El cardenal Blázquez dedica un apartado del discurso de la Plenaria al Congreso de Laicos

El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Ricardo Blázquez Pérez,, en la sesión inaugural de la Asamblea Plenaria que se celebra del 18 de al 22 de noviembre, ha dedicado su apartado número 3 al Congreso de Laicos, en el que señala que «la convocatoria del Congreso nos afecta vitalmente a todos y por ello a todos nos interpela» y agradece el trabajo en las diócesis y en la CEE ante este encuentro. Ofrecemos íntegras las palabras del cardenal:   3. El camino hacia el Congreso de Laicos La palabra camino tiene aquí no solo el sentido de itinerario en la preparación de un acontecimiento importante de la Iglesia en España, sino trae también ecos de la “sinodalidad”. Expresamente se ha pretendido seguir la manera sinodal, haciendo camino juntos, como en los últimos Sínodos de Obispos ha tenido lugar. El Sínodo episcopal ha pasado de ser comprendido como un acontecimiento destacado en la vida de la Iglesia a ser entendido como un proceso sinodal con tres fases, de escucha, de asamblea y de recepción. Recordemos la preferencia del papa Francisco a abrir procesos, a movilizar eclesialmente hacia una meta diseñada como un foco que ilumina el paso de todos los participantes(1). Nuestro Congreso, que forma parte relevante del Plan de la Conferencia Episcopal para los años 2016-2020, ha concluido la primera fase en que han participado las diócesis y otras instituciones; con el material recibido de la etapa de escucha y consulta la Comisión de la Conferencia Episcopal elaborará un Instrumentum laboris (también se utiliza la expresión habitual en los Sínodos episcopales), que constituirá como la base del “orden del día”, con las claves mayores y las aspiraciones descubiertas previamente en las diócesis. La celebración del Congreso, que tendrá lugar en Madrid los días 14-16 de febrero de 2020, es la fase culminante en que desemboca la primera; será una Asamblea, que es «el Sínodo verdadero y propio» (Mons. Fabio Fabene, subsecretario del Sínodo de los Obispos) en que los participantes tendrán la libertad para hablar y la humildad para escuchar. Necesitamos que el Espíritu Santo actúe en todo el íter sinodal y de forma más intensa aún en el Congreso. De la Asamblea surgirán, así confiamos, orientaciones que serán recibidas, en la tercera fase, por nuestras Iglesias. ¡Que sea el Congreso un acontecimiento de comunión en la Iglesia de obediencia a la misión que todos obispos, presbíteros y diáconos, laicos y consagrados hemos recibido y compartimos! La serie de congresos que hemos tenido a lo largo de los decenios postconciliares han sido hitos importantes en el camino de la Iglesia en nuestro mundo. Recuerdo por el dinamismo suscitado el Congreso Evangelización y hombre de hoy (Madrid 1985), que fue una acción relevante asumida en el primer Plan de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española. La frecuencia de los congresos son también indicadores de los desafíos planteados incesantemente a la misión cristiana. Aunque el Congreso se centra en los laicos, es obvio que ni su naturaleza ni su misión pueden ser entendidas adecuadamente al margen de los pastores de la Iglesia de la vida religiosa. La constitución Lumen gentium, que es como la columna vertebral del Concilio Vaticano II, después de tratar sobre el Pueblo de Dios que comprende a todos los bautizados, desarrolla en sendos capítulos lo referente al episcopado, presbiterado y diaconado permanente, a los laicos y a los religiosos. La comunión y sinodalidad es inherente a la condición de todo cristiano, al laicado, al ministerio pastoral y otros estados de vida. Es razonable que después del sínodo sobre los jóvenes, de las peticiones y oportunidad de una nueva Acción Católica, de la necesidad de revitalizar en las diócesis y parroquias el apostolado de los laicos en la Iglesia y en el mundo, se haya afrontado la celebración de un Congreso de Laicos en la situación actual de la Iglesia y de la sociedad. Una de las necesidades más sentidas es la iniciación cristiana, la continuidad en la participación en la Iglesia y la formación en la fe, en la oración, en el seguimiento de Jesús y en la misión con toda su complejidad en nuestro mundo. He querido hacer referencia al Congreso de Laicos en la apertura solemne de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, en coherencia con la trascendencia de lo que se viene tratando y en los meses próximos nos ocupará con mayor intensidad. La convocatoria del Congreso nos afecta vitalmente a todos y por ello a todos nos interpela. Es una causa mayor, converjamos en la búsqueda de respuesta a los signos que el Espíritu de Dios emite. Quiero agradecer en nombre de la Conferencia Episcopal el trabajo, no es exagerado decir ímprobo, que están desarrollando la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y los colaboradores en esta casa de la Conferencia y en las diócesis. ¡Que el Señor nos aliente y bendiga nuestros trabajos!

“Sin los laicos la evangelización no será posible”

El  Seminario Mater Dei de Castellón acogió, el 9 de noviembre, el encuentro de la fase diocesana, del Congreso de Laicos 2020 que organiza la Conferencia Episcopal en febrero próximo.  Mons. Casimiro López Llorente abrió la sesión asegurando que “sin los laicos la evangelización de nuestra tierra no será posible. Así lo digo y así lo siento. Porque sois la mayoría y porque estáis en todas partes y ambientes”. En el encuentro se presentó la síntesis de las aportaciones de las diversas realidades diocesanas: 33 grupos de reflexión que representan a 275 perso- nas. También se han concretado los itinerarios y representación de la Diócesis en un evento que pretende promover un laicado en acción que viva el sueño misionero de llegar a todos. La Diócesis de Segorbe-Castellón participará con 16 personas en la fase del Congreso. Francisco Pérez, delegado diocesano de apostolado seglar, manifesto su satisfacción porque la participación en los cuestionarios previos ha implicado tanto a movimientos como a consejos pastorales parroquiales, laicos no aso- ciados, grupos de catequistas y grupos de formación de adultos. Los trabajos de reflexión de los grupos han servido para analizar el estado actual de la co- munidad y todas las aportaciones son el reflejo de la variedad y riqueza de carismas, así como de los desafíos que tenemos los laicos en la Iglesia espa- ñola. Durante el Congreso de Laicos 2020 se trabajarán cuatro itinerarios: El primer anuncio, el acompañamiento, los procesos formativos y la presencia en la vida pública. Los congresistas se repartirán entre un 20% de sacerdotes y vida con- sagrada y un 80% de laicos.   Diócesis de Segorbe-Castellón

Ya disponible el boletín de noviembre

El cuarto número del boletín de contenidos del Congreso de Laicos 2020 “Pueblo de Dios en salida” acaba de publicarse hoy, 15 de noviembre. En él se abordan temas propuestos para el trabajo en grupos con el tercer itinerario denominado: Procesos formativos. Procesos formativos, tercer itinerario El congreso, que tendrá lugar del 14 al 16 de febrero, está pensado, no solo como una celebración de fin de semana, sino como un proceso formativo que busca identificar los retos que tiene el laicado en la sociedad actual. En las páginas del boletín de contenidos de este mes de noviembre sobre el tercer itinerario de trabajo se pueden leer, además del Editorial que subraya que la importancia de la formación en los principales temas de trabajo en la Iglesia, diversos artículos «Ser cristianos en el corazón del mundo», «Vitalidad carismática», «¿Qué es MAG+S?», «La formación en 5 puntos» y la experiencia en el Movimiento «Encuentro matrimonial». A este boletín, con una periodicidad mensual, le sucederá el último número (5º) que se publicarán artículos con la temática sobre la presencia de los laicos en la vida pública.

16 de noviembre, encuentro pre-congreso en Lugo

El encuentro  diocesano de Laicos  tendrá lugar el 16 de noviembre, a  las 10 en la mañana en el salón de actos del Seminario. La jornada se iniciará con una oración y un saludo del obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco Rouco. A continuación tendrán cuatro comunicaciones de experiencia de los itinerarios del congreso: primer anuncio, Camino Catecumenal: acompañamiento, Delegación de Pastoral Juvenil Lugo; procesos formativos, Acción Católica Lugo; y presencia en la vida pública, HOAC Lugo. Después  reflexionarán mediante el  trabajo en grupos sobre las comunicaciones antes presentadas. La mañana concluirá  con una comida fraternal. Por la tarde expondrán el trabajo en grupos, donde se expondrán las conclusiones del trabajo de las parroquias y movimientos sobre el cuestionario pre-congreso a partir del texto bíblico de Emaús Lc  24, 13-35: 1.- Regreso a casa ……………………………………reconocer es lo primero. 2.- Iluminados por la Palabra…………………..interpreta a la luz del Espíritu. 3.- Entrar en comunión-ser enviados……….elegir caminos de resurrección. Diócesis de Lugo

Pueblo de Dios en Salida: “Un laicado en 4D”

Con el envío misionero realizado por el obispo Nivariense, finalizaba el Congreso Diocesano de Laicos. Bajo el lema: “Un laicado en 4D”, unos 300 participantes venidos de distintos puntos de la diócesis y de plurales realidades eclesiales vivieron el 8 y 9 de noviembre esta experiencia. “Valoro mucho los testimonios vivos y el ambiente que hemos disfrutado. Se ha notado la presencia del Espíritu. Hay que seguir trabajando, pero hemos dado un buen paso- subrayaba Cecilia Cruz, delegada de Apostolado Seglar. El obispo Álvarez, por su parte, mostró su agradecimiento a todos los participantes y a los servicios pastorales implicados en su preparación y desarrollo. En la homilía de la Eucaristía de clausura quiso destacar el sentido de pertenencia a la Iglesia Diocesana y el compromiso del laicado tanto en la sociedad como en la propia Iglesia. Al término del encuentro, todos los presentes recibieron un singular obsequio. Bajo el subrayado ¡haz que el amor florezca! La pequeña y artesanal maceta compostable y un corazón elaborado en papel reciclado con una mezcla de semillas en su interior, donde se encontraban las instrucciones para “hacerlo germinar”. Antes de la clausura, en la sesión de tarde se había desarrollado una mesa redonda sobre los jóvenes, recogido una síntesis de las aportaciones y propuestas de los talleres implementados durante la mañana del sábado, así como recordado la síntesis de las cuestiones abordadas en las distintas zonas para poderlas enviar a la organización del venidero congreso nacional. Impulsar un laicado en salida y alegre, fue el objetivo de esta acción pastoral. “Tenemos como Iglesia un mensaje positivo y de servicio que deseamos ofrecer, desde la sencillez, a la sociedad actual, descubriendo también los signos de la presencia de Dios que hay en el mundo de hoy”. La dimensión espiritual, personal, social y pastoral del ser cristiano, junto a los talleres de jóvenes, familia, mujer, la corresponsabilidad en la Iglesia, la social y medio ambiental en esta casa común, además de momentos celebrativos y de encuentro, fueron la base de estos días. Este proceso en sus fases parroquial, arciprestal y diocesano se ha realizado mediante la metodología sinodal, que el Papa está proponiendo: reconocer, interpretar y elegir. Invita a los laicos a una mayor participación para reconocer durante estos meses cuáles son las necesidades e inquietudes para una vivencia de la fe, tanto desde dentro de la Iglesia como hacia fuera en todos los ámbitos de la sociedad (política, educación, comunicación, familia…). Obispado de Tenerife

El obispo de Plasencia invita a ser fieles a la Iglesia y a dejarse llevar por el Espíritu

El Encuentro Diocesano de Laicos, celebrado el 19 de octubre, en el edificio de Cáritas Diocesana de Plasencia, para preparar el Congreso de Laicos de Madrid, congregó a un total de 180 participantes de toda la diócesis, representando a Movimientos de Acción Católica, grupos y asociaciones eclesiales y parroquias, entre otros. Tras la acogida y la entrega de materiales, comenzó el encuentro con la oración dirigida por Pastoral Familiar, a través de los Equipos de Nuestra Señora. Una vez concluida, tomó la palabra el Señor Obispo para dar la bienvenida a todos los asistentes y alentar la mañana de trabajo. D. José Luis destacó tanto la importancia del espíritu de conversión y de fraternidad para el buen desarrollo de este encuentro verdaderamente eclesial como la alegría, porque Cristo nos abraza cada día desde nuestro bautismo. Es Él quien nos convoca, preside y santifica mediante la fe y los sacramentos. Y concluyó diciendo que el pertenecer a la Iglesia es un regalo, por lo que hay que ser fieles. “Vamos a dejarnos llevar por el Espíritu con humildad diligente”. D. Felipe García, Delegado de Apostolado Seglar, explicó el proceso de la preparación y desarrollo del Congreso de Laicos de Madrid. Dijo que la convocatoria, que la Iglesia española hace, es un encuentro para que los laicos sean protagonistas. Bajo el lema “Pueblo de Dios en salida”, está el objetivo principal del Congreso: “impulsar la conversión pastoral y misionera del laicado en el Pueblo de Dios, como signo e instrumento del anuncio del Evangelio de la esperanza y de la alegría, para acompañar a los hombres y mujeres en sus anhelos y necesidades, en su camino hacia una vida más plena”. Señaló también las claves de fondo: “escuchar al laicado, vivir la sinodalidad, ejercitar el discernimiento, promover una cultura de encuentro e impulsar un laicado en salida y alegre”.Estamos en el pre-congreso que se está celebrando en cada diócesis y que nosotros terminamos con este Encuentro Diocesano. El Congreso Nacional se celebrará en Madrid, Palacio de Cristal en la Casa de Campo, del 14 al 16 de febrero, donde se compartirá lo reflexionado en las diócesis y donde se sacarán algunas líneas de acción para seguir trabajando en nuestras realidades concretas. Comienza así la etapa más importante el pos-congreso. Se hicieron tres grupos que correspondían a los tres cuestionarios trabajados del “Ver, Juzgar y Actuar”. Se trataba de valorar las aportaciones recibidas, completarlas y concretar tres o cuatro aspectos a destacar. En el Plenario se compartió lo trabajado en los grupos. Todos coincidieron en afirmar que las aportaciones habían sido muy ricas y acertadas, que el trabajo había sido serio y reflexionado, que se habían dicho cosas positivas y negativas, que mostraban la riqueza y diversidad de nuestra Iglesia. Finalmente, se abrió un turno de palabra para que los asistentes pudieran aportar líneas y acciones concretas a realizar en nuestra Diócesis. Se destacó especialmente: partir de la realidad; la constitución de los Consejos Parroquiales y Arciprestales donde estén representados todos los grupos;  asegurar procesos de formación, compartiendo la riqueza de formación que existe en la Diócesis, tanto en los Movimientos de Acción Católica y otros grupos, como en la Escuela de Agentes de Pastoral: asegurar la formación sobre el “arte del acompañamiento”, al que nos invita el Papa Francisco: dar responsabilidades a los laicos en los niveles parroquiales y también diocesanos o ser creativos en la búsqueda de medios y caminos para llegar a los jóvenes, entre otras propuestas. Felipe agradeció el trabajo realizado y la profundidad en las aportaciones y concluyó señalando los cuatro itinerarios en los que se iba a trabajar en el Congreso: El Primer anuncio, El Acompañamiento, Los Procesos Formativos y La Presencia en la Vida Pública. Monseñor Retana concluyó diciendo, entre otras cosas, que la riqueza de la actuación del Espíritu en la Iglesia, a través de los carismas que ha concedido, tiene que ser motivo de alegría y de esperanza en la caminar y en la vivencia de la comunión; que ser una Iglesia misionera no es fácil; que hay que buscar ese camino, poco a poco, partiendo del deseo de ser fieles a Cristo.