, así como hablar sobre la coordinación internacional que los representa (Fórum Internacional de Acción Católica) del que forman parte de su secretariado; y compartir los principales encuentros de cada realidad, con el objetivo de apoyarse mutuamente y hacerse presentes en los que fuera posible. Además de esto, entre todos, están trabajando por configurar una estructura de Acción Católica que dote de operatividad, al servicio de la misión propia como laicado en acción, en comunión con los obispos. Gran importancia tuvo en este encuentro el Congreso de Laicos 2020 “Pueblo de Dios en salida”, sobre el que estuvieron compartiendo los avances de este, la participación de cada movimiento o asociación, así como el interés porque suponga una verdadera renovación de la forma de trabajar con el laicado. Esperan que sea un impulso a la Acción Católica, poniendo al servicio lo que los une y lo que en conjunto pueden aportar al resto de la Iglesia, como su metodología y herramientas y su forma de organización que pone en el centro a laicos y laicas. Alegres por el trabajo sinodal y la comunión que está suponiendo todo este proceso para la Iglesia española. Siendo conscientes de las limitaciones y las dificultades que pueden surgir, confían en avanzar hacia un proyecto acorde a la actualidad, diverso en su interior, para seguir siendo esa “Iglesia en salida” que llega de un modo concreto y con un mensaje comprensible de justicia a cada espacio donde se siente llamado.

Cuenca acogerá el III Encuentro Diocesano de Laicos de Parroquia

La Delegación de Apostolado Seglar del Obispado de Cuenca ha organizado el III Encuentro Diocesano de Laicos de Parroquia bajo el título “Primer anuncio, id y haced discípulos a todos los pueblos (Mt. 28,19)”. Se celebrará el sábado, 23 de noviembre, en la Parroquia de San Esteban de la capital. El horario será de 10:00 a 13:30 horas y finalizará con una comida compartida. Durante el encuentro se dispondrá de servicio de guardería para las familias que lo necesiten. La Delegación ha querido tomar como referencia el nuevo Plan Pastoral, y por ello el tema que se va a tratar es la importancia del Primer Anuncio en la renovación pastoral de las parroquias. Esperan poder contar con la presencia de laicos, pero también con la de sacerdotes y personas consagradas de todas las parroquias, por lo que nos hacen una invitación a todos. Además, aseguran que “es especialmente interesante para los grupos parroquiales creados en torno a la reflexión propuesta en el Plan Pastoral”. El ponente de este III Congreso será José Alberto Barrera, un laico dedicado a tiempo completo a la Nueva Evangelización y Primer Anuncio. Tiene un amplio bagaje en esta materia y actualmente es el director de los Cursos Alpha en España, una herramienta que las parroquias usan para evangelizar. Consta de 11 sesiones y cada una incluye un momento de fraternidad con un almuerzo, comida, merienda o cena, la exposición de un tema sobre la fe cristiana y una puesta en común de las opiniones o ideas generadas por el tema expuesto, en donde ninguna pregunta u opinión es considerada torpe o inoportuna.   Diócesis de Cuenca

Cursillos de Cristiandad celebra su encuentro en Córdoba

Del 15 al 17 de noviembre, se celebró en la Casa de San Pablo de Córdoba, el Encuentro Interdiocesano de Cursillos de Cristiandad, con la participación de 500 representantes de las diferentes diócesis andaluzas. Las líneas de reflexión en este encuentro Interdiocesano han permitido revisar con profundidad el papel de Cursillos de Cristiandad en nuestros días; se ha puesto en valor la comunión entre los miembros y grupos del movimiento y se han establecido pautas para seguir mejorando la misión evangelizadora de Cursillos de Cristiandad. Tras el Encuentro Interdiocesano, el domingo tuvo lugar la II Ultreya Interdiocesana de Andalucía, con la participación de 500 asistentes. La ponencia estuvo a cargo de Rosa Murillo, de Cursillos de Cristiandad Plasencia. Murillo indicó: “hemos de hacer memoria agradecida de los que nos han precedido; contemplar sus historias con sentido de experiencias, para que aprendamos a colocar a Dios como lo más visible de nosotros mismos”. Murillo recordó que “la fidelidad mayor al carisma del movimiento es adaptarse a los tiempos, asumiendo riesgos, abriéndonos a nuevas sorpresas de Nuestro Señor, el único conductor y dueño de nuestra historia; por tanto, no se puede caer en el inmovilismo, la nostalgia o la rutina, ni perder la ilusión ni la perspectiva. Para la consecución de estos objetivos, ha de crecer la comunión dentro del movimiento; una comunión que ha de brotar de nuestra experiencia de encuentro con el Señor y esa experiencia, ha de ser la fuente que nos fortalece para poder expandir el amor de Dios a nuestros ambientes. Al ir juntos de la mano del Señor, seremos más creíbles y multiplicaremos nuestra potencia fermentadora.” Terminada la ponencia, se realizó un trabajo por grupos en los que cada cursillista manifestaba a sus compañeros su vivencia en el movimiento a raíz de lo que la exposición de Rosa Murillo había aportado a la Ultreya. A continuación todos los asistentes participaron en la Eucaristía presidida por D. Manuel Sánchez y concelebrada por D. Rafael Moreno, sacerdotes miembros de Cursillos de Cristiandad. La Ultreya finalizó con un almuerzo compartiendo. Cursillos de Cristiandad

Lugo se unió a la preparación del Congreso

El Encuentro Diocesano de Laicos  “Pueblo de Dios en salida”  tuvo lugar en la diócesis de Lugo el sábado 16 de noviembre, en el  Seminario desde las 10 hasta las 17 horas. Tras la acogida y un momento de oración, cuatro representantes de  diferentes realidades diocesanas expusieron comunicaciones relacionadas con los itinerarios del Congreso: primer anuncio (movimiento neocatecumenal), acompañamiento (pastoral de la juventud), procesos formativos (Acción Católica) y presencia en la vida pública (HOAC). A continuación se trabajó en grupos para después poner en común las experiencias  de cada ámbito.  Los participantes concluyeron concluyó con una celebración, que se realizó siguiendo  los sucesivos momentos del episodio de Emaús, lo  donde se visualizaron las aportaciones de movimientos y parroquias.

El cardenal Blázquez dedica un apartado del discurso de la Plenaria al Congreso de Laicos

El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Ricardo Blázquez Pérez,, en la sesión inaugural de la Asamblea Plenaria que se celebra del 18 de al 22 de noviembre, ha dedicado su apartado número 3 al Congreso de Laicos, en el que señala que «la convocatoria del Congreso nos afecta vitalmente a todos y por ello a todos nos interpela» y agradece el trabajo en las diócesis y en la CEE ante este encuentro. Ofrecemos íntegras las palabras del cardenal:   3. El camino hacia el Congreso de Laicos La palabra camino tiene aquí no solo el sentido de itinerario en la preparación de un acontecimiento importante de la Iglesia en España, sino trae también ecos de la “sinodalidad”. Expresamente se ha pretendido seguir la manera sinodal, haciendo camino juntos, como en los últimos Sínodos de Obispos ha tenido lugar. El Sínodo episcopal ha pasado de ser comprendido como un acontecimiento destacado en la vida de la Iglesia a ser entendido como un proceso sinodal con tres fases, de escucha, de asamblea y de recepción. Recordemos la preferencia del papa Francisco a abrir procesos, a movilizar eclesialmente hacia una meta diseñada como un foco que ilumina el paso de todos los participantes(1). Nuestro Congreso, que forma parte relevante del Plan de la Conferencia Episcopal para los años 2016-2020, ha concluido la primera fase en que han participado las diócesis y otras instituciones; con el material recibido de la etapa de escucha y consulta la Comisión de la Conferencia Episcopal elaborará un Instrumentum laboris (también se utiliza la expresión habitual en los Sínodos episcopales), que constituirá como la base del “orden del día”, con las claves mayores y las aspiraciones descubiertas previamente en las diócesis. La celebración del Congreso, que tendrá lugar en Madrid los días 14-16 de febrero de 2020, es la fase culminante en que desemboca la primera; será una Asamblea, que es «el Sínodo verdadero y propio» (Mons. Fabio Fabene, subsecretario del Sínodo de los Obispos) en que los participantes tendrán la libertad para hablar y la humildad para escuchar. Necesitamos que el Espíritu Santo actúe en todo el íter sinodal y de forma más intensa aún en el Congreso. De la Asamblea surgirán, así confiamos, orientaciones que serán recibidas, en la tercera fase, por nuestras Iglesias. ¡Que sea el Congreso un acontecimiento de comunión en la Iglesia de obediencia a la misión que todos obispos, presbíteros y diáconos, laicos y consagrados hemos recibido y compartimos! La serie de congresos que hemos tenido a lo largo de los decenios postconciliares han sido hitos importantes en el camino de la Iglesia en nuestro mundo. Recuerdo por el dinamismo suscitado el Congreso Evangelización y hombre de hoy (Madrid 1985), que fue una acción relevante asumida en el primer Plan de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española. La frecuencia de los congresos son también indicadores de los desafíos planteados incesantemente a la misión cristiana. Aunque el Congreso se centra en los laicos, es obvio que ni su naturaleza ni su misión pueden ser entendidas adecuadamente al margen de los pastores de la Iglesia de la vida religiosa. La constitución Lumen gentium, que es como la columna vertebral del Concilio Vaticano II, después de tratar sobre el Pueblo de Dios que comprende a todos los bautizados, desarrolla en sendos capítulos lo referente al episcopado, presbiterado y diaconado permanente, a los laicos y a los religiosos. La comunión y sinodalidad es inherente a la condición de todo cristiano, al laicado, al ministerio pastoral y otros estados de vida. Es razonable que después del sínodo sobre los jóvenes, de las peticiones y oportunidad de una nueva Acción Católica, de la necesidad de revitalizar en las diócesis y parroquias el apostolado de los laicos en la Iglesia y en el mundo, se haya afrontado la celebración de un Congreso de Laicos en la situación actual de la Iglesia y de la sociedad. Una de las necesidades más sentidas es la iniciación cristiana, la continuidad en la participación en la Iglesia y la formación en la fe, en la oración, en el seguimiento de Jesús y en la misión con toda su complejidad en nuestro mundo. He querido hacer referencia al Congreso de Laicos en la apertura solemne de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, en coherencia con la trascendencia de lo que se viene tratando y en los meses próximos nos ocupará con mayor intensidad. La convocatoria del Congreso nos afecta vitalmente a todos y por ello a todos nos interpela. Es una causa mayor, converjamos en la búsqueda de respuesta a los signos que el Espíritu de Dios emite. Quiero agradecer en nombre de la Conferencia Episcopal el trabajo, no es exagerado decir ímprobo, que están desarrollando la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y los colaboradores en esta casa de la Conferencia y en las diócesis. ¡Que el Señor nos aliente y bendiga nuestros trabajos!

“Sin los laicos la evangelización no será posible”

El  Seminario Mater Dei de Castellón acogió, el 9 de noviembre, el encuentro de la fase diocesana, del Congreso de Laicos 2020 que organiza la Conferencia Episcopal en febrero próximo.  Mons. Casimiro López Llorente abrió la sesión asegurando que “sin los laicos la evangelización de nuestra tierra no será posible. Así lo digo y así lo siento. Porque sois la mayoría y porque estáis en todas partes y ambientes”. En el encuentro se presentó la síntesis de las aportaciones de las diversas realidades diocesanas: 33 grupos de reflexión que representan a 275 perso- nas. También se han concretado los itinerarios y representación de la Diócesis en un evento que pretende promover un laicado en acción que viva el sueño misionero de llegar a todos. La Diócesis de Segorbe-Castellón participará con 16 personas en la fase del Congreso. Francisco Pérez, delegado diocesano de apostolado seglar, manifesto su satisfacción porque la participación en los cuestionarios previos ha implicado tanto a movimientos como a consejos pastorales parroquiales, laicos no aso- ciados, grupos de catequistas y grupos de formación de adultos. Los trabajos de reflexión de los grupos han servido para analizar el estado actual de la co- munidad y todas las aportaciones son el reflejo de la variedad y riqueza de carismas, así como de los desafíos que tenemos los laicos en la Iglesia espa- ñola. Durante el Congreso de Laicos 2020 se trabajarán cuatro itinerarios: El primer anuncio, el acompañamiento, los procesos formativos y la presencia en la vida pública. Los congresistas se repartirán entre un 20% de sacerdotes y vida con- sagrada y un 80% de laicos.   Diócesis de Segorbe-Castellón