Los laicos de Jaén : visitadores, anfitriones y misioneros

El sábado 19 de octubre tuvo lugar en Jaén el encuentro diocesano  de Laicos ante el Congreso nacional 2020. Estuvo enmarcado en un acontecimiento grande de la Iglesia Diocesana: la Feria de la Fe, que congregó a casi 10.000 personas y que pretendía hacer visible la realidad eclesial en un espacio público como es el IFEJA, el Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén, en el que se presentan continuamente múltiples realidades provinciales y nacionales. La Feria de la Fe era al mismo tiempo la clausura de la Misión Diocesana 2019, que se ha desarrollado en los meses anteriores y en la que los laicos de las parroquias han tenido un papel principal e irremplazable, al asumir los roles de Visitadores (que han ido, en cada localidad, casa por casa anunciando a Jesús e invitando a las asambleas familiares que se iban a realizar), Anfitriones (recibiendo a los participantes de las asambleas en sus hogares o locales) y Misioneros (moderando los diálogos de las asambleas). En la Feria de la Fe, la Diócesis ha pretendido hacer lo que antes se ha hecho en las comunidades parroquiales: la Iglesia de Jaén, toda entera, sale de las iglesias para hacerse presente allí donde se hacen presentes todas las realidades de la sociedad jiennense. La Feria se abrió con la llegada del Santo Rostro y la imagen de la Virgen de la Cabeza Peregrina, los dos símbolos de la Iglesia Diocesana, ante los cuales los numerosos asistentes de primera hora elevaron al Señor la oración de la mañana, en la que D. Amadeo Rodríguez Magro, el Obispo de Jaén, Mons. Amadeo Rodríguez Magro. Tras la oración inicial, los laicos que habían participado en los meses anteriores en el proceso previo de reflexión en las parroquias, Delegaciones Episcopales y otros grupos o movimientos, y que había pedido su acreditación para participar en el Congreso Diocesano de Laicos, se dirigieron al Auditorio Guadalquivir del Palacio de Congresos. El obispo de Jaén comenzó la sesión del Congreso Diocesano dirigiendo unas palabras a los asistentes, agradeciéndoles su entrega y generosidad. Tras ellas, tuvo lugar la presentación del documento que resume las aportaciones de los diversos grupos de reflexión, que será enviado a la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, como comunicación de la Diócesis. Después de la presentación, se dio turno de palabra a los asistentes para que pudieran comentar, lo que dio lugar a un interesante coloquio sobre los retos que plantea este camino  en la iglesia local de Jaén Seguidamente se explicó brevemente a los asistentes cómo queda reflejado el puesto y el papel del laicado en la Diócesis con la renovación del estatuto de la curia Diocesana, según el cual los laicos, todos, englobados en el sector “laicado” de la Vicaría de Evangelización, independientemente de su edad o condición, aparecen al mismo tiempo como objeto de la pastoral de la Iglesia y como agentes de la misma (todos son evangelizados y todos son, al mismo tiempo, evangelizadores). Finalmente fue presentado el camino que queda por hacer de cara al Congreso Nacional, explicando los cuatro itinerarios que se ofrecerán a los participantes (primer anuncio, acompañamiento, procesos formativos, presencia pública en la sociedad) y las dos líneas transversales que atravesarán los cuatro itinerarios (sinodalidad y discernimiento).

Granada: un laicado en acción

El Seminario Mayor San Cecilio de Granada acogerá el 26 de octubre a todos los fieles de la archidiócesis para participar en el encuentro preparatorio para el próximo Congreso de Laicos “Pueblo de Dios en salida”, convocado por la Comisión Episcopal de Apostolado Segar de la Conferencia Episcopal Española, para ayudar a ser una “Iglesia en salida”, para reforzar la vida comunitaria dentro de la Igleisa y poder estar en todos los ámbitos de la vida pública. Especialmente están convocados los fieles de distintas parroquias o realidades eclesiales de la diócesis. A ella también pueden asistir sacerdotes –especialmente párrocos-, religiosos, religiosas, consagrados y consagradas, puesto que, aunque el Congreso tiene como tema central los laicos, se invita a todas las realidades eclesiales a participar de esta formación.   Vivir el sueño misionero de llegar a todas las personas El Congreso de Laicos se encuentra en su fase preparatoria con el trabajo del Cuestionario “Una laicado en acción. Vivir el sueño misionero de llegar a todas las personas”, que será presentado en este encuentro del próximo día 26. La jornada de ese día comenzará a las 11 horas, con el rezo todos juntos de la Hora Intermedia. En este encuentro también intervendrá con una reflexión el arzobispo de Granada, Mons. Javier Martínez. El trabajo preparatorio con el Cuestionario de cara a este Congreso se viene realizando durante este año entre los miembros del Consejo Pastoral Diocesano, que tuvo su último encuentro con una sesión extraordinaria sobre este tema el pasado 7 de septiembre. También durante el verano distintos grupos diocesanos, congregaciones, miembros de CONFER e Institutos Seculares, movimientos y pastorales diocesanas, entre otros, han venido trabajando en este Cuestionario, especialmente durante el tiempo de verano. Asimismo, los sacerdotes dedicaron un espacio a este Congreso y el Cuestionario, en su primera jornada de inicio de curso celebrada recientemente en Salobreña, que incluyó una mesa redonda con miembros laicos, también matrimonios, sobre su experiencia de vida y fe en el seno de la Iglesia desde las responsabilidades que ocupan y a título personal.  

500 laicos preparan el Congreso en la diócesis de Cartagena

Alrededor de 500 laicos representantes de diferentes parroquias y movimientos de la diócesis de Cartagena se dieron cita el pasado sábado19 de octubre, en el Colegio Maristas de la Fuensanta de Murcia, para preparar el Congreso nacional que la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha convocado del 14 al 16 de febrero en Madrid. Asimismo prepararon el encuentro diocesano de laicos que tendrá lugar el 26 de abril. La jornada comenzó con el rezo de Laudes y continuó con la conferencia “Un congreso nacional de laicos ¿para qué?”, a cargo de Luis Manuel Romero, director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Apostolado seglar de la CEE. Durante su ponencia, Romero explicó que “este año se está viviendo con mucha ilusión y mucho trabajo en todas las diócesis” y que el objetivo del congreso nacional es “potenciar la participación de los laicos en la Iglesia”. Tras la ponencia hubo un turno de preguntas en la que el sacerdote contestó las dudas de quienes acudieron y quienes habían formulado sus cuestiones a través de redes sociales. Además, se presentó un resumen en visual thinking con las conclusiones de los cuestionarios en los que se había invitado a reflexionar sobre el papel del laicado en la Iglesia a los más de 150 grupos de trabajo de la diócesis de Cartagena. La reunión concluyó con la intervención del obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, quien afirmó sentirse “orgulloso por el trabajo que se está llevando a cabo para cuidar el papel del laicado en la diócesis” y animó a todos los presentes a participar en el encuentro diocesano de laicos en abril y a prepararse la formación del Congreso nacional. “La jornada fue muy productiva. Todos los laicos participaron activamente y salieron muy contentos de escuchar las palabras de apoyo de su obispo que los animó a continuar trabajando con ilusión”, afirma José León, vicario para la Evangelización, quien también explicó que está prevista otra reunión de la comisión diocesana de laicos en noviembre para continuar trabajando en torno al papel del laicado en la Iglesia.

Semana de Cine Espiritual: “¡VIVE! En tierra extraña”

El departamento de Pastoral de Juventud, dentro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, ha presentado la mañana del jueves 24 de octubre de 2019 la XVIª edición de la Semana de Cine Espiritual en el Cine Paz de Madrid. Este año el lema será, “¡VIVE! En tierra extraña”. En el mismo evento se han anunciado las películas que se proponen para este año, se han entregado los premios del III Concurso de Cortometrajes para Jóvenes “Cine con Espíritu” y se ha proyectado la última película del director de cine Paco Arango , “Los Rodríguez y el más allá” que se estrena el 31 de octubre. Han intervenido el director del departamento de Pastoral de Juventud, Rául Tinajero; el responsable de contenidos de la Semana de Cine Espiritual, el sacerdote Peio Sánchez; y la directora de pastoral de Escuelas Católicas, Mercedes Méndez. También se ha contado con la presencia de Paco Arango.   Las películas de la XVI edición y el lema Los títulos que se han elegido para esta XVI edición, curso 2019-2020, son: «La Canción de mi Padre”, “¡A ganar!”, “La Revolución Silenciosa”, “El Mayor Regalo”, “Una Cuestión de Género”, “El Vendedor de Sueños” y “Mía y el León Blanco”. Además de la selección de las películas, se ofertan unos materiales formativos destinados a los mismos jóvenes, a los profesores que les acompañan y a los presentadores. De esta manera se promueve el diálogo y que las proyecciones sirven para profundizar en temas de contenido existencial con referencia trascendente y perspectiva cristiana. El análisis fílmico, filosófico y teológico del cine es una ocasión privilegiada para la formación de espectadores críticos capaces de descubrir el sentido. Con el lema de este año, “¡VIVE! En Tierra Extraña” se ha querido resaltar la importancia de la Exhortación post-sinodal dedicada a los jóvenes Christus Vivit, ya que ha supuesto un gran acontecimiento para la pastoral con jóvenes. También se ha querido destacar otro tema de actualidad, la migración. Todos somos migrantes hacia otra tierra y vivimos nuestra vida en salida, en vocación misionera. “Porque nuestra vida en la tierra alcanza su plenitud cuando se convierte en ofrenda” (Ch. V. 254). La metáfora de la salida quiere destacar en el cine el proceso de transformación, la provisionalidad, la mirada esperanzada, la construcción de la vocación, el empeño del servicio.   Del departamento de Pastoral de la Juventud a las diócesis La Semana de Cine Espiritual es una iniciativa coordinada desde el departamento de Pastoral de Juventud. En las diócesis participan en este proyecto las delegaciones diocesanas de Juventud, Enseñanza, Catequesis, o Apostolado Seglar; también se cuenta con la colaboración de Escuelas Católicas. Como en pasadas ediciones sus objetivos siguen siendo: poner en contacto al espectador joven, niño, adulto con Dios; tratar de remover el corazón y la mente del que se sienta a ver una película para que se abra a lo Trascendente; destacar aquellos valores espirituales que despiertan en el ser humano el deseo de una búsqueda que va más allá de sus propios límites; así como, provocar preguntas y buscar respuestas a cuestiones fundamentales en los seres humanos. En la última edición estuvo presente en 47 diócesis españolas y llegó a más de 100 municipios con la presencia de 125.000 personas entre niños, jóvenes y adultos. La editorial EDEBÉ ayuda a que esto sea posible donando las más de 95.000 guías didácticas para los alumnos de colegios e institutos de toda España.   Entrega de los Premios «Cien con Espíritu» En esta misma mañana se han entregado los premios del III Concurso de Cortometrajes para Jóvenes “Cine con Espíritu” en sus dos categorías: Primera Categoría de tercero y cuarto de la ESO y Segunda Categoría Bachillerato y Ciclos Formativos. Los premiados en Primera Categoría son los alumnos del Colegio Pureza de María de Tenerife (primer premio), del Colegio Mare Janer de Santa Coloma en Andorra (segundo premio) y el tercer premio compartido entre alumnos de los Colegios de Pureza de María de Madrid y IES San Miguel de Aralar de Pamplona. Los premiados en Segunda Categoría son alumnos del IES Los Realejos de Tenerife. El segundo y tercer premio de esta categoría han quedado desiertos. El director de cine Paco Arango ha participado un año más en esta presentación donde se ha podido visualizar su nueva película “Los Rodríguez y el más allá” que se estrena el 31 de octubre y gran parte de la recaudación se destinará a ayudar a niños con cáncer a través de la Fundación Aladina.

«Debemos salir donde está la gente»

Entrevista a Enrique Belloso, delegado de apostolado seglar de la archidiócesis de Sevilla. ¿Cómo afronta la Iglesia en Sevilla el Congreso Nacional de Laicos ‘Pueblo de Dios en salida’? Lo afrontamos como una bendición para la Iglesia en España y en Sevilla, un momento para mirar al pasado sin nostalgia y al futuro con esperanza. El Congreso está pensado como un acontecimiento que forma parte de un itinerario en el cual se han de marcar las líneas fundamentales para la dinamización del laicado en los próximos años, su lema lo dice todo: Pueblo de Dios “en salida”. Por tanto, hemos de sentirnos llamados a una misión, como laicos en acción, a abandonar la comodidad de nuestros grupos, de nuestros espacios de confort, para anunciar el Evangelio. Se habla de sinodalidad. En efecto, hablamos de caminar juntos como Pueblo de Dios, con un claro objetivo: dar voz al laicado, escucharlo, para ayudarnos a asumir nuestra misión en la Iglesia y en la sociedad. ¿Cuál sería la foto fija del laicado sevillano en la actualidad? No podemos ser triunfalistas, debemos ser conscientes que vivimos en una sociedad que en muchos casos se ha olvidado de Dios, le es indiferente. Sin embargo, contamos con un laicado muy entregado en parroquias, asociaciones, hermandades, colegios y una multitud de iniciativas pastorales, sociales y asistenciales. Quizás nuestro laicado, está demasiado volcado hacia “las cosas de la Iglesia”, sus estructuras, su organización… Un laicado católico que parece se ha dejado ganar el espacio público por mensajes banales, consumistas, populistas y hedonistas.  No podemos darnos por satisfechos. De aquí en adelante tendremos que plantearnos nuevas iniciativas de evangelización, de presencia cristiana, en los lugares donde está la gente. Durante mucho tiempo resultaba recurrente la queja sobre la falta de confianza o de espacios de decisión para los laicos en muchos ámbitos eclesiales ¿Qué ha cambiado desde entonces? Es normal que en grupos tan numerosos y articulados surjan estas y otras quejas. Ante esto, siempre recuerdo una expresión de un sacerdote ya entonces mayor, muy desgastado por su vida entregada a los demás, una persona de oración y de gran humanidad que me decía, Enrique recuérdalo siempre, “santo, santo solo Dios, bueno, bueno solo Dios”. Pues eso, en colectivos tan grandes como el nuestro surgen mil y una cuestiones, quejas, favoritismos…, que podemos vivirlo con mucha amargura o resentimiento, o desde la libertad de quien lo da todo gratuitamente. Tenemos que tener mucho cuidado con el clericalismo, y no solo de los sacerdotes, quizás todavía es peor el clericalismo de un laicado que busca ocupar espacios de poder y no de servicio. Muchos asentados en el desencanto, la crítica constante y en él siempre se ha hecho así. No obstante, en este momento, al menos a nivel global, yo veo un laicado de la Iglesia en Sevilla que tiene abierta todas las puertas de participación en diversos ámbitos eclesiales, que aconseja, impulsa acciones de interés, que mantiene estructuras pastorales, sociales y asistenciales para anunciar el Evangelio. Un laicado vivo, quizás en algunos sitios necesitado de un relevo generacional, o de un cierto aggiornamento. Pero están, sin duda, y los laicos son uno de los grandes tesoros de la Iglesia en Sevilla. La formación, o la necesidad de ella, ha sido otro argumento esgrimido durante años ¿Podemos decir que el laicado sevillano está debidamente formado para dar razones de su fe? El esfuerzo realizado desde el Concilio Vaticano II en nuestra Archidiócesis es digno de elogio. Y esto se lo debemos a nuestros tres últimos pastores y a cuantos, sacerdotes, miembros de vida consagrada y laicos colaboraron con ellos, que pusieron las bases y desarrollaron diversas iniciativas académicas de formación excelente que han desembocados en dos grandes instituciones, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas y la neonata Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla. Por otro lado, se ha hecho un gran esfuerzo en potenciar la catequesis de iniciación cristiana, se han propuesto e impulsado itinerarios formativos para niños, jóvenes y adultos con desigual resultado, en parroquias y otras organizaciones eclesiales vinculadas al Apostolado Seglar y a las hermandades. ¿Que nos falta? Huir de modas, ir cambiando, como de flor en flor, acercarnos a algunos grupos con el interés no tanto de formarnos, sino de encontrar un espacio de confort eclesial donde vivir la fe de una manera cómoda. La experiencia me dice que todos, sacerdotes, religiosos y laicos, necesitamos un espacio de formación permanente que nos acompañe toda la vida, que podemos adaptar a nuestra circunstancias vitales y personales, pero necesitamos espacios de referencia de formación permanente. Y aquí, el mundo digital nos plantea un gran reto, que hemos de saberlo aprovechar. La presencia de los laicos en la vida pública ¿Reto o realidad? Este es un reto permanente. Dos ideas: La primera, en nuestra Archidiócesis gracias a las manifestaciones de la piedad popular, lo religioso no ha abandonado la esfera pública, y esto es, sin duda, una gran oportunidad. Segunda, todavía en muchos ámbitos de la vida pública, del compromiso público, existe un porcentaje importante de católicos y muchos “practicantes”, esta es otra diferencia con otras diócesis más al norte. No podemos esconder las creencias en el ejercicio de las responsabilidades públicas, que deben ser una garantía para nuestros conciudadanos de honradez y servicio, y, por otro lado, debemos impulsar espacios de comunión entre políticos católicos presentes en diversos partidos. Hablemos del Congreso Nacional de Laicos ¿Cómo se afronta desde Sevilla? Desde hace más de un año venimos preparando este Congreso. Se han celebrado reuniones del Consejo Diocesano de Pastoral y del Consejo Diocesano del Presbiterio, donde se ha informado de sus objetivos y fines, que es más el inicio de un proceso que en si un momento de encuentro puntual. Estos dos órganos diocesanos han sido los primeros en contestar el cuestionario. Y para un mejor impulso y animación se ha creado la Comisión Diocesana del Congreso presidida por el Obispo auxiliar de Sevilla, con el vicario de Nueva Evangelización y los delegados diocesanos que mayor número…

Proyecto Juventud y familia misionera

Son 157 familias y 232 jóvenes de toda España: 970 personas que han decidido salir de sus casas para compartir cada Semana Santa su pasión por Cristo, y contagiar el amor de Dios ayudando a 22 párrocos en zonas rurales de 10 provincias bajo el lema “Apasionante”. Se trata de Juventud y Familia Misionera, un apostolado del Regnum Christi al servicio de la Iglesia. Las 970 personas que han dicho “sí” esta Semana Santa a esta propuesta se ponen 100% al servicio de los párrocos diocesanos con gran carga de trabajo en el momento litúrgico más importante del año, desde el jueves santo hasta el domingo de resurrección. La labor de estos misioneros consiste en dar testimonio de su fe por las calles y las casas, ayudar a preparar los oficios y las celebraciones, visitar a los ancianos y los enfermos, y ser testimonio de jóvenes y familias que con su presencia y alegría pueden ayudar a otros a preguntarse por la fe, y a encontrarse con el amor de Dios. A Murcia acuden 149 jóvenes y adolescentes de toda España para apoyar en 5 parroquias de Cartagena. Otros pequeños grupos misionarán en Solsona (Lérida), Ponferrada (León). Huesca acogerá a 36 adolescentes que apoyarán en pueblos de la diócesis de Barbastro-Monzón y, por su parte, 157 familias (302 adultos y 374 niños) ayudarán a párrocos en zonas rurales de Asturias, Ávila, Albacete, Castellón, Cáceres, Gerona, León, Segovia y Teruel. Con los misioneros también participan en las misiones unos 31 legionarios de Cristo y 30 consagradas y laicos consagrados del Regnum Christi. Contagiar la fe en familia sirviendo a los párrocos “Las misiones de Semana Santa tienen un objetivo principal: ayudar a los párrocos en un momento tan potente y fuerte para el cristiano como es la Semana Santa, y ser testigos”, explica Jorge Barco, director de Familia Misionera. “Tienen un segundo pilar: compartir esta experiencia con otras familias, porque las familias necesitamos estar cerca de otras familias para compartir la fe, transmitirla a nuestros hijos, y anunciar a Cristo”, añade. Él y su mujer irán de misiones con sus 6 hijos a Burgohondo (Ávila) donde con otras 21 familias apoyarán a D. Federico, el párroco del lugar. “Quien ve a un cristiano ve a Cristo mismo” Muchas familias van de misiones para dar testimonio a sus hijos, para enseñarles a vivir la fe en primera persona y al servicio de los párrocos, y para compartir la fe con otras familias. “Desde nuestro primer año de matrimonio teníamos claro que queríamos vivir la Semana Santa como misioneros”, cuentan Marilys y Javier, de Valencia. Tienen tres hijos y van de misiones a la zona de Viver, Villanueva de Viver, Fuente la Reina y los Calpes, en la diócesis de Segorbe Castellón. Van a ayudar a D. Alexander Alzate, el párroco local. D. Alexander Alzate, de 37 años, cuenta que las familias misioneras son “una presencia que ilusiona, que llama e invita al seguimiento de Jesús” a sus feligreses. Asegura que muestran “algo distinto”, “que la gente se cuestiona” y que “no se queda indiferente”. “En definitiva, ver cristianos es lo que hace despertar el deseo de serlo, pues quien ve a un cristiano ve a Cristo mismo”, concluye.“Uno de los momentos que más nos han impactado en estos tres años fue cuando unos niños del pueblo, viendo la alegría y el recogimiento del grupo, se acercaron a preguntarnos qué era lo que hacíamos”, cuentan. “Nuestros hijos misioneros fueron explicándoles con mucha sencillez lo que allí estaba ocurriendo. Les regalamos un Rosario y nos pidieron que les enseñaramos a rezarlo, pues nunca habían oído hablar del Padre Nuestro o del Avemaría”, recuerdan. Jóvenes: un encuentro con Cristo más profundo que les impulsa a evangelizar Muchas familias misioneras proceden de los colegios Regnum Christi de España, como Everest Monteclaro, Highlands Los Fresnos, Highlands El Encinar, Highlands Sevilla, Cumbres School Valencia, Reial Monestir de Santa Isabel o Highlands Barcelona. Hacer la experiencia de ser cristiano con una nueva madurez es algo que destacan los jóvenes cuando van de misiones. Se lanzan a evangelizar, y se encuentran con Cristo más profundamente: “Lo que he descubierto, gracias a los que me han acompañado esta Semana Santa, es que ser cristiano implica dar a conocer a todo el mundo el amor de Cristo, tanto con nuestro ejemplo de vida como recordárselo de vez en cuando a los que nos rodean. En una palabra: evangelizar”, dice Jaime, de Bilbao, que estuvo de misiones en Murcia el año pasado. Qué es Juventud y Familia Misionera Juventud y Familia Misionera es una iniciativa de evangelización del movimiento Regnum Christi, a nivel internacional. Participan jóvenes y familias católicas que buscan dar a conocer a Cristo, y compartir la alegría de la fe que han recibido. Es una realidad abierta a todo el que quiera ser misionero. Su misión es evangelizar al servicio de la Iglesia, sus obispos y párrocos, respondiendo así a la llamada de la Nueva Evangelización. Su actividad se centra principalmente en la organización de misiones de evangelización rural y urbana, misiones médicas, formación de catequistas y promoción de las expresiones populares de la fe. Juventud y Familia Misionera cumple 25 años en España al servicio de la Nueva Evangelización. Juventud Misionera comenzó su andadura en España en 1994, y Familia Misionera en junio de 2001. Están presentes en 30 países: Estados Unidos, El Salvador, Venezuela, Chile, Colombia, Brasil, Argentina, Cuba, Costa de Marfil, Polonia, Nueva Zelanda, Australia, Rumania, Hungría, Filipinas, Canadá, Belice, Italia, Francia, España, México, Irlanda, Alemania, Bosnia, Islas Bahamas, Líbano, Inglaterra, Austria, Bélgica y Lituania.