Continúan los trabajos de preparación del Congreso de Laicos

La tarde del jueves 5 de septiembre, el equipo de contenidos del Congreso de Laicos «Pueblo de Dios en Salida», tuvo la primera reunión del curso para retomar los trabajos del mismo. En esta reunión se presentó la programación sobre el Plan de Comunicación para los próximos meses y se hizo un breve recorrido de como se está llevando a cabo la preparación del Congreso de Laicos (con su fases pre-congresuales) en cada una de las diócesis, asociaciones y movimientos laicales. También se profundizó en los cuatro itinerarios que se desarrollarán: Primer Anuncio, Acompañamiento, Procesos Formativos y Compromiso Público, así como estudiar las líneas temáticas, objetivos y experiencias de todo el congreso. Se estudiaron las líneas claves de las dos ponencias centrales y las cuestiones logísticas de asignación de plazas por cada una de las realidades.

Testimonio de Misiones Marianas

Durante muchos años estuve apartado de Dios, había dejado de acercarme a los sacramentos, y me había separado de la Iglesia. Llegué a los Heraldos del Evangelio y comencé a participar en las misiones marianas llevando una imagen de la Virgen María a las casas de personas que lo solicitaban. Quedé sorprendido y maravillado. ¿Cómo habría podido viajar en metro yendo con una imagen de la Virgen, dando testimonio de mi fe, siendo como soy, una persona tímida? Sin la gracia de Dios sería imposible. Así fui con Ella en el metro de Madrid. ¡Qué misión tan hermosa y dulce pasear por las calles de este querido y viejo Madrid, viendo como Ella se hace la encontradiza con muchas personas. ¡A cuántos he visto romper a llorar ante la talla de la Virgen!, santiguarse y arrodillarse, como aquel vigilante de seguridad uniformado… En pleno centro de Madrid, en esta época de Iglesia en salida, yendo con la imagen de la Virgen, lo que encuentro a menudo es respeto, veneración, devoción, amor y una sonrisa. La imagen peregrina visita las residencias, las tiendas, oficinas, locales de trabajo y a los pacientes en hospitales y hogares de ancianos. Llevamos palabras de consuelo espiritual, regalando objetos de piedad. Además de rezar, les invitamos para participar en la Misa de su parroquia. Ricos y pobres, adultos o niños, viejos o jóvenes, letrados o poco cultos, católicos o miembros de otras creencias, eso no importa, con todos se realiza una intensa acción social y también las visitas a periferias.   José Félix López de la Torre

Haciendo realidad el sueño de Dios, Testimonio del Encuentro ACG

Mi nombre es Jonathan Ravelo Cruz, diacono de la Diócesis de Canarias y relataré como fue mi primer contacto con la Acción Católica General y cual es mi experiencia personal del maravilloso encuentro que acabamos de celebrar en Ávila. Mi primer contacto con la Acción Católica General vino de la mano de nuestro Presidente, D. Fernando Javier Afonso, así como, por Dña. Mª Elena Rodríguez Reyes, responsable de Jóvenes. Un día del año 2017 nos presentaron el proyecto de la asociación y cuáles eran los objetivos, que como laicos de parroquia querían alcanzar. En el año 2017, invitaron a todos los seminaristas a la III Asamblea General de laicos de parroquia, la cual tendría lugar en Santiago de Compostela. En esta asamblea, pude descubrir la gran familia que es Acción Católica General. Con el paso del tiempo y el acercamiento personal, tanto por parte de Elena como de Fernando, este primer contacto se fue afianzando. Durante este curso, tanto Elena como el que les escribe, hemos tenido la gran fortuna de acompañar a un grupo de jóvenes de Acción Católica General. En dicho grupo, he aprendido la importancia del hecho de caminar todos juntos, la importancia de los equipos de vida. Ningún joven cristiano tiene porque sentirse solo, sin que nadie le pueda aportar respuestas a su experiencia personal de vida. Se trata de escuchar y acompañar a estos jóvenes. Fue este pensamiento, el que hizo que me uniera al grupo de jóvenes de ACG. Pero no me incorporé solo, sino que, me acompañaron dos jóvenes también con inquietudes y muchas preguntas.  A dichas inquietudes y preguntas, hemos ido dando respuesta todos los miembros del grupo. Con el lema de este encuentro “Haciendo realidad el sueño de Dios”, comenzamos  el día uno de Agosto. En este primer día, resulto ser un día de muchas aventuras y de carreras. Pero incluso, de todos estos acontecimientos se valió el Señor para hacerse presente en nosotros. Como anécdota diré que no cogimos el tren que tendría que habernos llevado a Ávila, porque el cercanías no fue precisamente cercano como su nombre indica, sino que bordeamos todo Madrid para poder llegar a nuestro destino. Pero como se suele decir, no hay mal que por bien no venga, pudimos aprovechar ese momento de espera para poder comer algo y conocernos mucho más antes de continuar nuestro viaje al tan esperado encuentro. Una vez llegamos a Ávila, pude percibir que ese sueño de Dios se estaba haciendo presente en cada uno de nosotros, en cada niño, joven y adulto que participamos en el encuentro. Si tuviera que destacar una experiencia vivida del encuentro, sin lugar a dudas, destacaría la gran unidad y fraternidad que he vivido estos días, porque como nos decía Santa Teresa: “Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta”. Ciertamente, he podido ver su rostro en cada una de las personas que allí nos encontrábamos, así como la familiaridad con que nos tratábamos. Y es en esta unidad donde el Sueño de Dios se hace presente, en medio del mundo tan necesitado de su presencia. Termino esta pequeña reflexión haciendo un llamamiento a continuar con el sueño de Dios en todas nuestras parroquias, para que cada vez este sueño vaya creciendo. Un saludo fuerte. Paz y Bien.   Jonathan Ravelo Cruz. Salamanca 5 de Agosto 2019.

Desde Oviedo, Testimonio del Encuentro ACG

Con poco equipaje y muchas ganas, llegamos a Ávila el 1 de agosto, mis hermanos, mis padres, y yo. Después de dormir durante todo el viaje tenía energía suficiente para empezar el encuentro. Mi hermano David y yo entramos al pabellón y enseguida reconocimos caras familiares, algo que siempre destacaré de los encuentros de la Acción Católica General es la capacidad de acogida y las ganas de hacer nuevos amigos de toda la gente que asiste. He conocido muchas personas gracias a ellos. En el primer día: bienvenida todos juntos y gymkana de los “tres sectores”. Estábamos situándonos para trabajar “a tope” a la mañana siguiente. Segundo día: comenzamos el ritmo “+ J” (jóvenes de entre 14-18 años), y para ello llevamos a cabo el “Actuar” del proyecto de la Acción Católica General, en tres de los cuatro “caminos de vida” propuestos: cultura, familia y política, para llevarlo a nuestras vidas y hacerlo realidad. ¿Cómo somos cristianos en nuestra familia? ¿Cómo anunciar el Evangelio en la política diaria siendo +J? ¿Cómo ser testigo de Jesús a través de la cultura? ¿Cómo vivo mi realidad de joven cristiano? ¿Estoy siendo verdaderamente PROTAGONISTA en la parroquia, en mi entorno…? El tercer día, fue más relajado, en comparación con el día anterior: nuestra realidad en el instituto. Estuvimos reflexionando experiencias y temas delicados, noticias reales y posibles soluciones ideadas por jóvenes de nuestro sector + J. Durante todos nuestros “caminos de vida” disfrutamos de testimonios y entrevistas que nos introducían al trabajo y dinámicas que trataríamos posteriormente: Las hermanas clarisas del Convento de Ávila, los obispos Luis Argüello y Sergi Gordo, o el concejal Juan Antonio Álvarez, fueron algunos de ellos. Veladas, bailes típicos, oraciones, puestas en común… tras esto, llegó el final. La Eucaristía en la catedral fue el último acto de este gran encuentro de lacios, ahora tocaba abrazar a tantos amigos hechos en estos cuatro días, intercambiar teléfonos y planificar visitas (un tanto ambiciosas y utópicas, quizás) a otras comunidades. Agotada, pero con una enorme sonrisa vuelvo a Gijón. Una gran encuentro de laicos, un gran encuentro de Acción Católica General.   Lucía Martínez Rodríguez, 17 años. Diócesis de Oviedo.

Desde la diócesis de Canarias, testimonio Encuentro ACG

Borja: Este encuentro ha sido muy gratificante en muchos aspectos ya que me ha enseñado el trabajo que hay detrás de eventos como el Encuentro de Laicos. He podido conocer a magníficas personas con las mismas creencias que yo y he experimentado el amor que Dios nos dice que tengamos unos con otros. Rubén : La Acción Católica General ha cumplido su 10° aniversario. 10 años dan para hacer muchas cosas parece que fue ayer cuando en el verano de 2009 participe como niño en la primera Asamblea de la Acción Católica General en Cheste. En estos años he visto como la asociación ha crecido y crece sin descanso, mejorando día a día y haciendo posible el sueño de Dios. Y por ello estoy muy agradecido de pertenecer a esta asociación. Rubén y Borja : Nos encontramos felices y agradecidos de haber pertenecido al equipo de logística de este encuentro el cual nos ha llenado de amor y de fe. Borja Pérez San Juan y Rubén Hernández Deniz, 19 años

“Haciendo realidad el sueño de Dios” – Testimonio Encuentro ACG

Dicen que la Iglesia es una gran familia y la Acción Católica General es la mayor muestra de ello. Durante cuatro días, más de 750 personas, hemos disfrutado del Encuentro de Laicos en Ávila. Además, ¡hemos celebrado nuestro décimo aniversario! Diez años al servicio de la Iglesia y de la sociedad. He participado en el encuentro desde la Comisión de Logística. Vivir esta experiencia, como voluntaria, ha sido más maravilloso y gratificante de lo que podía imaginar. Han sido cuatro días en los que los tres sectores, adultos, jóvenes e infancia, hemos trabajado, a partir de dinámicas que nos han ayudado a Ver-Juzgar y Actuar, qué quiere el Señor de nosotros, a través de diferentes caminos: cultura, política, familia, y trabajo/instituto. Además, el sector de adultos también ha trabajado la importancia de la presencia pública. Cada día ha sido especial, lleno de momentos donde Él se hacia presente en cada una de las personas que allí estábamos. He podido descubrir cómo actúa Dios y la Acción Católica General en la vida de las personas. Cómo cada uno de nosotros puede cambiar su entorno y nuestra sociedad, solo siendo testimonios de su amor. Pese a descansar poco, hemos vivido cada día con ilusión, con ganas de hacer realidad el sueño de Dios. Poder ver una sonrisa en mis compañeros, tener siempre un abrazo, la gratitud en las palabras y en el rostro de los asistentes, me ha reconfortado y me ha ayudado a no perder las fuerzas. He comprobado que si Dios está por medio, la paciencia, el amor, la ilusión y la disposición son más grandes. He encontrado en cada uno de ellos a “santos que transforman la historia, discípulos misioneros”. Seis días en los que me he reencontrado con personas que hacen que me sienta orgullosa de pertenecer a la Iglesia, y a la Acción Católica General. También en los que he podido reencontrarme conmigo misma y con Dios, queriendo compartir con todo mi entorno y con el mundo toda la alegría vivida, con ganas de que esta familia vaya creciendo y sea más grande. ¡Ahora; a realizar el sueño de Dios!   Rocío Muñoz Montes, 26 años. Archidiócesis de Barcelona