50º Aniversario de la PJ de CONFER

Los días 4, 5 y 6 de noviembre tuvo lugar en el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo de Madrid, las Jornadas de Pastoral Juvenil Vocacional de CONFER bajo el lema: “PJV con todos y para todos. Lanzándome hacia lo que está por delante”. Filipenses (3,13) Este año han tenido un cariz especial puesto que se ha celebrado el 50 aniversario de las Jornadas de PJV. El encuentro comenzó el viernes día 4 a las 16:30 horas con los saludos institucionales y continuó con unas ponencias marco denominadas: PJV, Iglesia, mundo…50 años después: ¿qué ha cambiado y qué permanece? de la mano de Rafael Ruiz Andrés, profesor de Sociología de la UCM y Gonzalo Fernández Sanz, CMF. A las 19:00 horas tuvo lugar una Gala para conmemorar este 50 aniversario que contó con actuaciones en directo y diferentes invitados que hablaron sobre su experiencia en estos encuentros. El sábado día 5 continuaron las ponencias. Una de ellas titulada “Bajo el signo del Sínodo” y otra “PJV con “los que están”: qué espiritualidad, qué formación, qué comunidad y qué compromiso». La tarde se dedicó a los testimonios de “los que estuvieron”, con un coloquio PJV con “los que nunca han estado” y se cerrando el día con una vigilia de oración de acción de gracias. El domingo por la mañana celebraron una Eucaristía presidida por D. Luis Ángel de las Heras, CMF y tras ella tuvieron un encuentro para hablar de los retos de la PJV aquí y ahora con Olalla Rodríguez González, Responsable Nacional de Jóvenes de la RCCE y miembro del equipo sinodal de la CEE, y Francisco Ramírez Mora, Responsable del sector de jóvenes de la Acción Católica, D. Luis Manuel Romero, director de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida de la CEE y secretario del equipo sinodal de la CEE, entre otros.

Claves sobre cómo hacer realidad la Sinodalidad

El pasado sábado 26 de marzo tuvo lugar la Conferencia online «¿Cómo hacer realidad la Sinodalidad?» impartida por D. José San José, operario diocesano y catedrático y decano de la Facultad de Derecho Canónico de la UPSA. En esta jornada que fue organizada por la Comisión Episcopal para Laicos, Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, participaron unas 1.200 personas online. El acto fue presidido por el arzobispo de Zaragoza y presidente de la Comisión Episcopal para Laicos, Familia y Vida, D. Carlos Escribano y moderado por con Eva Fernández, miembro del Consejo Asesor de Laicos y presidenta de Acción Católica General. También estuvieron presentes los miembros del Consejo Asesor de Laicos. Durante la intervención, se unieron más de 1.200 personas interesadas en el proceso sinodal como los diferentes delegados diocesanos de Apostolado Seglar, miembros de movimientos, asociaciones e Institutos de Vida Consagrada y congregaciones, docentes católicos, así como los responsables y miembros de los equipos sinodales de las diócesis. D. José San José Prisco, explicó dos aspectos relacionados sobre la sinodalidad que justifican la reforma propuesta por el Papa. En la primera aportación, se ha referido a la verdadera y falsa sinodalidad. La segunda intervención ha versado sobre la colaboración de los laicos, desde su propia vocación, en la tarea de hacer camino juntos en las estructuras de la Iglesia diocesana. El ponente recordó los pasos dados desde el Concilio Vaticano II y la profundización en la teología del Pueblo de Dios que ha tenido un último despliegue en la constitución apostólica Episcolapis Communio de 2018, promulgada por el Papa Francisco. El decano explicó la utilidad y versatilidad del Derecho Canónico al servicio de la misión de la Iglesia, pero subrayando la identidad de ésta para no desvirtuar lo que significa verdaderamente la sinodalidad. “La Iglesia es Pueblo de Dios, es comunión y es sinodal y el Código de Derecho Canónico es un instrumento necesario para poner en marcha este proceso, siempre en estrecha colaboración de forma interdisciplinar con la Teología” insistió. También destacó que la sinodalidad es inclusión y en ella confluyen tres elementos: la consulta al Pueblo de Dios –incorporada por el Sínodo de los Obispos como elemento imprescindible en el proceso sinodal–, el discernimiento en común, y la toma de decisiones. “Los fieles laicos tienen mucho que aportar a este proceso, participando activamente a través de las estructuras diocesanas, que ya existen, o creando nuevos espacios de participación”. Para el especialista en derecho canónico, el camino sinodal es un camino de escucha del Espíritu, y una llamada a la conversión personal, comunitaria y eclesial. “Es un camino de conversión espiritual y pastoral que exige actitudes nacidas del Espíritu para su puesta en práctica”, aseguró. El verdadero valor, según San José Prisco, es conseguir una Iglesia renovada que se alimente escuchando la Palabra de Dios, a partir de la tradición recibida, y con un proceso de revisión sobre la forma de estar y de actuar de los cristianos. José San José Prisco es autor del libro Sinodalidad. Perspectivas Teológicas, Canónicas y Pastorales, recientemente publicado por la editorial Sígueme. Puedes ver la conferencia completa a continuación:   (Texto: UPSA)

Encuentro diocesano sinodal en Sevilla

La Fundación San Pablo Andalucía CEU acogió el sábado 26 de marzo el Encuentro Diocesano del Sínodo al que acudieron miembros de comunidades parroquiales, asociaciones, hermandades y otras entidades vinculadas al mundo educativo, cultural y social de la Archidiócesis hispalense. La jornada inició a las diez y media de la mañana, con la intervención de Óscar Díaz, vicario episcopal para la Nueva Evangelización; María Albendea, presidenta-delegada de Manos Unidas de Sevilla, miembro de la Comisión Diocesana del Sínodo y Juan Jurado, vicepresidente de la Fundación San Pablo quienes dirigieron unas breves palabras a los asistentes para dar paso a las tres mesas redondas sobre cada uno de los ejes temáticos propuestos para la Fase Diocesana del Sínodo. Participación diversa y generosa Díaz refirió que la participación en este Encuentro Sinodal  fue “grande, diversa y generosa y ha respondido a la pregunta sobre cómo se realiza hoy este caminar juntos en la Iglesia en Sevilla, teniendo en cuenta que en la Iglesia el anuncio es cosa de todos y para ello debemos recorrer el camino todos juntos”, expresó. Una Iglesia sinodal en salida, que escucha y evangeliza fue el eje trasversal de las aportaciones de los participantes, quienes respondieron no solo a título personal sobre su experiencia en los trabajos sinodales, sino que también respondieron a la cuestión fundamental del sínodo y a interrogantes concretas en torno a sus realidades concretas. El encuentro, a través del diálogo, la reflexión y la convivencia contó con la participación de diversos testimonios y experiencias que permitieron revivir los trabajos en los grupos, las inquietudes y propuestas planteadas. “El encuentro ha sido fundamentalmente testimonial donde un grupo de fieles del Pueblo de Dios en Sevilla ha contado su experiencia acerca de su participación en el Sínodo. Esperamos que este proceso y esta forma de ser en la Iglesia sea cada vez más real y nos ayude a crecer en unidad y santidad”, manifestó el vicario episcopal para la Nueva Evangelización.   La animación musical estuvo a cargo de los jóvenes de la agrupación musical Hakuna, de la Casa de Hernán y de Manuel Badiola. Elaboración de la síntesis Óscar Díaz informó que un equipo conformado por 56 personas elaborará las Síntesis de las Experiencias Sinodales de los más de 500 grupos equivalente a 10.000 personas que han participado en esta Fase Diocesana del Sínodo que inició el pasado mes de octubre. Finalmente, Teodoro León, vicario general de la Archidiócesis agradeció la celebración de este encuentro sinodal y animó a seguir caminando juntos guiados por el Espíritu Santo.   Galería fotográfica del acto.   (Archisevilla)

El equipo sinodal de la CEE hace balance con los responsables diocesanos

El equipo sinodal de la Conferencia Episcopal Española y los responsables para la fase diocesana siguen haciendo camino juntos. El martes 1 de marzo mantenían un nuevo encuentro conjunto con un doble objetivo. Por un lado, para hacer balance de cómo se va desarrollando el proceso sinodal en este periodo intermedio. Pero a la vez, ir concretando cómo concluir el proceso en las diócesis y a nivel nacional.  En este encuentro se dialogó sobre el momento actual, teniendo como base las respuestas de las diócesis al cuestionario del equipo sinodal para valorar el camino recorrido. Mirando al futuro, se va perfilando el final de esta primera fase del proceso sinodal, con la recopilación de las síntesis del trabajo que se ha realizado en las asambleas diocesanas y la organización, para el 11 de junio, de la Asamblea final. Balance del trabajo recorrido en las diócesis En este encuentro se ha podido hacer un balance del camino que se ha recorrido hasta ahora en las diócesis con las respuestas al cuestionario que, con este fin, envió el equipo sinodal de la CEE. Su objetivo, a través de las experiencias vividas en esta fase diocesana, tener una panorámica general sobre el camino que está recorriendo la Iglesia en España. Estos son algunos de los datos que se desprende de esta consulta: Número aproximado de parroquias: hay un gran número de diócesis en las que están implicadas más de 100 parroquias. Número aproximado de grupos: muchas diócesis superan los 100 grupos y en varias, se han contabilizado más de 300. Participación mayoritaria de mujeres, un 70%. La edad media de los participantes se sitúa entre 55 y 60 años. Perfil de participantes respecto a su compromiso parroquial: catequistas; órganos sinodales parroquiales; liturgia; delegaciones diocesanas; hermandades y cofradías; centros de enseñanza; cáritas; prisiones; pastoral de la salud; misiones; y grupos de oración… Perfil de los participantes según su relación con la Iglesia: Laicos adultos, en torno a un 80%; jóvenes, en torno a un 10%; niños y adolescentes, en torno a un 5%; miembros de asociaciones, en torno a un 20%; consagrados/religiosos y sacerdotes, en torno a un 10% (en grupos de parroquias); y miembros de otras Iglesias, nula, excepto casos muy puntuales. Además hay un mayor porcentaje participando a través de CONFER, en Congregaciones y Monasterios. ¿Quiénes se han implicado en el Sínodo? Según los datos recopilados en las diócesis, no ha sido fácil llegar a las personas alejadas de la Iglesia. Sin embargo, sí se ha conseguido implicar a asociaciones civiles, miembros de partidos políticos, de prisiones, centros de acogida, universidades y centro educativos, o usuarios de servicios como Cáritas. El uso de encuestas digitales han facilitado bastante la participación. ¿Cómo se está trabajado en las diócesis? La mayoría de las diócesis trabajan en una triple dirección: presentando lo que es y lo que implica el proceso sinodal con actividades por distintos puntos de la diócesis. Elaborando materiales propios teniendo como base el Documento preparatorio del Sínodo. Y mediante encuentro formativos. Para coordinar los trabajos se han creado equipos diocesanos sinodales, que también se han encargado de la labor de formación. También se han creado, en algunos casos, espacios de coordinación con las parroquias. La mayoría de las diócesis reconocen estar en torno a la mitad del proceso, pues hay grupos que todavía están arrancando, pero otros están ya preparando la síntesis final. El trabajo se está centrando en la respuesta al cuestionario que se ofrece en el Documento preparatorio del Sínodo, si bien concretado en los materiales propios promovidos por los equipos sinodales diocesanos. ¿Cómo se valora esta experiencia sinodal? La valoración del proceso sinodal en esta fase diocesana es prácticamente por unanimidad positiva, especialmente entre los laicos. Se habla de entusiasmo, interés, alegría, novedad, oportunidad, ilusión, y esperanza. Se destaca especialmente el hecho de que está ayudando a descubrir la corresponsabilidad, la necesidad del protagonismo de los laicos y a abrir nuevos horizontes de trabajo pastoral. También se valora positivamente que está sirviendo para tomar una mayor conciencia de comunidad parroquial y de acercamiento a la Iglesia. En estos meses de trabajo también se han detectado algunas dificultades a nivel externo e interno. Respecto a las primeras, señalan la integración de la propuesta sinodal en los ritmos, planes y proyectos diocesanos que estaban ya en marcha y la pandemia, que ha impedido poder celebrar encuentros programados y reuniones de grupo. A nivel interno destacan la falta de motivación, el desconocimiento de lo que es e implica la sinodalidad; la diferencias en los diálogos; y la dificultad para llegar a los alejados. ¿Cómo se plantea el final de esta fase diocesana? Prácticamente todas las diócesis tienen ya en agenda celebrar una asamblea final que sería entre los meses de marzo y junio. La Asamblea final estará centrada en la presentación de la síntesis diocesana de los trabajos, en compartir testimonios sobre la experiencia y en la celebración comunitaria de la fe, principalmente a través de la Eucaristía.

Jornadas de Formación de Vida Ascendente

Los días 24 y 25 de noviembre han tenido lugar en Madrid las Jornadas de Formación de Vida Ascendente, a las que acudieron animadores —nuevos y veteranos— y miembros de las Comisiones Diocesanas de diversos lugares de España. Los participantes fueron llegando la tarde del martes 23 y pudieron celebrar la Santa Misa presidida por el Consiliario Nacional, quien, al hilo del Evangelio, destacó que también los achaques propios de nuestra condición de mayores —como el templo del que no quedará piedra sobre piedra—, son signos de la llegada del Reino de Dios porque apuntan a Cristo, nuestro Rey, que llevará a plenitud todas las cosas. La mañana del día 24 comenzó con la oración de Laudes y el desayuno, y después del Saludo del Presidente y la presentación de los Asistentes, tuvieron la oportunidad de escuchar a D. Luis Manuel Romero, Director de la Comisión de Laicos, Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, quien, desde su condición de secretario del Equipo Sinodal, les habló de la sinodalidad de la Iglesia, de los preparativos del próximo sínodo y de la conexión de toda la reflexión que se está haciendo en la fase diocesana de preparación del Sínodo con el Postcongreso de Laicos, Pueblo de Dios en Salida, que se celebró en febrero de 2020. Resultó una conferencia muy esclarecedora, en la que se destacó la importancia de este momento histórico de la Iglesia, en el que la participación de todos en la comunión y la misión no será sólo una metodología de trabajo, sino un modo de ser Iglesia. Tras el ángelus, Ángel García introdujo en el guión «Corazones Agradecidos», que ayudará a todos los grupos de Vida Ascendente a prepararse para Encuentro Internacional de Mayores, que tendrá lugar los días 26 de septiembre a 1 de octubre de 2022 desde Fátima a Santiago de Compostela y que tendrá, en uno de sus momentos centrales, cuatro talleres cuya temática serán precisamente los cuatro temas que se plantean en el guion: los Mayores transmisores de la fe en la familia, los Mayores agentes de nueva evangelización, los Mayores y la Pandemia de la Soledad, y los Mayores en Residencias, retos y oportunidades. De este modo, aun cuando muchos miembros de Vida Ascendente no puedan asistir al Encuentro, todos podrán participar de su temática. Al final de la mañana, el Presidente Nacional, Álvaro Medina, dio un repaso a los acontecimientos vividos desde el Encuentro de Roma «La Riqueza de los Años», al que asistieron 70 personas de Vida Ascendente en España, hasta la actualidad, habida cuenta de la Pandemia, las dificultades pasadas por las Comunidades de Vida Ascendente, el reinicio de nuestras actividades, hasta llegar a la situación de «Vida Ascendente hoy», desde, con esperanza, afrontan el futuro con nuevas acciones: el programa en Radio María, el Boletín Digital y el Encuentro Internacional de Mayores. Todo esto, con la asistencia del Espíritu, revitalizará el Movimiento, lo difundirá en el ámbito de los Mayores y generará nuevas incorporaciones a Vida Ascendente. Por la tarde, Mª Dolores Nuñez, Presidenta en funciones de Vida Ascendente de la Diócesis de Jaén, dio una conferencia-testimonio sobre «El Animador y el Grupo», uno de los temas que necesariamente siempre forma parte del programa de estas Jornadas. Tras ello hubo un trabajo por grupos y una puesta en común. El día terminó con la celebración de la Eucaristía, en la que el Consiliario Nacional, el P. Nacho Figueroa, retomó la imagen de la Iglesia como una nave en la que cada cual tiene su función: unos reman, otros llevan el timón, otros —los mayores— señalan el rumbo por su conocimiento de las estrellas, otros echan las redes —misión ad extra— y otros hacen esas tareas ingratas, pero necesarias, de zurcir las velas, tapar los agujeros del casos o repasar que todo esté bien —tareas eclesiales ad intra—. Con el trabajo de todos, en comunión y sintonía, se logra que la nave surque los mares y, lo más importante, siga pescando nuevos miembros de la Iglesia. La mañana del Jueves 25 comenzó con la Eucaristía con laudes y el plato fuerte de la mañana fue la conferencia sobre la Pastoral del Mayor que dirigió D. Miguel Garrigós, Director de la Subcomisión de Familia y defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española y quien, por tanto, coordina la tarea del equipo que está confeccionando el Documento de Orientaciones Pastorales que la pasada semana se presentó a la Plenaria de los Obispos y que, una vez hagan sus observaciones, verá la luz. Este documento servirá para que todas las diócesis tomen conciencia de la necesidad de la Pastoral de las Personas Mayores, pongan en marcha —si bien muchas diócesis lo están haciendo ya— delegaciones o secretariados de Pastoral del Mayor, y se visibilice la situación de tantos ancianos solos y abandonados y, al mismo tiempo, el potencial pastoral que los jubilados suponen para la Iglesia. Tras un interesante debate, el presidente hizo una síntesis de lo vivido en estos días y, tras el almuerzo nos despedimos, llenos de ilusiones y esperanzas, para seguir trabajando cada quien en su lugar.

Foro de Laicos emprende el camino del Sínodo

Foro de Laicos celebró el pasado sábado 20 de noviembre un sencillo acto de apertura del Sínodo de los Obispos sobre la sinodalidad, que concluirá en 2023. Para comenzar a tratar sobre el tema del Sínodo «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión«, en esta reunión estuvieron representadas 25 realidades laicales. La convocatoria de este acto nace de un deseo profundo de los miembros de la Comisión Permanente del Foro de Laicos de participar activamente en el proceso sinodal. El Foro de Laicos nace como espacio de confluencia de las realidades laicales de la Iglesia en España y siempre ha tenido como primer objetivo el de crear y re-crear comunión entre sus miembros. Por este motivo, como explicó Dolores García, actual presidenta del mismo, “entendemos que la propuesta del Sínodo toca los cimientos de nuestro Foro”.   Un Sínodo para avivar el sueño misionero Al inicio del acto, Mons. Sergi Gordo, obispo auxiliar de Barcelona y responsable del Foro, recordó a todos los presentes las palabras del papa Francisco a los fieles de Roma el 18 de septiembre: “¿a qué estamos más inclinados a custodiar las cenizas de la Iglesia, es decir, de vuestra asociación, de vuestro grupo, o a custodiar el fuego… a custodiar el fuego del Espíritu?”. Una llamada impelente a entender este proceso sinodal como un evento del Espíritu, que pasa por la conversión personal y colectiva. Después tomó la palabra Luis Manuel Romero, director del secretariado de la Comisión Episcopal para Laicos, Familia y Vida y consiliario del Foro de Laicos, el cual subrayó que para “caminar juntos tenemos que estar juntos” y que debemos desterrar la idea de que nos encontramos ante una mera cuestión organizativa, sino más bien subrayar la comunión y el deseo de vivir el sueño misionero de Jesús. Alfredo Losada, laico de Santiago de Compostela, miembro de la HOAC y coordinador del equipo sinodal de su diócesis, compartió con todos algunas reflexiones y pistas sobre el proceso sinodal: su importancia para el hoy y el futuro de la Iglesia, la novedad que el mismo supone, porque por primera vez en la historia se abre un proceso de escucha de todos los bautizados. En sus palabras hizo especial hincapié en nuestra relación con las personas que están en los márgenes de la Iglesia y en que, “como laicos y laicas, tenemos un deber inexcusable en la sociedad, en el mundo del trabajo, de la política, de la sanidad, en nuestros barrios – crecer en el servicio y en la escucha”. Terminó señalando actitudes y valores que subrayar en este proceso, así como tentaciones que evitar, especialmente la idea de “cubrir el expediente”, cuando lo importante es “compartir, escuchar, favorecer la participación, tender puentes, ser humildes”.   Ejercicio de escucha y diálogo La propuesta compartida el pasado sábado, y que será enviada próximamente a todos los miembros del Foro, es la de crear algunos grupos sinodales formados por personas de distintos movimientos y asociaciones donde hacer un ejercicio de escucha y diálogo, preguntarnos lo que Dios nos pide para aportar a la Iglesia y a la sociedad, con un deseo de crecer en corresponsabilidad efectiva (no como concesión, sino por nuestra condición de bautizados). Es una iniciativa ofrecida desde la confianza fraterna y la absoluta libertad para que cada entidad la asuma o no y también como complementaria a la implicación ya en acto de muchos en los grupos puestos en marcha en las diócesis a muy diversos niveles. Seguidamente se presentó la metodología de trabajo y la programación para llevarla a cabo. Como laicos se pretende, en palabras del Papa, “hacer que germinen sueños, suscitar profecías y visiones, hacer florecer esperanzas, estimular la confianza, vendar heridas, entretejer relaciones, resucitar una aurora de esperanza, aprender unos de otros, y crear un imaginario positivo que ilumine las mentes, enardezca los corazones, dé fuerza a las manos”.