5 preguntas a… Acción Católica General

1. Describe el carisma de Acción Católica General Impulsar una nueva evangelización, fin global de la Iglesia. Animar la vocación y la misión de los laicos en general. Estimular y acompañar la inserción y el compromiso de los laicos en la sociedad civil en coherencia con la fe. Ofrecer medios de formación que desarrollen las implicaciones socio-políticas de la fe siguiendo las orientaciones de las enseñanzas sociales del Magisterio. Alentar el dinamismo misionero de nuestras parroquias (CLIM, n. 125) 2. ¿Cómo surge? ¿Cuál es su historia? ¿Quién o quienes lo fundaron? Acción Católica tiene una larga historia naciendo a finales del siglo XIX con las llamadas Bases Constitutivas de la Unión deseada.  En el siglo XX los laicos con sus pastores van madurando en su papel y se configuran en una serie de asociaciones alrededor de las ramas: Mujeres, Hombres, Juventud femenina, Juventud masculina, Aspirantes masculinos (Niños) y aspirantes femeninos (Niñas). Al comienzo de los sesenta convivían con unos movimientos especializados (por ambientes), en pleno auge y vitalidad apostólica, con los centros generales de base parroquial, que, desde los planteamientos de los propios dirigentes de la ACE, era preciso transformar en la línea de la especialización. Coexistiendo una AC general divida por edades y otra especializada.   La «rama» de Mujeres de AC, que al comienzo del decenio de los setenta aún contaba con una sólida implantación en casi todas las Diócesis y seguía siendo de base parroquial, pronto entendió que debía evolucionar hacia unos planteamientos misioneros y una pedagogía evangelizadora acorde con los de los Movimientos especializados de AC. Se fue preparando el terreno para configurar el Movimiento General de Adultos de AC. También los Jóvenes de AC con las siglas JAC durante este tiempo forja su identidad como «Movimiento de presencia evangelizadora en la Iglesia y en la Sociedad», de neta fidelidad a Jesús y solidaridad «con todas las inquietudes y luchas juveniles», y con el estilo y pedagogía apostólica de los demás Movimientos de AC. El Movimiento Junior de AC (Infancia) se definía como «Movimiento de AC de niños especializado en los ambientes obrero, rural y marginal. En su asamblea de 1996 aceptó ampliar su campo apostólico al ámbito de la parroquia en general asumiendo ser la Acción Católica de Infancia en la Iglesia española, sin variar por ello sus planteamientos evangelizadores. Desde el curso 1997-98 los miembros de los tres movimientos en sus distintas asambleas impulsan la transformación de la Acción Católica General que tras un  proceso de reflexión y maduración se configura en 2009 en la ASOCIACIÓN pública de fieles ACCIÓN CATÓLICA GENERAL. 3. ¿Qué aporta Acción Católica General a la acción misionera de la Iglesia? La misión según nuestro Proyecto es la segunda de nuestras dimensiones constitutivas. Acción Católica General no tenemos misión propia, sino que hacemos nuestra la misión apostólica de la Iglesia diocesana en cada comunidad parroquial. La Acción Católica General quiere ser un instrumento para una Iglesia en salida, que ayude a las parroquias a pasar “del mantenimiento a la misión”. Los laicos cristianos estamos llamados a evangelizar la secularidad; es esta una llamada propia y peculiar a quienes viven la vida inmersos en el mundo. Los miembros de Acción Católica General estamos llamados a descubrir y escuchar la voluntad de Dios, y a dar testimonio de nuestra fe en todas las circunstancia de la vida “como fermento que transforma la masa”. Cómo lo hacemos: desde la parroquia, en equipos de vida en los tres sectores de niños, jóvenes y adultos, al servicio de la misión de la parroquia y desde los ámbitos de la parroquia, impulsando un laicado maduro y consciente, evangelizador, misionero y comprometido, contribuyendo a la unidad de la comunidad parroquial en la misión y la corresponsabilidad de todos sus miembros. Creemos que es un proyecto de todos y para todos (porque todos somos protagonistas de la formación y de la acción misionera), para todo (porque desde la parroquia queremos responder a todas las realidades sociales: familia, cultura, trabajo, ambientes en general) y para siempre (porque es un proceso ininterrumpido desde la infancia hasta la edad adulta). Una escuela de discípulos misioneros. Para ello: Tratamos de ofrecer personas con la formación adecuada que acompañen en el descubrimiento y profundización de la fe desde su vivencia propia como miembros de Acción Católica General, en clave de discernimiento y en clave vocacional. Ponemos a disposición de la parroquia los diversos medios de formación con que contamos para desarrollar la vocación y misión propia de los laicos. Ofrecemos un itinerario en línea catecumenal que es una auténtica escuela de discípulos misioneros. Sugerimos que la Doctrina Social de la Iglesia esté presente en la formación general de la parroquia, de modo que los laicos descubran las implicaciones sociales de la fe. Propiciamos el acompañamiento personal y comunitario, de las personas comprometidas de diversos modos en el campo social y político, promoviendo espacios donde compartir las inquietudes, logros y dificultades que conlleva la misión en la calle, utilizando la metodología propia de la Acción Católica. Impulsando diversas realidades asociativas que contribuyan a desarrollar una experiencia evangelizadora. 4. ¿Cómo os estáis preparando para el próximo Congreso de Laicos de 2020? ¿Qué estáis haciendo? Desde sus inicios los miembros de la comisión nacional se han puesto al servicio de la Conferencia Episcopal colaborando en las distintas comisiones de trabajo que se han formado.             A nivel general se ha presentado el Congreso y el trabajo preparatorio animando a su difusión y preparación en los distintos espacios que tenemos: Plenos de presidentes, Coordinadoras sectoriales, Encuentro de Sacerdotes y Consiliarios. Así como el desarrollo del Encuentro de Laicos de Parroquia, Ávila (1-4 de agosto 2019) donde reflexionamos sobre la presencia pública de los laicos en la familia, la cultura, el mundo social y político y trabajo, llegando a interesantes conclusiones que hemos aportado a los cuestionarios del documento preparatorio del Congreso. A nivel diocesano y parroquial estando al servicio de la diócesis para las distintas actividades que se han desarrollado en este pre-congreso. Aportando nuestras reflexiones a…

5 preguntas a… Cooperadores Seglares del «Divino Maestro»

1. Describe el carisma de Cooperadores Seglares del «Divino Maestro» Somos una Asociación pública que, desde nuestra condición de seglares respondemos a la llamada de Jesucristo, participando del mismo espíritu de la Congregación de Misioneras del Divino Maestro. Amor apasionado a Jesucristo Divino Maestro. Caridad fraterna Esfuerzo por buscar la voluntad de Dios y adhesión a ella. Amor a la Madre Inmaculada Espíritu eclesial Vivir lo cotidiano de la vida en unión con Jesús. 2. ¿Cómo surge? ¿Cuál es su historia? ¿Quién o quienes lo fundaron? Nacemos en la Iglesia en el año 1945, del carisma vivido y transmitido por Francisco Blanco Nájera, Obispo de Orense y Soledad Rodríguez Pérez, que cristaliza en dos ramas: Misioneras del Divino Maestro y Cooperadores Seglares del Divino Maestro. Como Asociación pública internacional nuestros estatutos están aprobados por la Santa Sede. Actualmente nos encontramos en España, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, República Democrática del Congo y Zaire. El fin de nuestra Asociación es impregnar a la sociedad de los valores del Evangelio, llevando a la inteligencia y al corazón de todos los hombres, especialmente de los pobres, la verdad y el amor del Divino Maestro. Nuestra tarea principal es el seguimiento de Jesucristo y la identificación con Él, para hacerlo presente en las condiciones ordinarias de la vida familiar, profesional y social, de manera que contribuyamos a la santificación del mundo. 3. ¿Qué aporta Cooperadores Seglares del «Divino Maestro» a la acción misionera de la Iglesia? De la unión con Cristo brota la urgencia del apostolado, la Asociación lo realiza mediante el anuncio del Evangelio a los hermanos principalmente en el campo de la educación cristiana de los pobres. Además de trabajar en el campo educativo, colaboramos en la pastoral parroquial, diocesana, de la Congregación y en otros organismos… 4. ¿Cómo os estáis preparando para el próximo Congreso de Laicos de 2020? ¿Qué estáis haciendo? Al tratarse de una Asociación que tiene sedes en diferentes ciudades, lo estamos haciendo en las Parroquias donde desarrollamos nuestra labor pastoral colaborando en las programaciones que se están llevando a cabo en cada Diócesis.

5 preguntas a… IMS

1. Describe el carisma del IMS Los miembros del Instituto de Misioneras Seculares (en adelante IMS) queremos vivir el seguimiento a Jesucristo como laicas consagradas, como forma estable de vida: Optando a la luz del Evangelio por los pobres, marginados y excluidos, acompañándoles en sus procesos para la superación de sus necesidades de liberación. Participando como miembros activos en la misión evangelizadora de la Iglesia. Anunciando y mostrando con obras y palabras a los hombres y mujeres de hoy que en la acogida a Cristo Salvador está su plena realización y liberación para transformar el mundo según el Plan de Dios. En lucha solidaria por erradicar las causas de la injusticia y de la pobreza, abiertas a las exigencias evangélicas de los signos de los tiempos. Comprometidas con el IMS, como comunidad de pertenencia y de referencia. Siendo firmes en lo fundamental y flexibles en lo accidental, para una renovación y continua actualización personal y del Instituto, con el fin de responder, a las necesidades de cada momento histórico a la luz de la Palabra de Dios, leída en la Iglesia. 2. ¿Cómo surge? ¿Cuál es su historia? ¿Quién o quienes lo fundaron? El IMS nació de la inquietud sacerdotal de D. Rufino Aldabalde, sacerdote de la Diócesis de Vitoria. Fue concebido como una asociación de mujeres, comprometidas en el mundo, viviendo la consagradas a Dios al servicio de la Iglesia. Desde el principio Mª Camino Gorostiza, se sintió llamada a vivir y promover su desarrollo, por lo que la consideramos cofundadora del Instituto. Desde muy pronto se extendió por diversas Diócesis españolas y por otros países de América, África y Europa. Después de unos años de recorrido como Asociación femenina al servicio de la Iglesia, el 3 de diciembre de 1939, fue reconocido como con el nombre de “Misioneras Evangélicas Diocesanas. El 2 de febrero de 1955, fue erigida en Instituto Secular de derecho diocesano, con el nombre “Instituto de Misioneras Seculares. El 29 de junio de 2016, su Santidad el Papa Francisco, nos ha reconocido como Instituto Secular de derecho pontificio. 3. ¿Qué aporta el IMS a la acción misionera de la Iglesia? Ya, desde los orígenes del IMS, su propia espiritualidad está marcada por el compromiso con la acción misionera de la Iglesia: “Las quiero con una espiritualidad propia, … Con una espiritualidad misionera: abierta, siempre en estado de misión al servicio de la Iglesia, con una espiritualidad evangélica, forjadas al servicio del Evangelio. Con un gran amor a la Biblia. Sin hábitos, como las chicas de la calle. Porque así su testimonio y apostolado serán más eficaces”. “No cabe en ustedes una misión <capilla>, su campo es toda la Iglesia” (SEAN ASÍ Charla 307 D. Rufino). Viviendo la secularidad, con nuestro compromiso laical –cada una desde su vocación personal específica- insertas en las realidades sociales, culturales y eclesiales: familia, trabajo profesional, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, parroquias… Queriendo, junto con otros y otras, ir “Construyendo un mundo en la verdad, en el respeto de los derechos de la persona, en la justicia, en la libertad y en el amor y siendo solidarias con las aspiraciones, angustias, luchas y esperanzas de todos los hombres y mujeres”, “dando razón de nuestra Esperanza”.(Estatutos) El Concilio Vaticanos II supuso para el IMS un “antes” y un “después” de cara a vivir nuestra propia Espiritualidad y Misión, con apertura para descubrir “los Signos de los Tiempos” y responder a los mismos. 4. ¿Cómo os estáis preparando para el próximo Congreso de Laicos de 2020? ¿Qué estáis haciendo? Cada persona del IMS está participando en la preparación del Congreso, en el ámbito de su compromiso eclesial: parroquia, arciprestazgo, Diócesis, Movimiento… El IMS como entidad participa, también, desde CEDIS, en la preparación del mismo, a través del Foro de Laicos. La Comisión Central del Instituto estamos participando en el itinerario establecido a nivel general, teniendo en cuenta los materiales propuestos para ello. 5. ¿Qué esperáis del Congreso de Laicos 2020? Concreta alguna medida… Esperamos: Experimentar la “comunión eclesial”; que sea una ayuda para avanzar en el discernimiento evangélico sobre lo fundamental y accidental en la vida y el compromiso de la Iglesia y de los laicos, en particular, en este momento histórico, teniendo en cuenta los Signos de los Tiempos y las realidades territoriales. Crecer en la esperanza de que otra Iglesia y otro mundo más de acuerdo con el Proyecto de Dios es posible. Posibles medidas: Establecer, por lo menos diseñar, posibles cauces para la escucha activa de las aportaciones de los laicos y para generar la corresponsabilidad de los mismos en la vida y misión de la Iglesia; una “Iglesia en salida”, con todo lo que ello conlleva. Pautas generales para la acogida y el acompañamiento a personas y grupos, en los procesos de iniciación cristiana; de catequesis, a todos los niveles; de formación en los movimientos eclesiales, etc. Elementos que nos ayuden a todas las personas a experimentar y valorar la sinodalidad de la Iglesia de modo progresivo y a tomar conciencia de lo que esto implica de responsabilidad personal, consecuencia de nuestra consagración bautismal. Pequeñas pautas que nos ayuden a todos y todas a interiorizar los procesos de unión de la fe con la vida y a involucrarnos en el compromiso transformador de la realidad, con la Esperanza de que otro mundo y otra Iglesia diferentes, desde el Plan de Dios, son posibles. Ficha Técnica Instituto de Misioneras Seculares Web: imseculares.org Correo electrónico: ims.secretariagral@imseculares.org

5 preguntas a… CALM

1. Describe el carisma de la CALM La CALM (Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros) es un organismo de ámbito nacional en el que se integran asociaciones que tienen entre sus objetivos la acción eclesial misionera de los laicos en los territorios y ámbitos de misión La vocación misionera es una llamada especial, una invitación a la tarea de llevar la Buena Nueva a todos los pueblos. El laico misionero es un bautizado llamado desde el evangelio y la fe en Cristo a servir en la misión ad gentes; es parte integrante de una Iglesia local que lo envía a otra Iglesia hermana, generalmente a proyectos concretos en los que se pide una actividad pastoral o bien una colaboración técnica, pero en cualquier caso va ante todo a compartir vida y fe con otro pueblo. Su trabajo voluntario es entendido como un compromiso serio, responsable, gratuito y por algunos años. La CALM tiene como objetivos: Ser lugar de comunicación y de encuentro de las asociaciones de laicos misioneros para facilitar el diálogo, el conocimiento y la coordinación entre ellos. Ser el organismo representativo del Laicado Misionero ante la Comisión Episcopal de Misiones con el deseo de contribuir a la comunión eclesial. Estudiar y coordinar esfuerzos en relación a la animación misionera, la formación y la reinserción del laico misionero Promover la vocación laical misionera en el ámbito de las comunidades cristianas. 2. ¿Cómo surge? ¿Cuál es su historia? ¿Quién o quienes lo fundaron? Por los años 50 del siglo pasado nacen en España las primeras asociaciones de laicado misionero. Surgieron con una identidad cristiana y eclesial, para  promover la vocación misionera del seglar y al mismo tiempo ser cauce para vivir de un modo explícito dicha vocación. La CALM se crea en el año 1984, promovida por la Comisión Episcopal de Misiones,  con el fin de establecer una plataforma que fuese lugar de encuentro  entre las distintas asociaciones de laicos misioneros, así como cauce de comunicación entre las mismas y la Conferencia Episcopal Española. Son miembros de la CALM las siguientes asociaciones: Obra Misionera Ekumena, OCASHA-Cristianos con el Sur, Misioneros de la Esperanza (MIES), Misioneros Seglares Vicencianos (MISEVI), Laicos Misioneros Combonianos, Laicos Misioneros de la Consolata, Laicos Misioenero Javerianos, Misioneros de Cristo Jesús Seglares. 3. ¿Qué aporta la CALM a la acción misionera de la Iglesia? Aunque no son multitud, sí son bastantes los laicos que se sienten llamados a la tarea misionera de la Iglesia, asumiendo la responsabilidad adquirida por el bautismo. Forman parte de una Iglesia local que los envía a otra Iglesia hermana; es por tanto expresión de la cooperacion y la comunion entre las iglesis locales, del compromiso misionero de las mismas. Actualmente hay más de 30 laicos misioneros miembros de las asociaciones de la CALM, en misión en países de América y África. Los hay solteros y casados con sus familias. Desde su trabajo voluntario, entendido como un compromiso serio y por algunos años, es enviado como un verdadero agente pastoral para compartir su fe con los demás. Suelen ir a proyectos concretos, pero van ante todo a compartir con otro pueblo vida y fe, ilusiones y valores, a fomentar modos económicos, laborales, sociales, políticos, etc. con los valores del Evangelio. Los campos de colaboración son muy diversos: formación, acompañamiento, educación, trabajo social, sanidad, pastoral, agricultura, etc. 4. ¿Cómo os estáis preparando para el próximo Congreso de Laicos de 2020? ¿Qué estáis haciendo? Con la preparación y la celebración del Congreso Nacional de Misiones y del Mes Misionero Extraordinario octubre 2019 nos preparamos también para el Congreso de Laicos; el proceso espiritual del encuentro con Cristo, el reavivar el compromiso misionero bautismal, ha sido y está siendo un estímulo para vivir nuestro compromiso de bautizados y enviados en el día a día, sabiéndonos y sintiéndonos miembros activos de la Iglesia. 5. ¿Qué esperáis del Congreso de Laicos 2020? Concreta alguna medida… Un mayor compromiso como bautizados por anunciar a todos el mensaje de Jesus. Una medida que habría que concretar más: aprendizajes sobre el primer anuncio en nuestra sociedad, desde las catequesis de iniciación cristiana, a los jóvenes matrimonios, las cáritas parroquiales…. la cultura. Fomentar la escucha a los demás, mas comunión entre los laicos, que nuestras asociaciones y movimientos  no sean autorefenrenciales. Ficha Técnica Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros Web: laicosmisioneros.org Correo electrónico: presidenciadelacalm2014@gmail.com

5 preguntas a… Obra de Jesús

1. Describe el carisma de la Obra de Jesús La Obra de Jesús es una Asociación eclesial de inspiración seglar, constituida y dirigida por seglares, con el ideal común de cooperar con la obra que realiza Jesús por medio del Espíritu Santo en su Iglesia y en las almas de los fieles, formando seglares adultos en la fe. Su espiritualidad tiene su fuente en la Consagración Bautismal que sus miembros, conscientes de la santidad que allí recibieron en germen, aspiran a desarrollar cooperando con la gracia según el espíritu ignaciano, especialmente los principios contenidos en la doctrina nuclear de los Ejercicios de S. Ignacio. En síntesis, tres finalidades principales persiguen nuestra Asociación. En primer lugar, reunir en ella a aquellas personas seglares que deseen alcanzar la santidad en una vida de intimidad con Nuestro Señor, dispuestos a conocerlo, amarlo y seguir sus huellas con abnegación y mortificación, como cera blanda en manos del Padre. En segundo lugar, ayudar a la evangelización a través del apostolado, como sal de la tierra y luz que alumbre a los demás hombres, guiándolos hacia el alto destino del hombre, haciéndolos conscientes de la noble misión de los bautizados de transformar el mundo para gloria del Dios. Porque el apostolado se concibe como exigencia del amor a Jesucristo, para extensión de su reinado sobre la tierra: a quien le ame a Él de verdad, no le podrán ser indiferentes los intereses de su Corazón. Esto lo hace, en la Obra de Jesús, consustancial a la santificación, como consecuencia del dinamismo bautismal y de la Confirmación. En tercer lugar, ayudar a quien lo desee a descubrir la vocación cristiana a la santidad, facilitando su discernimiento vocacional, principalmente con el medio de la oración, los Ejercicios espirituales de S. Ignacio de Loyola y el acompañamiento espiritual que en ellos se inicia y profundiza. 2. ¿Cómo surge? ¿Cuál es su historia? ¿Quién o quienes lo fundaron? La inspiración de la Obra de Jesús se produce en paralelo al gran acontecimiento que entonces estaba teniendo lugar en la Iglesia, el Concilio Vaticano II, y dentro del marco histórico de la renovación que éste iba a impulsar en la Iglesia, con un resurgimiento espiritual del seglar. Su fundadora, Pura Sánchez Maqueda, nació en Granada en 1924. En 1950 contrajo matrimonio y vio bendecida su unión con el nacimiento de dos hijos. Es en torno a 1965, los primeros pasos de una profunda conversión al Señor la llevan a entregarse a la caridad con los desfavorecidos de Granada. En junio de 1966 comienza a escribir por obediencia lo que entiende en la oración sobre una «obra de seglares», sometiendo sus experiencias interiores al discernimiento de varios padres de la Compañía de Jesús. Esto desemboca, como cosa de Dios, en la fundación de la Obra de Jesús. En la oración va entendiendo los rasgos más importantes que han de vivirse en una obra entregada a la salvación y santificación de los hombres y la consagración del mundo a Dios: deseo de cumplir la voluntad de Dios, delicadeza de conciencia, la cruz interior, vida oculta con alegría. De hecho, la oración y la Eucaristía eran el centro de su vida. De esa unión íntima con el Señor nació una continua e incondicional entrega a su voluntad y un abandono a su Providencia amorosa, de la que, con su característica sencillez y obediencia, recibía todo como bien y don. Incluso los momentos difíciles los vivía con alegría, uniéndose con el Señor en Su Pasión. Ofrecía a diario por los hombres de Iglesia, de manera muy especial por el Papa, como cabeza de la Iglesia. Cualquier sitio o circunstancia era buena para hablar de Dios y ayudar a un alma directamente u ofreciendo por ella. A los 53 años de edad, Pura comienza por obediencia estudios de Teología. Cuando terminó la Licenciatura en 1983 ya era viuda, pues cinco años antes moría su esposo Juan de Dios. Aquel mismo día hizo Pura voto privado de castidad. El 18 de abril de 1991 pudo ver que la Obra de Jesús era aprobada por el señor Arzobispo de Granada y se extendía por distintas diócesis de España. Tras años de enfermedad que la identificaron aún más con Jesús, de quien vivía enamorada, entregó su alma al Señor la madrugada del día 11 de agosto de 1998. El primer impulso para que desde la Obra de Jesús se dieran los Ejercicios Espirituales de san Ignacio surgió de la colaboración con Pura del que fue su primer director espiritual y apoyo inestimable en los tiempos de la fundación: el P. Joaquín Ruiz de Castro, S. J. A él debemos gran parte del valioso material oral y escrito con el que se han ido formando los que, en cada momento, han ido dirigiendo los Ejercicios Espirituales. En 1972 vio la luz el legado espiritual más trascendente de este querido jesuita hacía la Obra de Jesús: la impresión de un comentario al “librito de San Ignacio” dividido en documentos que desgranaban los Ejercicios según la Anotación 19ª. Lo prologaba el P. José Antonio de Aldama, S. J.: «Estas páginas se han escrito teniendo siempre ante los ojos y llevando siempre en el corazón la Obra de Jesús… A través de sus enseñanzas y de su doctrina meditada se irá verificando en el futuro la conjunción fecunda de la llamada divina a la santificación seglar con el deseo humano suscitado por la gracia al calor de la oración y a la exigencia de la reflexión reposada». Con la conformidad del entonces General de la Compañía, se dio sumaría, por un lado, la colaboración del mismo P. Aldama y, por otro, cursillos y consejos del P. Manuel Ruiz Jurado, S. J., con quien hemos profundizado las prácticas de escuelas de oración y hemos podido iniciarnos en la del mes ignaciano. Todos estos padres de la Compañía de Jesús han sido estímulo constante para los miembros de la Obra de Jesús, seglares a cuyas modestas manos se ha confiado este inmerecido servicio. 3.…

5 preguntas a… ACdP

1. Describe el carisma del Movimiento de la Asociación Católica de Propagandistas La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) es, tal y como reflejan sus Estatutos, una agrupación de seglares católicos erigida como asociación católica y apostólica por la Conferencia Episcopal Española. Su carisma se orienta a la propagación de la fe católica y al apostolado, formando e instando a sus miembros para que tomen parte activa en la vida pública y sirviendo de nexo de unión de los católicos. La ACdP es una asociación de laicos que, por una parte, une la vida intelectual y de estudio con la vida de piedad, orientándolas al servicio de la Iglesia, por la que se tiene un profundo amor filial; y por otra, que prima la iniciativa privada de sus asociados, con propia autonomía para la acción y determinación, dentro del cauce marcado por sus Estatutos. 2. ¿Cómo surge? ¿Cuál es su historia? ¿Quién o quienes lo fundaron? La Asociación fue fundada el 3 de diciembre de 1909 por el padre Ángel Ayala, SJ, fecha en que se efectuó el primer acto de imposición de insignias. Un año antes, el 4 de noviembre de 1908, el padre Ayala se había reunido con un grupo de congregantes marianos en el antiguo Colegio de Areneros de Madrid “para ver lo que quiere Dios nuestro Señor que salga de aquí”. De este núcleo surgirían los primeros propagandistas, entre ellos el que fuera primer presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria. A la ACdP han pertenecido muchos laicos comprometidos con la Doctrina Social de la Iglesia que han dejado una honda huella en la sociedad española. Por ejemplo, el propio siervo de Dios Ángel Herrera Oria, Fernando Martín-Sánchez Juliá, Alberto Martín Artajo… Algunos propagandistas desempeñaron un papel importante en la Transición española, a través de los escritos del Grupo Tácito y por su implicación en la vida pública. Actualmente, los socios de la ACdP siguen volcados en el apostolado y en la construcción de una sociedad más justa a través de obras educativas y desempeñando tareas de servicio y liderazgo en distintos ámbitos de la sociedad. 3. ¿Qué aporta la ACdP a la acción misionera de la Iglesia? La acción de la ACdP abarca, fundamentalmente, toda la vida social y pública. El propagandista antepone su compromiso cristiano y su afán de testimonio evangélico -tanto en la vida privada y familiar, como en la pública- a cualesquiera otras consideraciones e intereses, adoptando actitudes inequívocas en favor de la verdad y la justicia y en defensa del ser humano. Pero la orientación a la vida pública no excluye, sino que aviva, el compromiso al servicio de las respectivas diócesis y la participación en obras de promoción humana y desarrollo social, como las que se promueven o apoyan a través de la Pastoral y Voluntariado de sus obras educativas. 4. ¿Cómo os estáis preparando para el próximo Congreso de Laicos de 2020? ¿Qué estáis haciendo? Numerosos propagandistas se encuentran implicados activamente en la vida de sus diócesis y han participado en las reuniones del precongreso y en la discusión de los cuestionarios. En paralelo, algunos Centros de la ACdP han mantenido reuniones en las que también han trabajado los documentos. Varios socios acudirán al Congreso como asistentes y también dando testimonio. 5. ¿Qué esperáis del Congreso de Laicos 2020? Concreta alguna medida… Una profundización y concienciación de toda la Iglesia en la misión de los laicos. La concienciación sobre la necesidad de una presencia y testimonio cristianos en la vida pública y el conocimiento de las diversas realidades laicales entre sí, de manera que puedan existir objetivos comunes y colaboración entre distintas iniciativas. Ficha Técnica Asociación Católica de Propagandistas Web: acdp.es Correo electrónico: acdp@acdp.es