El sábado 28 de septiembre tuvo lugar en Casa Diocesana Málaga el Encuentro del Sr. Obispo con los Fieles Laicos, que se viene celebrando desde hace varios años. «Un encuentro para hacer Iglesia», afirmaba el Sr. Obispo en la presentación de la mañana, «pues los laicos no sois simples colaboradores, sino que tenéis todos una misión propia, que os la da el bautismo y si vosotros no hacéis esa tarea, no la hará nadie más», añadía. El encuentro comenzaba a las 9.30 horas, con la acogida y entrega de un ejemplar de las Prioridades Pastorales Diocesanas de manos de varios miembros de la Delegación de Pastoral Familiar, y la organización del servicio de guardería, ofrecido por Acción Católica. A las 10.00 horas, la asamblea formada por más de 200 fieles de diversos movimientos, instituciones, hermandades y cofradías, parroquias… de toda la geografía diocesana, rezaba los laudes del día, guiados por un matrimonio miembro de la Delegación de Infancia y Juventud. Al concluir la oración, el Sr. Obispo, Jesús Catalá introducía la presentación de las Prioridades Pastorales, destacando que estas prioridades son continuidad de las que se han trabajado en años anteriores y de los acontecimientos que se van a vivir este año en la Iglesia: el Mes Misionero Extraordinario y el Congreso de Laicos. Primera Prioridad. Apostolado Seglar La primera de las prioridades, “Revitalizar el Apostolado Seglar”, fue presentada por el sacerdote Francisco Castro, delegado de Apostolado Seglar de la diócesis de Málaga, quien recordó las palabras del papa Francisco en su primera exhortación apostólica, “Evangelii gaudium”, en la que afirma que «ha crecido la conciencia de la identidad y la misión del laico en la Iglesia». «Se trata de revitalizar pues ya existe: el entero Pueblo de Dios es quien evangeliza», afirmaba Francisco Castro. Francisco recordó que «dentro de unos meses se celebrará el Congreso de Laicos, un acontecimiento que nos plantea el reto de revitalizar en el pueblo fiel esa dimensión esencial de su vida que es ser apóstoles, enviados por el Señor. Todos los cristianos, consagrados por el bautismo estamos llamados a ser testigos de la vida que nos da el Señor allí donde nos encontremos y en el laicado tenemos la oportunidad de llegar a todas las realidades sociales. Se trata de ver cómo se forman los testigos capaces de hacer incidir el Evangelio y el fermento del Espíritu Santo en todos los ámbitos sociales. Para ello se hace imprescindible fortalecer tres dimensiones de la comunicación de la fe: la audacia de la misión, la fortaleza de la comunión y la formación para la misión. Los laicos tienen un papel imprescindible e insustituible y promover esto es lo que nos proponemos este año y siempre». Segunda Prioridad. Presencia pública El subdirector del Centro de Estudios Teológicos San Pablo, Pedro Leiva, expuso una síntesis de la segunda prioridad: Presencia pública de los laicos. Para Pedro, «esta prioridad es continuación de la tercera del año pasado, en la que hablábamos de la vocación del laico de una manera general. Este año profundizamos en los ámbitos donde esa presencia tiene que estar. El laicado tiene un amplísimo campo en el que desarrollar su misión en la vida social, donde el testimonio cristiano está llamado a ser fermento del Reino de Dios. Un elemento que el laicado debe promover en el mundo público es la centralidad de la persona humana que tan importante es en la enseñanza de la Iglesia. Otro elemento es el diálogo con el mundo de las ciencias y del pensamiento; el mundo de los artistas; el de la educación; el del diálogo ecuménico interreligioso que tan importante es para la paz en el mundo… En todos estos ámbitos es donde el laicado debe formarse para tener una presencia cristiana. Y todo esto no se improvisa, para eso hacer falta una formación especializada para la que la diócesis tiene unos buenos instrumentos que todos podemos aprovechar: los centros de formación». Tercera Prioridad. Animación misionera El delegado de Misiones, el sacerdote Danilo Cantillo, Misionero de la Consolata, presentó la tercera prioridad (Promover la animación misionera). Recordó que «evangelizar es una exigencia del amor apasionado por la gente« y que «Europa y España son tierra de primer anuncio»; y destacó que «las parroquias no pueden ser comunidades cerradas, sino que son las primeras comunidades misioneras». El P. Danilo, que lleva solo unos meses en la diócesis, valoró la importancia que se da en la Diócesis de Málaga a las prioridades pastorales, «evidencia de que el trabajo que se realiza es continuidad con el que se venía haciendo». Para terminar, recordó el calendario de actividades organizado desde la Delegación de Misiones para el Mes Misionero Extraordinario, sin olvidar que «el día de la clausura seremos todos enviados a testimoniar en el día a día que como bautizados como testimoniadores del amor de Jesús». Tras un tiempo de descanso, diálogo y convivencia alrededor de un café, comenzó la última parte de la mañana, el diálogo con el Sr. Obispo, para el que las delegaciones de Hermandades y Cofradías y Pastoral Universitaria recopilaron las preguntas que los participantes habían escrito durante la jornada para que el Sr. Obispo las respondiera. ¿Cómo debería actuar el cristiano en la vida pública? ¿Hay líneas rojas en la presencia del cristiano en la política y en la ida pública? ¿Cómo mejorar la formación para hacer realidad la presencia pública? ¿Cómo podríamos hacernos visibles en este Mes Misionero? ¿Somos coherentes al decir que la misión, la vida y la actividad de una parroquia no depende del párroco que en ese momento ejerza su ministerio? Fueron algunas de las preguntas que lanzaron los fieles a Jesús Catalá, a las que fue respondiendo durante una hora, invitando a los fieles a sentirse enviados, salir y exponer la fe sin miedo en el vecindario, el trabajo, la familia… exponiendo a los jóvenes las ideas claras y aprovechar los medios diocesanos para mejorar la formación. Impresiones de los laicos sobre las Prioridades Pastorales Diocesanas Charo Molina y Dani Delós, matrimonio…